Dicen algunos que la búsqueda de empleo se parece en muchos sentidos a las citas. Y quizás no les falta razón a quienes hacen esta afirmación, pues a la hora de buscar trabajo, como a la hora de buscar el amor, hay que besar muchos «sapos» antes de encontrar al «príncipe azul».
Los paralelismos entre la búsqueda de empleo y las citas han motivado que apps de «dating» como Tinder, Bumble o Hinge se estén metamorfoseando en el nuevo LinkedIn (y se revelen incluso más eficaces que la famosa red social a la hora de buscar trabajo).
En diciembre del año pasado una joven en plena búsqueda de empleo confesaba en TikTok que estaba utilizando la app de citas Hinge para buscar trabajo. Y, de hecho, para su foto de perfil en esta aplicación la joven se había decantado no por un retrato particularmente favorecedor (como hubiera sido lo habitual), sino por un pantallazo de su currículum. En Hinge la joven especificaba asimismo que su meta vital no era encontrar al amor de su vida, sino hallar trabajo en la industria creativa.
El post de la joven acumula más de 250.000 visualizaciones desde que viera originalmente la luz en diciembre del año pasado. En una publicación más reciente la joven asegura que Hinge ha terminado eliminando su perfil por contravenir las normas de la app de citas. De todos modos, esta joven no es la única que se estaría saltando a la torera las normas de Hinge y otras aplicaciones de «dating«.
En TikTok otros muchos usuarios han salido a la palestra en los últimos meses para confesar que estaban utilizando Tinder y otras citas para hacerse visibles a ojos de los responsables de recursos humanos. Y algunos han admitido incluso que gracias a este método tan poco convencional para buscar trabajo habían hallado empleos con salarios de seis cifras.
Cada vez usuarios utilizan las apps de citas con fines profesionales
Puesto que a través de plataformas como LinkedIn se canalizan miles de solicitudes de empleo que son después convenientemente escaneadas con IA por los departamentos de recursos humanos para descartar a candidatos potenciales, quienes buscan empleo se están arrojando en los brazos de métodos alternativos para destacar en el mundo laboral (y lograr eventualmente trabajo).
De acuerdo con un reciente estudio de Glassdoor, el 29% de los usuarios consultados reconocen que están utilizando ya apps de citas (o están contemplando en su defecto su uso) con fines profesionales, tal y como informa Fast Company.
Aun cuando el «networking» que se cobija en las apps de citas no es exactamente nuevo, esta tendencia parece haber cobrado fuelle últimamente. Un informe llevado a cabo en octubre del año pasado por ResumeBuilder.com en Estados Unidos concluyó, no en vano, que una tercera parte de los usuarios de las apps de «dating» habían utilizado estas plataformas con fines laborales en el transcurso del último año. Y casi el 10% aseguró que su principal motivación en apps de citas como Tinder, Bumble y Hinge era, de hecho, buscar empleo o dar un empujón a su carrera profesional.
Además, no son únicamente aquellos profesionales que buscan estrenarse en el mercado laboral quienes utilizan Tinder y compañía para buscar trabajo. Casi la mitad de quienes utilizan las apps de citas con fines profesionales perciben salarios de más de 200.000 dólares.
Para muchos la táctica de emplear Tinder para buscar trabajo se está revelando extraordinariamente eficaz. El 43% de los usuarios dicen haber encontrado mentores o haber recibido consejos laborales en las apps de citas, mientras que el 39% ha conseguido entrevistas de trabajo, el 37% ha obtenido referencias o «leads» y el 37% ha recibido ofertas de trabajo.
Es obvio en todo caso que en un entorno diseñado específicamente para la búsqueda de intereses románticos las líneas que separan el amor del trabajo tienden a menudo a emborronarse. Sin embargo, quienes andan a la caza de un nuevo empleo argumentan que en tiempos desesperados se necesitan inevitablemente medidas desesperadas.
En Estados Unidos, que es donde más prominente es el empleo de las apps de citas para buscar trabajo, una persona desempleada tarda una media de 24 meses en hallar un nuevo empleo. El desempleo de larga duración ha alcanzado allende los mares sus cotas más altas en los últimos tres años, lo cual explica que muchos desempleados estén recurriendo a métodos de búsqueda de trabajo totalmente inexplorados hasta la fecha.





