líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

La dismorfia del selfi se agudiza con la exposición constante a redes sociales

Dismorfia del selfi: cuando no te pareces a la persona que sale en las fotos después de los filtros

Fabiana Seara

Escrito por Fabiana Seara

Las redes sociales, especialmente aquellas que son mas visuales han ayudado a agudizar el problema del Trastorno Dismórfico Corporal, según señalan expertos.

Según diferentes expertos, el Trastorno Dismórfico Corporal puede agravarse entre quienes lo padecen o puede afectar de manera especial a adolescentes debido a la exposición continua en las redes sociales, lo que entraría en el concepto de la «dismorfia del selfi».

El trastorno fue descrito por primera vez a finales del siglo XIX, conocido entonces como la dismorfofobia: una percepción distorsionada de la imagen que se tiene de uno mismo. En torno al 2% de la población lo padece actualmente, estos ven o creen ver defectos en su físico que les hace desarrollar comportamientos obsesivo-compulsivos.

En los últimos años los expertos advierten que las redes sociales han agudizado el problema. El Boston Medical Center habla de un nuevo fenómeno conocido como la «dismorfia del selfi» en referencia a un nuevo tipo de paciente que acude a consultas de cirujanos plásticos para parecerse a las fotos con filtros y alteraciones que publican de sí mismos en redes sociales.

Las redes sociales agudizan este problema

En las redes sociales se publican los mejores momentos y desde los mejores ángulos, lo que genera que «tomemos una dimensión diferente de nuestros cuerpos», como señala Mireia Cabero Jounou, profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).

La publicidad se esconde en los post de influencers y personalidades, que publican fotos retocadas y tras los cuales hay, a menudo, profesionales que los visten, peinan y maquillan. Montserrat Lacalle Sisteré, profesora colaboradora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, destaca la importancia de los referentes en la adolescencia: «Los referentes externos son muy importantes. Si en esa búsqueda tienes referentes que no son reales, estamos perdidos: te comparas con algo que no existe y tu nivel de exigencia es tremendo.» indica.

Lacalle considera que el TDC puede afectar a más gente o agravar los casos ya existentes: «Nos muestran como un ideal algo que no es perfecto y que no es la realidad. No me estoy comparando con la modelo de cuerpo perfecto, sino con un montaje de Photoshop».

El perfil de los afectados

Un estudio de la Universidad de Oxford señala que las áreas que más preocupan a las mujeres afectadas por el TDC suelen ser nariz, muslos, caderas y piel; en los hombres, cabello (alopecia), músculos y genitales

Los pacientes suelen pasar por el quirófano y no por terapia psicológica al estar infradiagnosticados. «Este es el riesgo: que la operación se entiende como un medio para la resolución del problema cuando el problema es psicológico», indica Cabero. Pero los resultados no eliminan la frustración, sino que la agrandan.

Síntomas del TDC:

  • Conductas de camuflaje que alteran su día a día, con maquillaje o adoptando ángulos o posturas que les favorecen
  • Comparación con uno mismo y con los demás.
  • Verificación (se miran compulsivamente al espejo).
  • Aseo e higiene excesivos.
  • Pellizcarse la piel.
  • Inseguridad.
  • Baja autoestima.
  • Conductas evitativas (cancelar citas, por ejemplo, para no ser juzgados).

Temas

Salud

 

5 "fertilizantes" para que la salud mental eche brotes verdes en las agenciasAnteriorSigueinteHeinz crea las cucharas de patata, la solución para los amantes de "dipear"

Contenido patrocinado