Social Media Marketing

Facebook, ¿una red de redes paralela?

Facebook, ¿una red de redes paralela?Contactar con los amigos, mandar correos electrónicos, comprar, jugar, informarse… Todo esto y más permite hoy por hoy Facebook, que va así camino de convertirse en una suerte de red de redes paralela. Atrapadas por el poderoso influjo de la compañía de Mark Zuckerberg, cada vez más empresas aterrizan –en muchos casos, con éxito– en esta red social con la intención de vender productos o reclutar nuevos empleados.

Con más de 500 millones de usuarios en todo el mundo, Facebook es un fenómeno planetario que no conoce fronteras. La mitad de la comunidad global de internautas se ha rendido ya a los encantos de la popular red social y cuenta con un perfil en esta plataforma 2.0. Si Facebook fuera un país, ocuparía el puesto número tres a nivel mundial en cuanto a volumen de población. Sólo China e India superarían a la todopoderosa red social.

Hasta hace poco, muchos identificaban Facebook con chismes y fotografías comprometidas. Sin embargo, la red social de Mark Zuckerberg es mucho más que todo eso. Actualmente, es una especie de barómetro social que muestra los intereses de los ciudadanos, qué música escuchan, qué coches desean comprar, qué libros leen, qué paginas web visitan, y también incluso cuándo trabajan y cuándo rompen con sus parejas.

250 millones de usuarios al día

Facebook ha protagonizado una espectacular evolución desde sus inicios. Ya no es simplemente una página para chatear, enviar mails, jugar o compartir experiencias. Es tan sofisticada que parece una internet dentro de internet.

Alrededor de 250 millones de personas se conectan a diario a Facebook. Ante cifra tan apabullante, no es de extrañar que cada vez más empresas recalen en la popular red social con el ánimo de hacerse con un pedazo de tan codiciado pastel. Hace sólo unos meses, la presencia corporativa en Facebook parecía un pasatiempo reservado a las empresas más rompedoras. Hoy es ya un imperativo. Según un estudio de la consultora Hewitt Associates, alrededor del 76% de las compañías consultadas aseguró tener la intención de incrementar sus partidas presupuestarias destinadas al denominado social media marketing en 2011.

Ejemplos de empresas comprometidas con Facebook son, por ejemplo, Victoria’s Secret, que ha presentado su última colección de lencería de otoño en la famosa red social, o Harley-Davidson, que a través de la compañía de Mark Zuckerberg brinda al usuario no sólo las últimas informaciones sobre motocicletas, sino también una herramienta para calcular las opciones de financiación de las mismas.

Objetivo Facebook

El social media marketing es barato. Con una simple página de fans en Facebook, una empresa puede entablar diálogo directo con sus potenciales clientes, presentarles sus productos y también cazar nuevos talentos.

Y embarcarse en la aventura de las redes sociales merece la pena. La empresa canadiense de marketing Syncapse ha calculado que un seguidor de una marca en las redes sociales gasta una media de 60 euros más al año en los productos de dicha marca que aquellos usuarios que no son fans. La consultora estadounidense Vitrue aporta incluso el valor exacto del fan de una marca en la nueva Web 2.0: 3,60 dólares.

Sin embargo, el social media marketing tampoco es gratis y requiere esfuerzo, económico como humano. De la página en Facebook de BMW se ocupan, por ejemplo, dos trabajadores y una agencia, informa Wiwo.

Facebook y las ONGs

No sólo las empresas y Facebook forman un tándem de éxito. La red de social de Mark Zuckerberg forma también buena pareja con las organizaciones no gubernamentales (ONGs). La división alemana de la asociación ecologista WWF multiplicó, por ejemplo, por diez su número de seguidores en Facebook en los últimos cuatro meses. Desde su página en esta red social, que cuenta actualmente para más de 33.000 fans, los usuarios pueden apoyar campañas para la salvación de especies en peligro de extinción con el tigre.

Otro ejemplo de ONG que aprovecha al máximo las oportunidades de la nueva Web Social es Greenpeace. La organización difundió hace unos meses un vídeo en YouTube en el que denunciaba que Nestlé estaba contribuyendo a la destrucción de la selva indonesia para la fabricación de las chocolatinas Kit Kat. El vídeo levantó gran expectación en las redes sociales y puso al consorcio alimentario suizo contra las cuerdas.

Nestlé optó equivocadamente por borrar los mensajes más críticos de sus fans en Facebook y logró con ello levantar aún más voces críticas en su contra. Finalmente, la compañía tuvo que ceder, suspendió sus acuerdos con distribuidores de aceite de palma procedente de la selva virgen indonesia y se comprometió a reunirse regularmente con representantes de Nestlé.

Los riesgos del social media marketing

Las redes sociales no están, por lo tanto, exentas de riesgos. Precisamente por este motivo, para impedir que sus empleados dañen su imagen, revelen secretos corporativos o pierdan tiempo de trabajo navegando en la Web 2.0, muchas empresas están poniendo cortafuegos a Facebook y compañía.

La compañía alemana de automoción Porsche autoriza, por ejemplo, el acceso a las redes sociales sólo a determinados empleados, los de los departamentos de marketing, comunicación y personal. Para el resto de trabajadores, el acceso a la Web Social está bloqueado.

Hay quienes consideran, con todo, este tipo de bloqueo inapropiado, fundamentalmente por dos razones. Porque la restricción en el acceso a las redes sociales puede alejar a posibles futuros empleados, y porque los empleados y también los clientes esperan contactar con las personas que se esconden detrás de sus marcas favoritas.

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