Social Media Marketing

Las dos caras de la tragedia de París en hashtags

paris tragediaLo cierto es que Twitter sirve para analizar cómo reacciona el mundo cuando ocurre algún suceso de carácter global. Tras las explosiones y tiroteos que sacudieron la capital francesa el pasado viernes por la noche, la plataforma de mensaje de 140 caracteres se volcó con lo sucedido y se inundó de tuits de solidaridad con las víctimas, hasta el punto de que en algunos momentos del fin de semana llegó a haber hasta una decena de Trending Topics relacionados con la tragedia.

Pero no todos los hastags que se han visto en la red social de microblogging tomaron el mismo cariz, y hubo lugar para otras tendencias no tan bondadosas, porque como dice la tercera ley de física de Newton: "con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria".

Por una parte, los jefes de Estado y políticos de todo el mundo expresaron su condolencia por las víctimas en Twitter, así como otras personalidades de renombre y ciudadanos anónimos que utilizaban los hashtags #PrayForParis, #TodosSomosParís, #NotAfraid o #JeSuisParis.

Pero hubo un sentimiento más significativo en los tuits con el hashtag #PortesOuvertes, empleado por residentes en París que declaraban que abrían sus puertas para acoger a los ciudadanos que buscaban refugio y seguridad a medida que los ataques aumentaban y la confusión y el pánico general se multiplicaban.

Pero no fue el único hashtag que fue ganando popularidad. Presuntos partidarios del Estado Islámico en Twitter adoptaron otro hashtag, 'París arde' en árabe, y que fue utilizado durante los ataques a las oficinas de Charlie Hebdo a principios de este año.


Hubo varias llamadas a Twitter para pedir la prohibición del hashtag, pero hasta ahora parece que las peticiones han caído en saco roto. El sentimiento negativo también apareció de otras formas, algunos incluso fueron tan lejos como para culpar a la comunidad musulmana en general de los atentados o acusar directamente a líderes políticos.

Internet es un ambiente idóneo por el que se extienden las ideas que salen a la superficie tras un evento de magnitud mundial. En psicología existe un término que resume perfectamente lo que ocurre: aprendizaje vicario (vicarious rehersal). Este término describe que cuanto más lejana sea la distancia o la relación de una persona con una amenaza, más probabilidades tiene de que su reacción sea más extrema y menos razonable que los que de verdad se enfrentan a la crisis real.

"La era de la comunicación permite a algunas personas participar indirectamente en una crisis en la que realmente no tienen peligro de sufrir y "probar" las líneas de acción que se les presentan. Debido a que estas víctimas "sillón" tienen el lujo del tiempo para decidir su curso de acción entre las posibilidades". "En algunos casos, estas personas pueden rechazar la línea de acción propuesta, elegir otro, o insistir en que ellos también están en riesgo y necesitan el remedio recomendado, por ejemplo, una vacuna o una visita a una sala de emergencias. En su forma más problemática, estos "preocupados bien" agravarán mucho la recuperación y la respuesta", explica la revista internacional de salud de emergencia.

Cuando la confusión desaparezca y la gente comience a reconstruir lo que sucedió el viernes 13, otros intentarán a cientos de kilómetros de distancia encontrar su propia manera de hacer las paces con lo que pasó. Es inútil apuntar a quien lo hace bien o mal, o gritar para que otro abandone su opinión y adopte la nuestra porque no es nada que ayude en el proceso de duelo.

Ninguna persona o web puede contener la marea de sentimiento negativo que se arremolina alrededor de la red. Todo lo que se puede hacer es intentar ofrecer una manera de ayudar a los demás a interpretar sus propios sentimientos y tal vez, sólo tal vez, aprender a sentir empatía con los que compartimos un hashtag.

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

icemd

Compartir