La gente puede ser maravillosa: encontrado el motorista que llevó al CEO de HTC al MWC

htcExisten ocasiones en que los imposibles pueden hacerse realidad con la ayuda de los demás. Porque, gracias a la colaboración desinteresada de miles de personas, HTC ha conseguido encontrar al motorista que ayudó al CEO de la compañía a llegar a tiempo al Mobile World Congress. Se llama Obdulio Herrera, tiene 53 años, y efectivamente, tiene un corazón que no le cabe en el pecho.

Él fue quién sacó a Peter Chou de un atasco para ponerle a las puertas del congreso internacional de telefonía; el que le prestó el casco de su hija que llevaba bajo el asiento; y el que rechazó ser compensado por su acto. Ahora Peter Chou quiere agradecerle debidamente su gesto y que disfrute en primera persona del evento más importante del año para la compañía, que será el 25 de marzo en Londres, pasando así a formar parte de la familia HTC.

Pero, se preguntarán, ¿cómo logró aparecer esta aguja en semejante pajar? Pues gracias a la movilización que se formó en prensa y redes sociales con la petición de búsqueda de HTC, un grito que saltó desde nuestro blog a distintos medios que se hicieron eco de él.

Hasta que un amigo de uno de sus hijos, al que el chico le había contado la aventura, reconoció al protagonista y escribió a HTC un correo indicando el nombre y el número de teléfono del interesado. “¡Lo tenemos!” retumbó en las oficinas de HTC, mientras se apresuraban a comprobar la veracidad de la información. Y Obdulio dio tantos datos y tan precisos que nos ha ayudado a dibujar la historia en toda su verdadera dimensión.

Por ejemplo, que Obdulio venía de dejar a su hija en el colegio (por eso tenía un segundo casco) e iba a trabajar; que fue el conductor del taxi el que le paró por indicaciones de Peter Chou a la altura de Plaza de España; ¡que la moto no era verde sino blanca como el caballo de Santiago!; o que hizo una conducción normal, sin prisa pero sin pausa, para llegar como un reloj al punto exacto donde su pasajero debía ser llevado. Luego contó la anécdota a su familia como si nada; y de su hijo saltó a su amigo (también como como si nada), que fue quién avisó a HTC al darse cuenta que lo estaban buscando.

¿Y qué piensa Obdulio, un ciudadano de a pie, de esta bola de nieve que se ha formado? Pues que la vida está llena de pequeños momentos donde todos deberíamos ayudarnos sin esperar nada a cambio y sin preguntar quién eres. Es algo que ha aprendido de su trabajo con personas con deficiencia auditivas y que le reafirma en la convicción de que, cuando alguien tiene problemas para comunicarse, debemos poner todos nuestros medios para mejorar su vida, aunque sólo sea durante unos minutos.

Nota de prensa

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