líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

Poparazzi, la némesis de Instagram que veta los selfis y frena en seco el

Social Media MarketingPoparazzi es la antítesis de Instagram

Poparazzi, la antítesis de Instagram que veta los selfis

Poparazzi, la némesis de Instagram que veta los selfis y frena en seco el "postureo"

En el plano visual Poparazzi se parece a bote pronto muchísimo a Instagram. Sin embargo, desde el punto de vista del contenido estamos ante una plataforma radicalmente distinta de Instagram.

En el universo eternamente cambiante de las redes sociales hay una nueva criatura que en los últimos tiempos se ha encaramado de manera extraordinariamente fulgurante a lo más alto de las listas de las tiendas de aplicaciones. Nos referimos a Poparazzi, una app que visualmente se parece a bote pronto muchísimo a Instagram. Sin embargo, desde el punto de vista del contenido que la alimenta, Poparazzi es una plataforma radicalmente distinta de Instagram.

No en vano, en la que se jacta de ser la nueva sensación 2.0 los selfis, tan ubicuos en Instagram, están totalmente vetados. Además, en Poparazzi los usuarios no publican contenido en su propio perfil (con el ánimo quizás de inflarse el ego) sino en el perfil de sus amigos.

Si en Instagram todo pivota en el torno al «yo» (distorsionado a menudo por los filtros) y el egocentrismo más acendrado es socialmente aceptado, Poparazzi quiere hacer trizas esta tradición (probablemente a todas luces ponzoñosa).

A diferencia de en Instagram, los selfis no constituyen la columna vertebral del contenido que se abre paso en Poparazzi. Es más, las autofotos están prohibidas en esta plataforma. Y aunque los usuarios tienen la posibilidad de tomarse selfis dentro de la app, la cámara frontal del teléfono es ajena a todo control por parte del usuario.

Como en otras redes sociales, en Poparazzi cada usuario tiene su propio perfil. Sin embargo, los usuarios los pueden subir allí fotos de sí mismos. De eso se encargan sus amigos.

En Poparazzi, donde están vetados los selfis, los usuarios juegan a ser «paparazzi» de sus propios amigos

De acuerdo con los desarrolladores de la aplicación, Poparazzi está enfocada a los momentos auténticos compartidos entre amigos. El «postureo» es, por lo tanto, tabú y los filtros so también inexistentes en la app oriunda de Los Ángeles.

Cuando el usuario sube una instantánea a Poparazzi, debe indicar el perfil de sus amigos en el que debe aparecer la fotografía de marras. Y si los retratados son extraños, solo es posible etiquetarlos con su consentimiento expreso.

Si los usuarios cuyas fotos nos disponemos a subir son amigos nuestros, podemos publicar en sus perfiles sin necesidad de obtener permiso alguno. Eso sí, los usuarios directamente concernidos tienen más tarde la posibilidad de borrar las fotos subidas a sus perfiles en Poparazzi.

A fin de no dar alas a la presión social de quienes se desenvuelven en sus dominios, la app renuncia deliberadamente a los «likes» y a los comentarios en las publicaciones y oculta asimismo el número de «followers» de los usuarios.

Poparazzi lo tiene difícil para prevalecer en la galaxia 2.0 después de una década de arraigadísima cultura consagrada al selfi. Pero quizás posicionarse como némesis del todopoderoso Instagram es también la principal fortaleza de la app. Su enfoque es, al fin y al cabo, sumamente refrescante y constituye una crítica feroz a los mecanismos por los que se rige la mayor parte de las redes sociales.

En términos de protección de datos a Poparazzi le quedan, no obstante, algunos deberes por hacer. Durante su instalación la app solicita al usuario un número de teléfono y le pide también subir de manera automática toda su libreta de contactos a la aplicación. Hace unos meses Clubhouse fue ya objeto de aceradísimas críticas por idéntico proceder.

 

Pandora explora el concepto de sororidad en tres cortos protagonizados por tribus de mujeresAnteriorSigueinteJaime Suárez se incorpora a Roman como nuevo director de Desarrollo de Negocio

Noticias recomendadas