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Carat presenta en #DES2021 las tendencias de consumo que marcarán la próxima década

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Futuro y digitalización se combinan en el Digital Enterprise Show 2021

Carat presenta en #DES2021 las tendencias de consumo que marcarán la próxima década

El DES2021 se ha celebrado en una edición repleta de contenido innovador e inspirador, donde Carat, agencia perteneciente al grupo dentsu, ha sido la encargada de acercar las tendencias que marcarán el camino de la próxima década y revelar algunas claves para predecir el comportamiento del consumidor y la evolución de sus necesidades.

A día de hoy, cualquier persona que cuente con la suscripción de Netflix habrá visto su exitosa serie «Black Mirror». La tecnología actúa como protagonista y hace referencia a las dificultades y miedos que surgen con su uso. Puede parecer que hablemos de ficción, pero quizá la realidad la consiga superar en poco tiempo.

La tecnología avanza y la digitalización actúa como impulso. Son dos herramientas conectadas entre sí que nos dirigen a la era del cambio, hacia un mundo hiper conectado y personalizado. El futuro se percibe con un horizonte que cada vez está más cerca, pero todavía no somos conscientes de que estamos a punto de sobrepasarlo.

Desde el 18 y hasta el 20 de mayo, tuvo lugar el Digital Enterprise Show (DES) en el recinto ferial de IFEMA. Un encuentro que, en esta ocasión, se ha desarrollado de forma híbrida y cuya misión es acelerar la transformación tecnológica. Carat ha sido una de las empresas participantes y una de sus ponencias tenía un toque futurista imposible de augurar antes de la pandemia.

Expect the unexpected: Consumer Vision 2030

Con la vista puesta 9 años por delante y en representación de Carat, Antonio Arizon Muñoz, Managing Director, y Alberto García, Data & Technology Lead, han presentado en este encuentro su estudio que predice las principales tendencias que tendrán lugar a lo largo de la próxima década. Las principales conclusiones fueron presentadas por ambos en una ponencia que bautizaron como “Expect the unexpected: Consumer Vision 2030” y que estaba estructurada en cuatro grandes bloques:

  1. Activismo universal: En la década anterior las marcas estaban obsesionadas con satisfacer las necesidades de los consumidores, pero ahora vemos como el término “consumidor” es en sí mismo un concepto demasiado acotado. En la década de 2020 las marcas tendrán que considerar a sus clientes como “activistas” guiados por multiplicidad de intereses y causas que impulsan la toma de decisiones de compra, desde el cambio climático hasta la privacidad de sus datos o las nuevas definiciones de identidad. Por un lado, la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático que se convertirán en objetivo fundamental de las compañías de todos los sectores. Este propósito será evaluado por los consumidores y ha de ser real y con un plan de acción concreto ya que si no causará el efecto contrario. En cuanto a la privacidad, 8 de cada 10 consumidores afirma que les gustaría tener más control sobre sus datos, lo que hará que proliferen nuevos servicios como los asistentes de datos personales, que llevará a que las marcas ya no interactúen directamente con los consumidores sino con esos asistentes. Por último, el concepto de identidad evolucionará aun más, mucho más allá del sexo o del género, e incorporará también otro tipo de valores como, de nuevo, la sostenibilidad o los derechos de las minorías.
  • Una sociedad sintética: Este bloque está reservado para adelantar las vías de desarrollo que llegarán de un momento a otro y que están destinadas a mejorar la vida de las personas, como los restaurantes con hologramas o los coches autónomos. La tecnología debe tener el rol de acercarnos a todo tipo de experiencias, y mucho más lejos de parecer fría, se convertirá en el punto de encuentro, brindándonos la oportunidad de acercarnos a personas físicamente alejadas. Tendencia que podría llegar más allá a través de microchips implantados en nuestro cerebro, pero este concepto todavía se queda en la ficción.
  • Marcas más grandes y atrevidas: Para 2030 la atención se centrará en aquellas marcas que puedan actuar como socios principales en la actividad comercial y estilo de vida de los consumidores. En este punto, la salud juega un papel crucial, y es que todas las marcas deberán ser saludables en un futuro si quieren garantizar su supervivencia, puesto que el consumidor ha empezado a generar nuevos patrones de comportamiento saludables. Una de las estrategias será crear productos sustitutivos que garanticen la experiencia, pero de una forma más sostenible, como puede ser el caso del alcohol. Además, Carat apunta que, dentro de varios años, gobiernos y empresas tendrán muy en cuenta los seguidores o likes del consumidor en sus redes sociales, aunque esta tendencia es todavía difusa ya que confronta con el punto de vista ético que marca nuestras pautas comportamentales actuales.
  • El rendimiento de lo humano: El último bloque habla de la combinación entre la inteligencia artificial y el factor humano. Y lo hacen con el ejemplo del parque de atracciones chino creado para ofrecer experiencias digitales y virtuales. En este sentido, las emociones jugarán un papel clave y la desinformación no será una opción para el consumidor, puesto que actualmente ya le causa estrés, especialmente en los más jóvenes.

