Social Media Marketing

"Un fan no equivale a un amigo" y otras lecciones de social media marketing

"Un fan no equivale a un amigo" y otras lecciones de social media marketingCada vez que una empresa se aventura en el terreno desconocido de los social media, no puede evitar sentir miedo. El territorio en el que se adentra es nuevo y está plagado de oportunidades, pero también de peligros. En el social media marketing no hay “amuletos” que protejan a las marcas del peligro, pero sí unas cuantas verdades pero pueden al menos aliviarlo. Simply Zesty disecciona a continuación estas verdades:

Un fan no equivale a un amigo
El hecho de que un usuario haga clic en el botón “me gusta” de la página de una marca en Facebook no lo convierte automáticamente en amigo de la marca. El verdadero valor de un fan no está en que haga clic en el botón “me gusta”, sino en que interactúe realmente con la marca. Sin interacción, el fan sigue siendo simplemente un fan y no alcanza el estatus de amigo.

Los ganadores de concursos tampoco son amigos de la marca
Para algunas empresas, la manera más rápida y sencilla de atraer más fans en las redes sociales es organizar concursos con premios. Este tipo de compañías olvidan que los usuarios que ganan este tipo de concursos no son siempre clientes “ejemplares”. En las redes sociales, hay cada vez más personas especializadas en buscar concursos, ganarlos, y olvidarse de las marcas que los promueven.

Lo que dice Mashable no tiene por qué formar parte del plan de marketing de la empresa
Mashable es un blog especializado en social media y tecnología que se ha convertido en la “biblia” tanto para empresas veteranas como neófitas en las redes sociales. Sin embargo, aunque indudablemente útiles, los consejos de Mashable no se adaptan a todas las empresas. Cada compañía tiene su propia idiosincrasia y debe diseñar sus planes de social media marketing en base a esa idiosincrasia.

La clave no está siempre en aumentar el número de fans
Algunas empresas con presencia en las redes sociales se “obsesionan” con el número de fans o seguidores que tienen en estos canales. Y lo hacen en la mayor parte de los casos llevadas por la “necesidad” de convertir sus acciones en números. En una fase inicial, esta “obsesión” es hasta cierto punto comprensible, pero si se vuelve perenne, la marca estará fallando en la interacción con sus fans, que es al fin y al cabo la razón de las redes sociales.

La empresa nunca será la primera en hacer algo
En las redes sociales las ideas corren a la velocidad del rayo. Una empresa cree tener una idea única e inmediatamente después se da cuenta de que un competidor ha tenido exactamente la misma idea o una muy similar. Sin embargo, esto no tiene por qué ser una catástrofe. El deber de la empresa, cuando esto sucede, es seguir el rastro a la competencia, evaluar lo qué ha hecho y pensar en la manera de mejorarlo.

La marca no ya es propiedad exclusiva de la empresa
Cuando una empresa se embarca en la aventura de los social media, tiene que ser consciente de que esa aventura implica de alguna manera la cesión de parte del control que tiene sobre su propia marca. La razón de ser de las redes sociales es la comunicación a dos bandas entre empresas y clientes. En estos canales, la voz del consumidor es tan o más importante que la de la empresa. Por eso, las marcas se convierten en propiedad colectiva de empresas y clientes.

Te recomendamos

Cannes

Mundial

Regalos Ecology

Experiencias

Atresmedia

Compartir