El próximo 5 de abril expira el periodo de gracia que Donald Trump concedió el pasado 20 de enero a TikTok en suelo estadounidense. Si antes de esa fecha, ByteDance, la matriz de la famosa red social, no llega a un acuerdo con una empresa radicada en Estados Unidos para cederle el control de TikTok en el país norteamericano, la celebérrima plataforma estaría abocada al «apagón» allende los mares.
Trump es consciente de que el tiempo se le agota a TikTok en Estados Unidos y por esta razón, y a fin de facilitar un acuerdo, se ha mostrado dispuesto a reducir los aranceles impuestos a China, el país donde está radicada la matriz de la red social (y que tendrá a la postre la última palabra en una eventual adquisición del negocio de esta plataforma en suelo estadounidense).
El presidente de Estados Unidos ha admitido el rol absolutamente preponderante que jugará China en el acuerdo para la compra del negocio de TikTok en el país norteamericano y ha puesto sobre la mesa un posible intercambio de favores con Pekín para lograr que esa transacción llegue a buen puerto. «Quizás ofrezcamos a China una pequeña reducción en los aranceles o algo similar para facilitar el acuerdo», asegura Trump.
Estas declaraciones sugieren que la venta de TikTok es una absoluta prioridad para la Administración Trump y es un tema con suficiente enjundia como para usar los aranceles y la guerra comercial actualmente en curso contra China como herramienta de negociación con el Ejecutivo del gigante asiático.
TikTok tiene de plazo hasta el próximo 5 de abril para encontrar a un comprador no oriundo de China que se haga con el control de su filial estadounidense. De lo contrario, y en virtud de la ley federal aprobada en abril del año pasado por el Congreso de Estados Unidos, TikTok desaparecerá de las tiendas de aplicaciones allende los mares.
TikTok tiene de plazo hasta el próximo 5 de abril para hallar un comprador no oriundo de China que se haga con el control de su negocio en EE.UU.
La norma que ha puesto en jaque la supervivencia de TikTok en Estados Unidos fue motivada por la zozobra que provoca a las autoridades estadounidenses el hecho de que la red social, al ser propiedad de la empresa radicada en Pekín ByteDance, pueda ser utilizada por el Gobierno chino para acceder a los datos personales de los ciudadanos estadounidenses y para perpetrar operaciones contra el país norteamericano.
Desde que se pusiera al timón de la Casa Blanca el pasado 20 enero, Trump ha impuesto aranceles adicionales del 20% sobre todas las importaciones procedentes de China. Y ahora el presidente estaría dispuesto a aflojar su agresiva política arancelaria contra el país asiático con el último objetivo de lograr que China dé su beneplácito a la venta del negocio estadounidense de TikTok.
Convencer a China de renunciar a su control sobre una empresa tan valiosa como TikTok ha sido siempre el mayor obstáculo a la hora de lograr un acuerdo encaminado al cambio de manos de la red social en Estados Unidos.
No es la primera vez que Trump utiliza los aranceles como arma para forzar un acuerdo con China de cara a la venta de subsidiaria estadounidense de TikTok. El pasado 20 de enero, el mismo día en que tomó posesión de su cargo como presidente de Estados Unidos, Trump ya amenazó con imponer aranceles adicionales a China si Pekín no daba luz verde a la venta de TikTok.
La filial de ByteDance, que tiene más de 170 millones de usuarios en Estados Unidos, se fundió a negro durante la noche del pasado 18 de enero, pocas antes de que entrara en vigor la ley federal aprobada el año pasado por el Congreso. No obstante, cuando llevaba apenas 12 horas fuera de la circulación, TikTok reanudó sus operaciones en Estados Unidos después de que Trump se comprometiera aprobar una orden ejecutiva para aplazar la aplicación de esa norma. El 20 de enero, tras su juramento como nuevo presidente de Estados Unidos, Trump aprobó efectivamente una orden ejecutiva que concedía a TikTok un periodo de gracia de 75 días, un periodo de gracia que expira el próximo 5 de abril.
El Gobierno de Estados Unidos ha estado muy involucrado en las negociaciones con el foco puesto en la venta del negocio de TikTok en suelo estadounidense, en cuya adquisición habría al menos cuatro «players» interesados, tal y como anunció Trump hace unas semanas.
Hasta ahora han hecho público su interés por la compra de TikTok en Estados Unidos un grupo liderado por el multimillonario Frank McCourt y el cofundador de Reddit Alexis Ohanian, otro grupo encabezado en esta ocasión por el emprendedor tecnológico Jesse Tinsley y el famoso youtuber MrBeast y la startup estadounidense especializada en IA Perplexity AI. Trump ha apuntado asimismo a Microsoft y a Larry Ellison, fundador de Oracle, como posibles candidatos para hacerse con el negocio de TikTok en Estados Unidos.





