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Twitter no necesita usuarios, lo que pide a gritos son anuncios

Redacción

Escrito por Redacción

A lo largo de la última década Twitter ha conseguido posicionarse como una de las redes sociales clave para los usuarios a la hora de generar conversación en torno a los temas sociales y culturales más candentes del momento.

Aunque en este sentido, su estrategia ha sido perfecta, pues hoy en día sigue sin tener un rival directo, sus esfuerzos por monetizar su popularidad no han ido en consonancia. Y dados sus últimos resultados financieros, la situación solo parece empeorar.

Sus 638 millones de dólares de ingresos publicitarios en el último trimestre de 2016 suponen un descenso del 1% en comparación con el año anterior, resultado de la obsolescencia de los formatos de sus anuncios y su escasa apuesta por el rey del social media: el vídeo.

Tal y como señala Wired, la compañía se ha quedado corta en sus esfuerzos por impulsar este tipo de contenidos salvo algunos escasos proyectos como las emisiones en directo de partidos de fútbol americano gracias a su acuerdo con la NFL.

Resulta extraño que la compañía del pajarito no haya impulsado este formato sobre todo cuando ha sido el formato publicitario que más ingresos ha generado en las cuentas de la red social este último trimestre.

Aun así, el vídeo está dejando de lado Twitter para reinar en otras exitosas plataformas y la compañía pierde la oportunidad de rentabilizar su canal.

Con un nuevo año por delante para intentar salir a flote en términos tanto de usuarios como económicos, la plataforma deberá reinventar su modelo de negocio encontrando la manera de situar al vídeo como catapulta de sus cifras financieras.

Pero la situación actual de la compañía de Dorsey no aventura un panorama demasiado favorable. Con unos resultados por debajo de las expectativas de los analistas y unas pérdidas netas de 167 millones de dólares en el último trimestre y de 457 millones en 2016, le será más que complicado mantenerse a flote en el espectro social.

A esto hay que añadirle el reciente recorte de plantilla en un 9%, la pérdida de su chief operating officer y el chief technology officer, a su CEO, Jack Dorsey con dos compañías a su cargo y la incapacidad de poner coto a la oleada de comentarios de odio que inunda la plataforma.

Así, solo cuando surgen rumores sobre su posible venta, el valor de sus acciones repunta claro que, para volver a caer cuando esas ofertas se desvanecen, contribuyendo así a un clima de incertidumbre y desconfianza que poco favorece la construcción de un futuro a largo plazo.

Es hora de que Twitter se ponga manos a la obra para encontrar su sitio en el terreno social y es que, al fin y al cabo, Google cuenta con YouTube, Snapchat es al app de la cámara por excelencia y Facebook tiene a Instagram Stories.

Sin embargo, Twitter carece de esa particular mina de oro y, o se sube al carro del vídeo o ya puede ir pensando cómo va a transformar el modo de uso de su plataforma tanto de usuarios como de anunciantes cuyo resultado se cuente en dólares.

 

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