Pocas horas después de ser investido presidente de Estados Unidos, Donald Trump se atuvo a lo prometido y firmó durante la noche de ayer lunes una orden ejecutiva en la que solicitaba a la oficina del fiscal general demorar en 75 días la aplicación de la ley federal encaminada a la prohibición de TikTok en Estados Unidos. Esta norma entró en vigor el pasado domingo, en la víspera de la toma de posesión de Trump, que adelantó ese mismo día que aprobaría una orden ejecutiva para aplazar el «apagón» de TikTok en Estados Unidos y buscar una solución para su supervivencia a largo plazo en el país norteamericano.
Mientras rubricaba la orden ejecutiva, Trump indicó a los periodistas que «Estados Unidos debería tener el 50% de la propiedad de TikTok», según informa The New York Times.
La ley federal cuya aplicación ha sido postergada ahora por Trump, obliga a ByteDance, matriz de TikTok, a vender la filial estadounidense de la red social a una empresa radicada en Estados Unidos.
De acuerdo con la orden ejecutiva de Trump, la Administración del nuevo presidente de Estados Unidos «buscará una solución que proteja la seguridad nacional y salvaguarde simultáneamente una plataforma utilizada por 170 millones de estadounidenses».
Los días que han precedido a la investidura de Donald Trump han sido absolutamente frenéticos, pero el caos se ha cebado en todo caso bastante más con la red social que el mandatario se dispone ahora a salvar de la hoguera: TikTok.
Así han sido los últimos y frenéticos días para TikTok
El pasado viernes el Tribunal Supremo respaldó la ley federal encaminada al cese de las operaciones de TikTok en Estados Unidos, que entró oficialmente en vigor el pasado domingo. «No cabe duda de que, para más de 170 millones de estadounidenses, TikTok ofrece una amplia y diferente vía de expresión, modo de comunicarse y fuente de comunidad. Pero el Congreso ha determinado que la desinversión es necesaria para resolver sus preocupaciones, bien fundamentadas, sobre la seguridad nacional en torno a las prácticas de recolección de datos de TikTok y en torno a su relación con un adversario extranjero”, señalaba el Tribunal Supremo en su dictamen. «Concluimos que las provisiones que habían estado en disputa no violan los derechos de los demandantes protegidos por la Primera Enmienda», añadía el máximo órgano judicial en Estados Unidos.
TikTok se fundió a negro en Estados Unidos durante la noche del sábado, poco antes de la entrada en vigor de ley federal que condena a la red social a desprenderse de su negocio en Estados Unidos o desaparecer en su defecto de las tiendas de aplicaciones allende los mares.
No obstante, cuando TikTok llevaba apenas 12 horas fuera de la circulación en Estados Unidos, la red social anunciaba el domingo por la tarde que reanudaba sus operaciones en el país norteamericano después de Trump informara de que este lunes aprobaría una orden ejecutiva para aplazar la entrada en vigor de la norma que busca la prohibición de la subsidiaria de ByteDance en suelo estadounidense. Ya entonces Trump dio cuenta por primera vez de que su intención era que Estados Unidos detentara el 50% de la propiedad de TikTok.
También durante la jornada del domingo, y tras las garantías de Trump, TikTok reactivó las campañas publicitarias dirigidas a usuarios estadounidenses de la red social.