Camino hacia el futuro de la digitalización

Tras conocer las tendencias que tendrán lugar en 2030, hemos querido profundizar un poco más en la tecnología del futuro y su efecto en nuestra rutina diaria. Para ello, hemos hablado con Antonio Arizon Muñoz, quien refleja cómo será la segmentación del futuro y la importancia que cobrará la salud para entonces.

1. ¿Cuáles son las segmentaciones del futuro? ¿Cómo ir más allá de la división entre género o edad?

Las segmentaciones del futuro van a tener mucho que ver con una evolución de lo que estamos viendo. Irán más allá del sexo y la edad, y también más allá de los gustos y las inquietudes por temáticas concretas. Evolucionarán hacia nuevas identidades marcadas por valores y compromisos sociales y medioambientales. De esta forma, por la sensibilidad de la información y los datos que definirán las nuevas identidades, habrá una necesidad todavía mayor del uso de first party data donde habrá mucho de “valores” y “compromisos”. Algo que no cambiará es la exigencia por una comunicación personalizada que asegure la relevancia de las marcas

2. La importancia por la salud está teniendo cada vez más repercusión, ¿en qué lugar se encontrarán las marcas que no tengan esta apuesta en su ADN? ¿Se verán obligadas a evolucionar hacia un modelo más saludable y sostenible?

Hay una tendencia latente en las personas para buscar un estilo de vida saludable que vaya más allá de la dieta y el deporte. Esto generará un reto en aquellas marcas que no estén en el core, como las del sector financiero o retail, quienes tendrán que remarcar su valor hacia los consumidores.

Por otro lado, su compañera Ania Novoa Couceiro, Marketing & Business Growth Lead de Carat, también ha compartido con nosotros su perspectiva sobre las tendencias que marcarán el futuro digital. Novoa nos cuenta hacia dónde nos llevará la inteligencia artificial y el impacto social que tendrán las marcas del futuro.

3. ¿Cómo creéis que será la convivencia entre la robótica inteligente y la mano de obra humana en mundo laboral?

La transformación digital impulsa el desarrollo de soluciones tecnológicas que ayudan a acelerar el crecimiento de negocio de las compañías. Implantar nuevas metodologías de trabajo donde la tecnología es clave, como son las agile, o el uso de la inteligencia artificial para conseguir mejores predicciones de comportamiento de consumidor, no se trata únicamente de incorporar soluciones hiper sofisticadas al modelo operativo, sino que también, y quizá más importante, consiste en una clara evolución de la cultura de compañía, donde los principios y valores pasan a ser protagonistas indiscutibles para que la transformación digital sea una realidad.

4. Estas tendencias y su puesta en marcha, lleva consigo una serie de implicaciones para las marcas, ¿hasta qué punto las marcas se transformarán o implicarán para hacer realidad esta transformación?

Hace unos años que las marcas han empezado a generar impacto positivo en la sociedad. Cada vez tienen más claro que nos enfrentamos a una creciente desigualdad, un aceleramiento de la complejidad ética y quizá una deslocalización. Normalmente, las empresas globales tienen una capacidad de transformación digital superior a las más pequeñas, así que su mayor reto será encontrar soluciones alternativas que aporten innovación y creatividad capaz de competir con las grandes.

Además, es importante que se le dé la importancia merecida a la inteligencia emocional de las marcas. Entender y sentir al consumidor es fundamental para tener en cuenta todos los ángulos que a día de hoy demandan. Esto me lleva a citar compañías como Procter & Gamble, que desde hace años ha posicionado en el centro de su cultura pilares como la diversidad, sostenibilidad y salud, o Iberdrola y BBVA que han pasado de la teoría a la práctica aportando valor de forma excelente en desarrollo sostenible y educación respectivamente.

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