Social Media Marketing

Según el 'I Observatorio de la Generación Z a través del smartphone' de WIKO

Un 47% de los menores españoles abre su primer perfil en redes sociales antes de los 14 años

La clave para evitar los peligros derivados del uso prematuro e irresponsable de los smartphones y de las redes sociales reside en la educación y la prevención paterna, enfocada a enseñar de forma inclusiva a los más pequeños

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La tecnología está presenta constantemente en nuestro día a día, tanto en el trabajo como en el ámbito más personal. Y, desde luego, es cada día una parte más importante en la vida de los más pequeños, que van naciendo de lleno en la nueva era digital. Tanto es así, que un 47% de los jóvenes españoles reconoce haber abierto su primer perfil en redes sociales antes de alcanzar los 14 años de edad. En ocasiones, este hecho infringe las normas y las restricciones de edad establecidas por la legislación española y por las propias plataformas de estas redes. Desde luego, así lo indica el "I Observatorio de la Generación Z a través del smartphone".

Esta es una de las principales conclusiones que podemos extraer de la encuesta realizada por WIKO a más de 1000 españoles entre los 18 y los 24 años. Con motivo del Día del Niño del próximo 20 de noviembre, la compañía ha querido analizar sus hábitos y comportamientos en relación a sus smartphones y a las redes sociales. Su objetivo final es ayudar a los padres y a los niños a establecer una relación sana y responsable con la tecnología.

En este sentido, el estudio refleja que un 20% de los centennials abrió su primer perfil en redes sociales con apenas 12 años. Es sin duda un hecho llamativo si tenemos en cuenta las restricciones antes mencionadas, que en nuestro país ascienden a los 14 años para Facebook e Instagram. Mientras, otras como Twitter rebajan la edad mínima a los 13 años, previo consentimiento paterno, y otras como YouTube ni siquiera lo exigen. Para ayudar a las familias a lidiar con esta situación, WIKO ha querido elaborar ciertos consejos basados en los datos de su propio estudio.

Obviamente, no se trata de que el niño deba desconocer como manejar un teléfono móvil o qué se puede hacer con él. Muchos padres, sin embargo, pretenden que su uso se limite a servir como método para localizar a sus hijos, cuando estos lo utilizan para muchas cosas más que hacer y recibir llamadas. Según ciertos datos del estudio, el 88,14% de los jóvenes de 18 años encuestados utilizaban su móvil por ocio, para chatear por WhatsApp o jugar, cuando eran menores de edad.

Por lo tanto, queda claro que hay que comprender las necesidades concretas de cada niño y analizar el uso que puede darle al teléfono. Sin embargo, este proceso debe afrontarse de forma conjunta, enseñando a los niños cómo aprovechar al máximo esta tecnología de forma responsable y acorde a su edad. El smartphone debe ser concebido como una herramienta de aprendizaje activo, o simplemente como una cámara, penalizando su uso para la navegación web y las redes sociales a esas alturas de la vida.

Según datos recogidos por el INE, el 66% de los niños españoles de 10 a 15 años dispone de teléfono móvil. Esto implica que multitud de menores sin educación ninguna al respecto dispongan directamente entre sus manos el acceso a todo tipo de contenidos, incluso a opciones poco adecuadas para su edad. Por lo tanto, es imprescindible enseñarles a manejar ese abanico de posibilidades introduciendo gradualmente el smartphone. Como apoyo, además, existen aplicaciones de control parental, que controlan y limitan a distancia las opciones como el pago con tarjeta o el acceso a ciertas páginas web.

Es esencial, a su vez, que los padres tengan conocimiento del uso que sus hijos dan al dispositivo para establecer dicho control parental. Sin embargo, también es básico ayudarles a que comprendan la importancia de preservar su intimidad y su seguridad en el mundo digital. Comenzar a ser tan activo en redes sociales tan temprano en la vida supone un riesgo fácilmente evitable con ayuda de los padres. Deben hacerles entender que no deben compartir información sensible, como su dirección o dónde pasan las vacaciones, ni información personal que les ponga en peligro, ya que es la única manera de que en el futuro sean usuarios de estas redes de forma responsable.

El estudio también profundiza acerca del tipo de contenidos que reciben nuestros jóvenes menores en sus dispositivos. Según WIKO, un 46% de los jóvenes encuestados afirman haber recibido contenidos de tipo sexual en sus smartphones durante los dos últimos años, cuando aún eran menores. Otro de los peligros viene constatado, por ejemplo, por un 29% de los centennials de 18 años que aseguran haber participado en alguna ocasión en desafíos a través de las redes sociales, siendo aún menores. En definitiva, la educación y la guía paterna son indispensables para que disfruten de las redes sociales de forma sana y responsable.

Toda esta educación también propiciará que los menores eviten hacer un uso abusivo del smartphone cuando alcancen la edad adulta, a pesar de vivir plenamente en un mundo permanentemente conectado. Para ello, hay que establecer medidas de seguridad cuando los más pequeños comienzan a familiarizarse con esta tecnología. Según se extrae del estudio, más del 12% de los jóvenes españoles de entre 18 y 24 años afirma pasar 10 horas o más al día conectados a su teléfono.

Sin duda, este uso excesivo es totalmente evitable, si se involucra a los niños a la hora de definir sus propios límites al principio. En conclusión, la clave reside en educar en buenos hábitos, fomentando conversaciones fluidas y constructivas con los más pequeños que resuelvan sus dudas. Si explicamos las ventajas junto a los posibles riesgos, podrán aprender por sí mismos cómo hacer un uso responsable de la tecnología y aprovechar todas sus ventajas.

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