Social Media Marketing

Facebook y la desinformación: ¿Puede aprender algo de YouTube?

Los intentos de YouTube por luchar contra la desinformación y la conspiración que podría imitar Facebook

Facebook debe tomar decisiones respecto a la desinformación y los límites de la libertad de expresión. Unos problemas que ya tuvo anteriormente YouTube.

YouTubeAunque Facebook esté ahora mismo en el ojo del huracán respecto a los límites de la libertad de expresión, no ha sido la única. Varios meses antes de que Facebook dejase campar a sus anchas a conspiranoicos y negacionistas del Holocausto, YouTube se vio envuelto en problemas bastante similares.

En febrero, una investigación del Wall Street Journal demostró que la plataforma de vídeo propiedad de Google introducía entre sus recomendaciones automáticas vídeos con desinformación o extremadamente partidistas. Poco después, Zeynep Tufekci afirmó en The New York Times que YouTube era “el mejor radicalizador”.

Google estaba poco dispuesto a sentar los límites de la libertad de expresión entre su base de usuarios, al igual que le ocurre ahora a Facebook. La solución de Susan Wojcicki, CEO de YouTube, fue el desarrollo de las “information cues” como solución potencial. Se trata de un producto de la compañía dirigido a ofrecer a los usuarios puntos de vista objetivos y adicionales en los vídeos sobre conspiraciones.

Según un portavoz de YouTube, todavía no tienen los datos suficientes para analizar su rendimiento. Este producto empezó a aplicarse hace tan solo dos semanas.

Quizás Facebook quiera mirarse en el espejo de Google y adoptar una solución similar. Pero, ¿funcionaría en la red social de Mark Zuckerberg? 

Ciertamente, si en lugar de eliminar las páginas que niegan el Holocausto, Facebook introdujese un mensaje alertando de lo ocurrido y alentando a los posibles lectores a buscar información por su propia mano en sitios web fiables, quizás no se acabaría con estas opiniones, pero sí se evitaría que buena parte de los lectores sean embaucados.

Sería, de algún modo, una forma de convertir algo dañino en una herramienta educativa. Pero medir su eficacia sería de una enorme dificultad. Las plataformas son incapaces (por fortuna) de leer las mentes de sus usuarios, por lo que es imposible determinar hasta qué punto estas informaciones han evitado la radicalización.

En el caso de YouTube, la plataforma suele contabilizar los clics que se hacen en los recursos a webs externas (como Wikipedia o la Enciclopedia Británica), en el caso de haberlos.

Pero tampoco se puede confiar ciegamente en estas “information cues”. De hecho, según TheVerge.com, tras observar un vídeo sobre la no llegada del hombre a la Luna, se reprodujo automáticamente un vídeo en el que la NASA reconocía no haber pisado nunca el satélite terrestre (cosa que la NASA nunca ha hecho).

En ambos vídeos, se ofrecía una información adicional sobre el Apollo y el desarrollo del proyecto para llegar a la Luna. Pero faltaba una información relevante: que había sucedido. La razón es que, normalmente, los artículos de las enciclopedias no se escriben para refutar nada. Se escriben para que el interesado pueda saber los detalles de algo.

Ahora bien, escribir un texto posicionándose claramente a favor de la llegada al satélite o del Holocausto podría suponer un conflicto para la neutralidad de redes como YouTube o Facebook. Pero quizás sea la única opción cuando se trata de no divulgar la desinformación.

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