Reportajes a fondo

Kitchen abre nuevas oficinas para seguir trabajando "a tope de power"

Kitchen estrena sus nuevas oficinas, con un cambio de imagen y de mentalidad

Kitchen abre sus nuevas oficinas en Madrid, además de una nueva imagen corporativa que intenta transmitir los valores que se ha marcado la agencia para los próximos quince años, por lo menos.

KitchenKitchen nació hace dieciséis años, de forma independiente, con el objetivo de unir a personas y organizaciones para ofrecer una mejora para ambos. Pero el proyecto no se acababa allí, sino que tenía que durar, por lo menos, quince años más. Por ello, decidieron pensar, escuchar y fijarse un reto: el año 2032. Con este objetivo en mente, estrenan nuevas oficinas, nueva imagen, una auténtica remodelación de lo que la agencia es y quiere ser en el futuro.

Un proceso donde todo el mundo es bienvenido

Para dar un paso hacia delante, primero hay que mirar hacia atrás. Por ello, desde Kitchen trabajaron con Innuba, con el objetivo principal de descubrir cuál era el propósito mismo de la agencia, un propósito que diera sentido a Kitchen de cara al futuro y en el que pudieran involucrarse todas las personas que forman la agencia.

En este importante proceso de design thinking desde la agencia participaron desde todos los niveles. No solo directivos y séniors, también lo más jóvenes. "La gente que está empezando aquí son los que dentro de 15 años van a liderar esto, por lo que era muy importante poder escucharles", ha señalado Gema Arias, directora general de estrategia creativa.

Iñaki Bendito, presidente y director general creativo de Kitchen, señala que no se trataba de romper con todo lo anterior. "Pero vimos, hablando con la gente, involucrando a todo el mundo, que había cosas que podíamos hacer mejor". De hecho, la mesa de reuniones se ha mantenido de la antigua oficina.

La fórmula del cambio: I+D+H

La parte humana fue la clave de todo el proceso. "Queríamos apoyar la innovación y el desarrollo con la parte humana, y nos dimos cuenta de que en el fondo éramos conectores, era la parte de la ecuación donde nos veíamos más reflejados", ha querido remarcar Nacho Tovar, director general de estrategia de marcas.

De ahí nació la frase: "Conectar a las personas y a las organizaciones de forma responsable para mejorar el futuro de ambas". Pero no se trata de una simple frase. "Para nosotros es el rumbo hacia donde tenemos que ir, cada cosa que hacemos tenemos que analizarla para comprobar que estamos siendo honestos con nuestro propósito".

No solo un nuevo espacio: una nueva mentalidad

"Vimos que podíamos caer en el error de repetir la fórmula del otro espacio en el nuevo. Teníamos que invertir el proceso". Por ello, decidieron empezar escuchando a la gente, como narra Zoe Barceló, director creativo, encargado del reto que suponía la nueva agencia, junto a Fran, un arquitecto independiente.

"Primero escuchamos a la gente, en base a eso definimos el proyecto. Esto nos permitió establecer nuevos programas para la agencia. Hay espacios que necesitas, pero vimos que podían surgir nuevas formas de trabajo, por lo que teníamos que fomentar nuevos espacios, además de reinventar los ya existentes".

Con todo el conocimiento obtenido de escuchar a su propia gente, de poner en valor todas las opiniones, se dieron cuenta de que, al fin y al cabo, muchas de las conclusiones a las que se había llegado era de sentido común. "Pero hablar con quien va a vivir en ese espacio genera un ambiente de trabajo más cohesionado".

El referente: las agencias inglesas

Como cuenta Iñaki Bendito, presidente y director general creativo de Kitchen, aprendieron muchas cosas de cómo trabajaban las agencias inglesas. "Allí respetan mucho los horarios, lo que nos hizo pensar que podíamos hacer lo mismo. Cambiamos a un horario mucho más compatible con la conciliación laboral y creo que es importante que la gente salga a su hora. Resulta que, aunque había quien nos llamó locos, ha funcionado".

Entender la cara, los ojos y la voz de la nueva agencia

El logotipo y la marca tenía que ser parte de la nueva coherencia de la agencia. Por ello, se decantaron por una tipografía que transmitiera todos sus nuevos objetivos. "Así dimos con la Caslon, que fue la primera tipografía considerada inglesa. Además, dimos algún detalle al logotipo que reforzase esa idea de unión, trabajando las letras para que funcionen bien".

Lo siguiente era dotar a la agencia de una paleta de colores. Eligieron a la cadena de hoteles The Hoxton como inspiración. "Reunía todo lo que queríamos así que empezamos a definir colores y materiales. De ahí nació un azul oscuro que diera personalidad, junto a dorados, mostazas y algún matiz burdeos".

Y la paleta de colores tenía que ser coherente con la paleta de materiales: hierro, vidrio y madera, con algunos detalles de mármol, terciopelo y cuero, que otorgan personalidad.

"Las mesas, al final, es el espacio donde uno pasa su jornada laboral". Por ello, decidieron hacer espacios en los que se pudiera rotar fácilmente, con mesas en zigzag que consiguen una línea única y más espacio útil.

"A tope de power"

Todo ello lo acompañaron de un manifiesto, "A tope de Power", que definía a la perfección cómo era la agencia. "Lo más parecido a lo que era, a lo que es y a lo que quiere ser Kitchen son las preposiciones. Las preposiciones son los elementos que sirven para unir, pero no solo unen, también modifican lo que llevan a continuación. Es lo que intentamos hacer nosotros, unir y potencial al otro", estableció Gema Arias. El manifiesto puede verse en su nueva página web.

Cuidar a los clientes, pero también a los trabajadores

Como señala Antonio de Hoyos, director general financiero, Kitchen ha conseguido sobrellevar la crisis sin financiación ajena. "Es un logro importante, porque hemos conseguido mantener nuestra solvencia y nuestra firmeza". Todo ello también les ayuda a ofrecer a sus empleados flexibilidad, comprensión y oportunidades.

"Tenemos un interés en tener una buena relación con la gente que trabaja aquí, además de con los clientes y los proveedores. Procuramos ser una entidad que trate bien a todos las entidades", comenta Iñaki Bendito. "Estamos creciendo en función de las necesidades y de los perfiles, teniendo en cuenta no solo la formación, también la riqueza cultural y las motivaciones, independientemente de dónde se venga", declara Nacho Tovar. Un crecimiento que, por supuesto, tendría que asentarse sobre la base de lo ya establecido, ajustando la organización y las responsabilidades sin perder el origen.

Para cuidar todos los factores necesitaban mantener el equilibrio y tener claro, como señala Gema Arias, que "no vale cualquier cosa para ganar dinero".

"Un cliente que no compartiera nuestra forma de ver el mundo o que hiciese cosas que no consideramos correcto no podría trabajar con nosotros. Aunque, claro, esto hay que mirarlo caso por caso y con cuidado. Lo que hacemos siempre es preguntarles las razones que han hecho que nos elijan a nosotros. Tiene que ser una cosa de dos", comenta Iñaki Bendito.

"Queremos que la riqueza que generamos se quede en España y que la gente que trabaje aquí lo haga en buenas condiciones. Es primordial para nosotros".

Aquí puede ver todas las fotos de las nuevas oficinas de Kitchen:

 

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