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A picotazo limpio: breve historia de la tumultuosa relación de Elon Musk y Twitter

Social Media MarketingLa relación de Elon Musk y Twitter ha sido siempre turbulenta

Los múltiples polémicas de Elon Musk en Twitter

A picotazo limpio: breve historia de la tumultuosa relación de Elon Musk y Twitter

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

En los últimos años Elon Musk ha profesado a Twitter casi tanto amor como odio y se ha visto envuelto en mil y una polémicas en la plataforma.

Uno de los usuarios más controvertidos de Twitter se convertía ayer en propietario de la red social del pájaro azul. Elon Musk se salía finalmente con la suya y acordaba este lunes la compra de Twitter por 44.000 millones de dólares.

La adquisición ponía colofón a la tumultuosa relación que el empresario sudafricano ha mantenido en los últimos años con una plataforma a la que ha profesado casi tanto amor como odio.

Elon Musk está presente en Twitter desde 2009 y ya en 2017 dio cuenta de su interés por echar el guante a la red de microblogging. Pese a darle a la sin hueso incansablemente en Twitter, Musk ha lanzado también aceradísimas críticas contra la red social de sus amores, a la que ha echado en cara en más de una ocasión su escaso compromiso con la libertad de expresión.

Usuario extraordinariamente prolífico de Twitter, Musk acumula en la red social más de 84 millones de seguidores con quienes comparte memes, noticias sobre Tesla y comentarios banales sobre el día a día.

Sin embargo, los tuits que Musk publica en Twitter no son siempre de naturaleza divertida y le han puesto en ocasiones en severos aprietos (de naturaleza legal incluso).

The Guardian ha realizado un repaso de algunas de las polémicas más sonadas en las que Musk se ha visto enredado en los últimos años en Twitter:

Un carísimo tuit de 40 millones de dólares

En agosto de 2018 Elon Musk publicó en Twitter un tuit el que anunciaba e se disponía a sacar de Tesla de los mercados bursátiles vendiendo las acciones a 420 dólares por título (una referencia de naturaleza chistosa a la marihuana). La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) concluyó, no obstante, tras una investigación que el tuit de marras no tenía fundamento alguno y había causado un serio perjuicio a los inversores, por lo que impuso sendas multas de 20 millones de dólares a Tesla y a su dueño.

La multa se erigió en su momento en una suerte de advertencia para aquellos que realizan pronunciamientos públicos en Twitter sin tener en consideración la exactitud y el impacto de sus palabras.

El acuerdo alcanzado con la SEC incluía un cláusula en virtud de la cual Musk se aprovisionaría de un consejero legal para aprobar sus tuits referidos a Tesla y que estos no soliviantaran innecesariamente los parqués bursátiles.

Musk hizo, no obstante, caso omiso de esa cláusula y en 2020 despojó a Tesla de 14.000 millones de dólares de valor con un tuit en el que aseguraba que los títulos de las compañía habían alcanzado un precio demasiado elevado.

El CEO de Tesla volvió a tener problemas con la SEC en 2021, cuando lanzó una encuesta en Twitter en la que preguntaba a sus seguidores si debía o no vender sus acciones en la empresa de automóviles eléctricos.

En sus múltiples rifirrafes con la SEC Musk siempre ha argumentado que este organismo parece empeñado en cercenar su derecho a la libertad de expresión.

Demanda por difamar a un espeleólogo británico

La lengua viperina de la que hace gala Musk en Twitter le llevó a sentarse en 2019 el banquillo de los acusados en un tribunal de Los Ángeles, donde afrontó un juicio por difamación en relación con una serie de tuits sobre el espeleólogo británico Vernon Unsworth.

El origen de la disputa fue un comentario de Unsworth, que calificó de burda «maniobra publicitaria» la oferta del sudafricano para enviar un minisubmarino con el último objetivo de rescatar a un equipo de fútbol infantil que había quedado atrapado junto a su entrenador en una cueva de Tailandia en julio de 2018.

A Musk le sentó a cuerno quemado el comentario de Unsworth, al que respondió en Twitter calificándolo de «pedo guy» (pedófilo).

El CEO de Tesla se disculpó públicamente por su tuit e incluso lo borró después de afrontar severas críticas por parte de sus propios inversores. Sin embargo, aproximadamente un mes más tarde retomó la polémica en una serie de tuits.

En el juicio contra él Musk declaró que su tuit no había sido en modo alguno de naturaleza literal y que cuando lo escribió, estaba molesto tras recibir lo que calificó como un ataque sin fundamento a lo que había sido una oferta de buena fe para ayudar a los niños atrapados en Tailandia. Musk fue finalmente declarado no culpable en el juicio.

Accionistas cabreados con la incontinencia verbal de Musk en Twitter

Los tuits de Musk se han topado también de bruces con fortísimas críticas por parte de los accionistas de Tesla. El sudafricano tiene una demanda en curso en la que los inversores le acusan de que dañar a la compañía y a los propios accionistas con su infame tuit de 2018 sobre la venta de las acciones de Tesla a 420 dólares.

Otra demanda presentada por un accionista de Tesla en 2021 considera que los tuits de Musk han provocado a la compañía varios miles de millones de dólares en pérdidas y se refiere específicamente a una reyerta entre Musk y la senadora Elizabeth Warren que provocó que las títulos de Tesla se desplomaran un 9,6% en bolsa.

Twitter como escenario de la vida sentimental de Musk

La red social del pajarito ha jugado también un rol de primerísimo orden en la vida personal de Elon Musk. De hecho, el sudafricano conoció al parecer a su pareja, la estrambótica cantante canadiense Grimes, en Twitter.

Cuando la pareja hizo pública su relación en 2018, Page Six publicó que ambos se conocieron cuando Musk iba a tuitear una elaboradísima broma sobre la inteligencia artificial y descubrió que Grimes había hecho el mismo chiste varios años antes.

La pareja, cuya relación es completamente ajena a los convencionalismos e intercambia a menudo palabras en Twitter, tiene dos hijos en común. De acuerdo con un documento en poder de la SEC, Musk habría llegado a publicar su famoso tuit de 2018 sobre las acciones de Tesla a 420 dólares simplemente porque a su novia podría parecerle divertida la ocurrencia.

Controversias emparentadas con el COVID-19 y otros embrollos

Los tuits de Musk, que él mismo ha declarado que publica mayoritariamente desde el retrete, han sido objeto de no pocas críticas en los últimos dos años por tratar de restar importancia a la pandemia del coronavirus y mostrarse en contra de los confinamientos decretados para combatir la enfermedad. El sudafricano tuiteó (y posteriormente borró) un meme en el que comparaba al primer ministro canadiense Justin Trudeau con Hitler por imponer la obligatoriedad de la vacuna contra el COVID-19.

A lo largo de los años Musk ha asegurado en Twitter que los coches de Tesla podrían ser adquiridos con bitcoins (para retractarse a continuación), ha bromeado sobre la posibilidad de dejar su trabajo y convertirse en influencer y ha fantaseado incluso con atacar Marte con bombas nucleares.

La libertad expresión elevada a la máxima potencia que Musk practica en Twitter ha llenado de zozobra a muchos, que creen que el sudafricano podría terminar lacerando con sus políticas a la red de microblogging (que podría finiquitar además su idilio con los anunciantes con el sudafricano al frente).

 

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