Bad Bunny sin duda ha superado los límites de éxito en la industria musical. El artista puertorriqueño no solo se ha convertido en el artista más escuchado a nivel global o el artista con el álbum con más pre-save de la historia rompiendo todas las barreras de la industria musical, sino que ahora también ha hecho historia en la industria publicitaria al llevarse el Grand Prix en la categoría Entertainment for Music en Cannes Lions 2025, el festival de creatividad más importante del mundo.
La campaña galardonada, «Tracking Bad Bunny», fue concebida como parte del lanzamiento de su último álbum, Debí Tirar Más Fotos, que ya se ha consolidado como un caso ejemplar de innovación, impacto cultural y uso creativo de la tecnología.
Una campaña global con raíces locales
«Tracking Bad Bunny» no se presentó solo como una simple campaña promocional, sino como una experiencia inmersiva que logró conectar a millones de fans con la identidad puertorriqueña del artista. En colaboración con Google, el equipo del cantante ocultó los títulos de las canciones del álbum por toda Puerto Rico utilizando imágenes de Google Street View. En lugar de publicar los nombres directamente en Spotify, colocaron coordenadas geográficas en los diferentes tracks del álbum.
Como era de esperarse, esto revolucionó las redes sociales, en donde los fans del cantante comenzaron a buscar esas ubicaciones en Google Maps descubriendo paisajes, calles, playas y murales que habían inspirado al artista para la composición de este álbum. En cada una de esas localizaciones se lograban ver además lo que serían los títulos de sus próximas canciones. La campaña se viralizó rápidamente y se convirtió en una potente conversación en redes sociales.
Bad Bunny y una estrategia de marketing sin precedentes
El jurado del festival valoró especialmente la capacidad de la campaña para traspasar fronteras culturales, su originalidad, y el modo en el que el artista utilizó la tecnología para convertir a sus fans en exploradores de la isla. «El uso de la música no era solo el uso de la música», destacó el presidente del jurado, Seiya Matsumiya, CEO and Co-Founder, quien señaló que la campaña no solo posicionó el álbum, sino que también reivindicó el orgullo cultural puertorriqueño, así como el latino, frente a los estereotipos globales.
«La música es posiblemente una de las primeras formas de arte, y cada cultura tiene milenios de historia musical. Esta campaña fue una declaración. Tenía una postura clara. Mostró belleza, identidad, pertenencia, y lo hizo de una forma que solo la música y la creatividad publicitaria pueden lograr», afirmó el jurado durante la ceremonia.
Es así como Bad Bunny, una vez más, demuestra que su impacto va más allá de las listas de reproducción. Con esta campaña, no solo ha logrado que millones escuchen su música, sino que ha puesto a Puerto Rico en el mapa global del marketing cultural.





