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La historia detrás de la creación de WAH, el universo experiencial y cultural más completo de Madrid

Miguel de Páramo, CEO y cofundador de WAH Show Madrid explica en FOA cómo se construye una experiencia inmersiva que mezcla show, gastronomía y narrativa para reinventar el entretenimiento en vivo.

WAH Ponencia FOA

ESCRITO PORAlberto Pérez

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La música no sólo empieza cuando se apagan las luces. En WAH todo comienza mucho antes: en el olor de la comida que recorre el Food Hall, en las primeras notas que se cuelan entre los puestos gastronómicos y en la sensación de que el espectáculo ya está sucediendo incluso antes de que el público tome asiento. Más que un show tradicional, WAH nace como una experiencia inmersiva que mezcla música en directo, gastronomía internacional y celebración en un recorrido diseñado para activar todos los sentidos.

Este terreno al servicio del espectáculo ha prestado su magia a la nueva edición de FOA, que ha reunido a multitud de profesionales del sector del marketing con el objetivo de explorar las tendencias que marcarán el futuro de la industria. En este espacio de conferencias sobre construcción de marca no podía faltar Miguel de Páramo, CEO y cofundador de WAH Show, quien nos cuenta cómo se ha construido un proyecto que ha transformado el ocio en la capital y que combina narrativa, tecnología y espectáculo para convertir al espectador en parte activa de la experiencia.

La historia detrás de la creación de WAH

Miguel de Páramo explica que WAH nace de la idea de «crear algo que uniera la gastronomía, el espectáculo, el arte y la cultura…», que además pudiera funcionar igual tanto para congresos, eventos de trabajo y multitud de diferentes acciones experienciales para todo tipo de público.

Sin embargo, el proceso de creación no fue simple. El fundador, que comenzó siendo partícipe directo del espectáculo como pianista, refleja que antes fue necesario mover el proyecto en diferentes espacios, incluso a nivel internacional. A pesar de que hoy el espectáculo forma parte ya de la identidad de Madrid, la realidad es que WAH no comenzó en la capital española, sino al otro lado del charco. «Cuando arrancamos con el espectáculo tuvimos la idea de sacarlo de España. Nos fuimos a Nueva York y lo probamos en el Lincoln Center», relata. Esta hazaña, que los llevó a uno de los principales templos culturales del mundo, comenta, «nos sirvió para que muchas otras marcas nos contratasen».

Más tarde se propició ese esperado regreso a Madrid, un logro no exento de numerosos retos. «Cuando empezamos en Madrid nos dimos cuenta que cuando llamas a un teatro, estos están reservados por largos espacios de tiempo y solo quedan libres los días que menos concurrencia tienen; un martes por ejemplo. Nosotros, a pesar de ello, decidimos actuar esos días». Sin embargo, explica que cuando el show requería un complejo proceso de montaje y traslado, se volvía económicamente deficitario. «Lanzamos una gira de casi 3 años en la que nos dimos cuenta de que económicamente era inviable». En ese punto, fue cuando se cruzaron con la gran idea de hacer esto de una forma permanente, a través de la colaboración con IFEMA, en un momento en el que parecía que nadie apostaría por los eventos, durante la pandemia.

Su evolución lo ha convertido en todo un fenómeno que atrae a un publico masivo. Tanto es así, que su incontenible éxito y su apropiada ubicación los llevan a lograr el hito de convertirse en el único espectáculo del mundo que va a estar dentro de la F1. En este caso, en el circuito de Madrid, que llega este año.

Un espectáculo que mezcla música, narrativa y experiencia

WAH no sigue las reglas del teatro convencional ni las de un concierto al uso. El formato está diseñado como un viaje en tres actos que arranca con un mercado gastronómico internacional lleno de actuaciones en vivo, continúa con un gran espectáculo musical y culmina en un aftershow donde la fiesta sigue con DJs y performances. La propuesta reúne a más de 40 artistas y recorre algunos de los himnos musicales más reconocibles de la historia, reinterpretados con una puesta en escena que mezcla rock, pop, flamenco, ópera o electrónica.

La experiencia se desarrolla en un espacio de más de 5.000 metros cuadrados dentro de IFEMA Madrid y se apoya en una producción escénica de gran formato, con tecnología de sonido envolvente y grandes superficies de pantallas LED que transforman el escenario en un universo visual cambiante. El resultado es un espectáculo que bebe de la tradición de los grandes shows internacionales —de Las Vegas a Broadway— pero que se articula alrededor de una narrativa propia y una propuesta multisensorial.

La historia que vertebra el show también contribuye a su identidad. Miguel de Páramo cuenta que, a nivel de marca, para la creación de WAH, aprovecharon la coyuntura de la pandemia utilizando la realidad a la que se sometía la sociedad, de restricciones y prohibiciones derivadas de esta crisis sanitaria, para desarrollar el argumento en consonancia. WAH se sitúa en un futuro distópico donde la música ha sido prohibida por una organización llamada Nación Omega. En ese contexto, el espectáculo se presenta como un acto de resistencia cultural: un lugar donde la música sigue viva y donde el público deja de ser espectador para convertirse en parte de esa resistencia.

Más allá de su narrativa, el proyecto ha conseguido consolidarse como uno de los nuevos referentes del entretenimiento en Madrid. El espectáculo ha atraído a cientos de miles de visitantes y ha contribuido a posicionar la ciudad como un destino capaz de acoger producciones de gran formato que combinan cultura, ocio y experiencia gastronómica.

Detrás de todo ese engranaje creativo hay un proceso complejo que mezcla producción artística, tecnología escénica y estrategia de experiencia. Y es precisamente ese “detrás de las cámaras” lo que Miguel de Páramo desvela en FOA: cómo se concibe una idea de entretenimiento total, cómo se construye un espectáculo que no se limita al escenario y cómo se logra que cada función se convierta en algo más cercano a un evento que a una obra convencional.

Porque si algo define a WAH es que no se limita a contar una historia sobre la música. La convierte en el motor de una experiencia completa que empieza antes del telón y continúa mucho después del último aplauso. Y en un momento en el que las marcas, los eventos y las industrias creativas buscan nuevas formas de conectar con su audiencia, entender cómo se diseña un espectáculo así puede resultar tan inspirador como el propio show.

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