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Truth Social: historia de un fracaso morrocotudo para Donald Trump

Social Media MarketingCaricatura de Donald Trump

Truth Social, la red social de Donald Trump, no logra despegar

Truth Social: historia de un fracaso morrocotudo para Donald Trump

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

Truth Social, la red social de Donald Trump, parece haberse confirmado como un fracaso monumental y se antoja difícil que logre eventualmente remontar el vuelo.

Se lanzó hace aproximadamente un mes entre grandes alharacas y con el ánimo de llevar la verdad (sin cortapisas) a la galaxia 2.0, pero Truth Social, la red social de Donald Trump, parece haberse confirmado como un fracaso monumental y se antoja difícil que logre eventualmente remontar el vuelo.

Lanzada con el último objetivo de desafiar a los grandes «tiranos tecnológicos», Truth Social vio la luz el pasado 20 de febrero. Y desde entonces ha encadenado numerosos problemas técnicos, que la han condenado a un número absolutamente ínfimo de usuarios (lo cual no ha tardado en convertirse en objeto de mofa en otras plataformas 2.0).

Menos de 1,5 millones de usuarios se han registrado en Truth Social y muchos de ellos permanecen además en lista de espera (a la espera de que sus cuentas sean activadas).

Devin Nunes, CEO de la matriz de Truth Social Trump Media & Technology Group (TMTG), anunció en su día que la plataforma sería «totalmente operativa» a finales de marzo. Sin embargo, la red social está muy lejos de haber conseguido ese objetivo. Y para más inri dos importantes ejecutivos habrían abandonado la plataforma el pasado lunes, según Reuters.

Los problemas con los que ha tenido que lidiar Truth Social desde sus inicios han terminado convirtiéndose en descacharrantes bromas en Twitter (la red social de la que Trump fue expulsado con cajas destempladas hace ya más de un año).

Al parecer al expresidente de Estados Unidos le habría sentado a cuerno quemado el escaso éxito de Truth Social, que nació con el objetivo de arrastrar a sus seguidores y calentar motores de cara a las elecciones de 2024, donde Trump tendría pensado concurrir.

Sorprende además que en Truth Social Trump haya publicado hasta ahora un único post. «Get ready! Your favourite President Will see you soon!», escribía el exmandatario hace ya más de seis semanas en esta plataforma. Desde entonces el expresidente, otrora extraordinariamente deslenguado en Twitter, ha permanecido en silencio. Al parecer Trump estaría esperando a contar con una mayor audiencia en Truth Social para volver a abrir el pico en esta plataforma. A la espera de una mayor audiencia están también al parecer los acólitos del exinquilino de la Casa Blanca.

«Ha sido un desastre», asegura Joshua Tucker, director del Centro de Redes Sociales y Política de la Universidad de Nueva York. El desastroso desembarco de Trump en el universo 2.0 estaría al parecer estrechamente emparentado con los problemas técnicos sufridos por Truth Social.

Las dificultades técnicas persiguen como una mala sombra a Truth Social desde sus inicios

El cúmulo de contrariedades a la hora de utilizar Truth Social comienza con el registro. A diferencia de Twitter, esta red social permite registrarse a sus usuarios única y exclusivamente a través de un dispositivo móvil. Y Truth Social está disponible a día de hoy solo en iOS, por lo que el 46% de los estadounidenses con smartphones con sistema operativo Android no tienen acceso a la aplicación.

Que las dificultades técnicas estén lastrando de manera tan notoria a Truth Social sorprende hasta cierto punto porque Josh Adams, chief technology officer de la aplicación, y Billy Boozer, responsable de desarrollo, tienen mucha experiencia en el ramo tecnológico. No obstante, tanto Adams como Boozer se habrían apeado del barco y no trabajarían ya para Truth Social.

Otra cuestión a la que Trump Media & Technology Group (TMTG) debe dar necesariamente respuesta es la manera en que pretende financiar el crecimiento de Truth Social. Levantar desde cero una plataforma de estas características es muy caro, como ya ha quedado demostrado en el caso de Twitter, que durante sus primeros diez años de vida sufrió pérdidas de 2.000 millones de dólares antes de convertirse en una empresa rentable gracias a la publicidad.

TMTG tendría previsto en un principio financiar Truth Social mediante una oferta pública inicial en bolsa, que sería posible a través de la fusión de la compañía con Digital World Acquisition Corp (DWAC), otra empresa vinculada Trump que está ya presente en los mercados bursátiles. Sin embargo, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) está investigando esa operación y el resultado de su investigación podría demorarse varios meses.

Los problemas de Truth Social son noticia en un momento en el que otro crítico reconocido de Twitter (y simultáneamente fan de esta plataforma), Elon Musk, ha entrado en el accionariado de la red social del pájaro azul mediante la adquisición del 9,2% de la compañía.

Musk utiliza Twitter casi con tanta intensidad como acostumbrada a hacerlo Trump, pero no está bloqueado en esta plataforma (que sí ha eliminado, sin embargo, algunos de sus tuits). Hace solo unas semanas el empresario sudafricano acusaba a Twitter de no adherirse a los principios de libertad de expresión y socavar la democracia.

Mediante su irrupción en Twitter en calidad de accionista (y también miembro de la junta directiva de la compañía) Musk pretende cambiar aquello que no le gusta de la red social.

 

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