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Facebook a WhatsApp: me das tantísimo miedo que no me importa comprarte por 19.000 millones de dólares

fbEs una de las mayores adquisiciones en la historia de la industria tecnológica. Facebook nos sorprendía el pasado miércoles por la noche poniendo sobre la mesa un cheque de 19.000 millones de dólares para comprar WhatsApp. Para encontrar una transacción que haga sombra a una operación con tantos ceros como ésta tenemos que retrotraernos al año 2001. Por aquel entonces el gigante de la informática Hewlett-Packard engulló a su rival Compaq por 25.000 millones de dólares.

Entre ambas adquisiciones hay doce años y medio de por medio, doce años y medio que han bastado para que el precio de una empresa con apenas 50 trabajadores se aproxime peligrosamente al de un fabricante de ordenadores con miles de trabajadores, ingresos multimillonarios y gigantescas fábricas.

Incluso en Silicon Valley, acostumbrado a que el valor de las empresas que lo habitan suba como la espuma, están estupefactos con el monto de la compra de WhatsApp por parte de Facebook. Un ingeniero de Yahoo! se atreve incluso a tildar la operación de “loca de remate”.

Un acto de desesperación. Así califican algunos la última y sonada compra de Facebook. Otros creen que, por el contrario, que Mark Zuckerberg ha actuado en realidad como un visionario desembolsando 19.000 millones de dólares por WhatsApp.

Entre 2001 y 2014 ha pasado no sólo más de una década sino dos revoluciones, la de la manera en que el usuario se conecta al internet y la de la manera en que la red refleja la vida social del internauta.

- En 2001 estábamos instalados todavía en la “edad de piedra” de internet. La mayor parte de usuarios se conectaba a la red a través de un PC y un módem. Otros iban a los por aquel entonces populares cibercafés. La comunicación social entre internautas se limitaba prácticamente a los emails. Hace 13 años los de los PCs y los móviles eran todavía universos completamente separados.

- Pocos años después pasamos de la “edad de piedra” a la era nómada de internet. Cada vez más gente comenzó a echar mano de ordenadores portátiles para conectarse a internet desde cualquier parte a través de redes Wi-Fi. Simultáneamente asistimos al nacimiento de las primeras redes sociales. MySpace debutó en el año 2003 y Facebook lo hizo un año después, en 2004.

- En 2007 Apple lanzó su hoy omnipresente iPhone e inicio así la era de internet móvil. El auge de internet móvil coincidió con el boom de la Web 2.0. En 2008 Facebook contaba ya con alrededor de 150 millones de usuarios de todos los rincones del planeta, usuarios a lo que no les dolían prendas compartir los detalles de su vida privada en este plataforma. A esa plaza pública que fue Facebook en sus inicios se sumarían también muy pronto las marcas.

Llegados a 2014 la Web Social ha echado raíces en la red de redes y la era de internet móvil vive su era dorada. Los smartphones y los tablets, que hace no mucho eran auténticos objetos de lujo, se han convertido en dispositivos mainstream. Y al tiempo que los dispositivos móviles pegan el estirón, a Facebook comienzan de repente a asaltarle los miedos. ¿Por qué? Porque en los dispositivos móviles los usuarios tienen otras necesidades. Y Facebook comienza a ser consciente de que quizás no es el mejor servicio para cubrir esas necesidades. Es cierto que a su aplicación móvil le va a las mil maravillas, pero el verdadero boom está en otra parte: en las apps de mensajería.

Hay al menos tres razones en las apps de mensajería están en condiciones de meterle un gol por la escuadra a Facebook. En primer lugar porque son las herederas de la exitosa cultura de los ahora casi extintos SMS. En segundo lugar porque hacen posible una comunicación mucho más sencilla y directa que la famosa red social. Y en tercer lugar porque en ellas no hay espectadores de por medio, y pese a su narcisismo, el usuario necesita también su esfera privada.

Facebook es consciente del irresistible imán que las app de mensajería ejercen sobre el usuario y por eso, pese a su privilegiada posición, no puede evitar temblar ante la amenaza de estas aplicaciones.

- En 2013, de acuerdo con cálculos de la empresa de investigación de mercados Ovum, alrededor de mil millones de personas de todo el mundo utilizaron apps de mensajería. A finales de 2014 es muy probable que esta cifra se multiplique por dos.

- Entre enero y diciembre de 2014 el número de mensajes enviados a través de los apps móviles de mensajería podría pasar de los 27,5 a los 71,5 billones.

Es cierto que Facebook tiene su propia app de mensajería, Messenger, pero más allá de Estados Unidos y Canadá, este servicio no termina de calar entre los usuarios. En los países asiáticos, por ejemplo, son apps como Weixin, Line y Kaokao las “reinas del mambo” en el universo de las aplicaciones de mensajería. Y hay también una aplicación que ha conseguido extender sus tentáculos por todo el planeta, una aplicación que se llama WhatsApp y cuyo creciente poderío da muchísimo pavor a Facebook, tanto que no le ha temblado el pulso para firmar un cheque de 19.000 millones de dólares por su compra. Un cheque con el que la red social de Mark Zuckerberg ha comprado su billete para seguir siendo relevante en internet móvil y también, no nos engañemos, para echar sus zarpas sobre su tesoro más preciado: sus datos.

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