Meta vuelve a estar en el ojo del huracán a cuenta de los daños psicológicos que Facebook e Instagram infligirían a sus usuarios (en particular a los más jóvenes). De acuerdo con unos documentos judiciales que vieron la luz el pasado viernes en Estados Unidos, la compañía capitaneada por Mark Zuckerberg habría dado alto de manera deliberada a un estudio que hallaba evidencias de los daños psicológicos que causarían a sus usuarios Facebook e Instagram.
Esa investigación, que respondía a la denominación de «Project Mercury» y se llevó a cabo en 2020, llegaba a la conclusión de que los usuarios que se abstenían de visitar Facebook durante una semana daban cuenta de niveles menores de depresión, ansiedad, soledad y afán de compararse con los demás.
Sin embargo, en lugar de publicar los resultados del informe, Meta habría tomado la determinación de suspender por completo la investigación. Un portavoz de la multinacional estadounidense niega, no obstante, las acusaciones y asegura que el estudio fue descontinuado debido a la identificación de fallos metodológicos (y no porque sus resultados dejaran mal lugar a Facebook y a Instagram).
Las revelaciones forman parte de una demanda consignada en Estados Unidos por varios distritos escolares contra Meta, Google, TikTok y Snapchat. Según los demandantes, Meta habría descuidado deliberadamente la seguridad de los más jóvenes en sus dominios para seguir dando fuelle al crecimiento en Facebook y en Instagram.
Meta niega haber dado el alto a la investigación por ser contraria a sus intereses
A Meta se le echa asimismo en cara que habría implementado a sabiendas medidas de protección totalmente ineficaces y que los esfuerzos dirigidos a combatir activamente el «cyberbulling» en Facebook y en Instagram habrían sido igualmente suprimidos.
Además, Meta habría tomado la determinación de pasar a la acción para suspender una cuenta única y exclusivamente después de tener conocimiento (probado) de que desde esa cuenta se habían efectuado 17 solicitudes de naturaleza sexual. Y al parecer Mark Zuckerberg, CEO de Meta, habría expresado abiertamente que la seguridad de los menores en Facebook y en Instagram no era en modo alguno una prioridad para la compañía, enfrascada por aquel entonces en el metaverso.
Un portavoz de Meta insiste en que las acusaciones contra la compañía echan anclas en «citas sacadas de contexto y en opiniones basadas a todas luces en desinformación». Además, las medidas implementadas por Meta proteger a los menores en sus redes sociales habrían sido eficaces, asegura el portavoz.
El próximo 26 de enero está programada una vista judicial directamente emparentada con este asunto en la Corte de Distrito del Norte de California.
Las revelaciones emergen a la superficie en un momento en el que el debate sobre la eventual prohibición de las redes sociales para los niños y los adolescentes es cada vez más candente a nivel internacional. Australia aprobó el año pasado la prohibición de las redes sociales para los usuarios menores de 16 años y Grecia ha seguido más tarde su ejemplo.





