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La verdadera historia sobre los datos de los usuarios y los anunciantes en redes sociales

Desde hace algunas semanas, se discuten las acciones de Google+ con sus usuarios. No es novedad que esta red social es capaz de cerrar las cuentas de sus clientes una vez encontrado un punto “peligroso” para la imagen del buscador americano. Es más, aquellos usuarios que no utilizan su verdadero nombre en la firma de su cuenta, son inmediatamente eliminados del espacio digital de Google.

El motivo principal de este bloqueo de usuarios, se debe a que el nombre verdadero de cada usuario es la “llave” del éxito para la multiplicación de contactos. Es decir, que al optar por un sobrenombre, las cuentas de estos usuarios no podrán ser encontradas por los amigos y conocidos de este usuario, así lo comenta el portavoz de Google: “Cuando alguien menciona su verdadero nombre en su perfil hace posible que conocidos establezcan contacto con esta persona formando así una conexión directa y correcta.” Otros consideran muy necesario el introducir un nombre verdadero dentro del perfil de redes sociales como Google+, puesto que se trata de un espacio cualitativo que va más allá del concepto de un foro, donde los participantes suelen utilizar sobrenombres.

Lo que realmente confunde a los usuarios, es el por qué de esta “obligación” del uso de su nombre verdadero, si en las redes sociales se habla de su identidad digital no de su verdadera identidad fuera de la red. Todo esto tiene una simple explicación. Y es que tanto Facebook como Google, no están interesados en solamente alcanzar una gran cifra de miembros de sus redes sociales. Su verdadero interés está en satisfacer sus clientes, que son: los anunciantes.

El mundo publicitario que ha encontrado oro dentro de las redes sociales, considera el uso del verdadero nombre de los usuarios algo de extrema efectividad para un envío masivo estratégico. Conociendo qué personas son mujeres, hombres, amantes de perros, gatos, entre otros, los anunciantes pueden crear bases de datos de sus clientes potenciales, planificando así mensajes estratégicos para cada uno de estos públicos previamente seleccionados.

Pero no solamente aquellos que posean un nombre propio en su perfil podrán ser localizados por los anunciantes. Según una publicación en “AdAge”, muy pronto habrá la posibilidad de solicitar a ciertas páginas webs las cookies y los datos de aquellos usuarios “anónimos”. En parte, estos datos sí serán vendidos por parte de empresas de targeting como BlueKai o Exelate. Ante estas novedades del sector, Google ya ha anunciado que pretende crear una plataforma denominada “DDP”, en la cual se establecerá una mejora en la calidad de presentación de los datos de este tipo de usuarios. Es decir, que los anunciantes podrán solicitar paquetes de usuarios que busquen en la red temas específicos. Un ejemplo publicado por “AdAge” menciona: “que ahora podrá buscarse específicamente por ciudad de residencia a las personas que busquen temas relacionados a las vacaciones en Colonia que deseen realizar sus vacaciones en el pacífico”.

Al parecer, la tecnología y las redes sociales beneficiarán en gran manera a los anunciantes aunque todavía se debatirá cómo estas medidas afectarán la privacidad de datos de los millones de usuarios que se encuentran en redes sociales como Facebook y Google.

 

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