Social Media Marketing

Los órganos reguladores quieren poner coto a la publicidad con influencers

Los órganos reguladores quieren poner coto a la publicidad con influencersSi quieres hacer rentable tu Instagram, es hora de poner en orden tu #ad house. La Asociación Australiana de Anunciantes Nacionales (AANA) ha introducido una nueva disposición en su código ético dirigida a marcas e influencers que venden  y publicitan sus productos a través de las redes sociales.

El mundo del influencer marketing, donde las marcas pagan a las celebridades, los personajes públicos y los bloggers para que patrocinen sus productos a través de las redes sociales, resulta difícil de regular. Algunas empresas pagan a ciertas personas para que cuelguen en Instagram vídeos sobre su pérdida de peso gracias a la ayuda de su suplemento dietético, mientras otros intercambian likes por imágenes. El código AANA se aplica en ambos casos, pero  no cuando una marca envía regalos a un blogger, sin obligarlo a mostrar sus productos en su post.

Según el código de AANA, el contenido se considera publicidad cuando se promueve un servicio o un producto y el vendedor tiene “un grado razonable de control”.

Aunque conviene tener en cuenta sus regulaciones, de momento, el código de ética de AANA no se aplica de manera legal. Sin embargo, sí existen penalizaciones para aquellos que se aprovechan del mundo digital para promover sus productos a precios bajos o de forma gratuita. Según ABC, se están aplicando multas de más de 220.000 dólares por post para los influencer y 1,1 millones de dólares para las marcas que incumplen la ley de consumo de Australia.

En EEUU ha habido varias incidencias y acusaciones por post que han generado grandes polémicas. El último caso notorio lo protagonizó la familia Kardashian, en 2015 la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos declaró que el post en el Kim Kardashian promovía las pastillas Diclegis era “falso y engañoso”.

Guy Marshall, director de estrategia y socio de la firma de publicidad Bashful, declaró que en la industria es muy común que surjan preguntas sobre cómo etiquetar el contenido patrocinado.  Según Guy Marshall el contenido patrocinado ya no funciona: “Hace unos años, la gente no era capaz de reconocer el contenido patrocinado, pero ahora todos desconfiamos de un post cuando resulta poco creíble y antinatural.

Marshall afirma que cada vez hay menos demanda y dinero para influencers: “Si utilizas la misma estrategia siempre, con el tiempo se vuelve menos impactante”.

La posibilidad de etiquetar a los “socios” o marcas en los post aclara cuando una publicación tiene un contenido publicitario. Es difícil imponer límites en este nuevo e imparable sector, no obstante, la iniciativa de AANA abre las puertas a una publicidad más controlada y menos engañosa en las redes sociales.

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