En un mundo digital donde la creatividad se enfrenta a tendencias efímeras, hay creadores de contenido que logran destacar por su autenticidad y su capacidad de conectar con su audiencia. Almu Carrión, con más de 370 mil seguidores en TikTok y 175 mil en Instagram, ha sido una de las creadoras de contenido que ha sabido abrirse su hueco en el amplio mundo de las redes sociales, en donde comparte su pasión por la moda, trends, estilos y consejos.
En esta entrevista de INFLUYENTES, Almu nos cuenta cómo comenzó su carrera en las redes sociales, los retos que ha tenido que enfrentar a lo largo del camino y lo que realmente significa ser creadora de contenido en un entorno tan competitivo.
Unos comienzos orgánicos
Almu comenzó a hacer contenido en redes de una forma bastante natural y sin presiones. Desde pequeña, ya hacía vídeos como una forma de entretenimiento. A los 13 años, creó su primer perfil en YouTube sin contárselo a nadie, solo por el gusto de hacerlo sin que nadie la juzgara.
«Empecé como a los 13 años a subir cosas a YouTube o enviarle vídeos a mis amigas, pero hace un par de años me abrí un canal de TikTok sin contárselo a nadie porque quería hacerlo de la manera que me salía a mí del corazón sin la opinión de absolutamente nadie más, no se lo dije ni a mis amigas», nos explica Almu.
La creadora comenta que, al principio, su única intención era expresarse libremente sin la presión de la opinión ajena, disfrutando del contenido que en ese momento compartía. No fue hasta que uno de sus vídeos se hizo viral cuando finalmente sus amigas descubrieron esa etapa que mantenía en un perfil bajo. «Me dio igual lo que pensara la gente. Ya no me importaba contarles nada, así que empecé a crear sin filtros», señala.
El boom en TikTok: de un trend a ser reconocida en las calles
El crecimiento de Almu en redes sociales fue gracias a su constancia y esencia. Todo cambió cuando ella misma creó un trend: «30 días sin repetir pantalón». Este reto hizo que la gente empezara a notar su contenido de otra manera, llegando a ser reconocida en la calle, momento en el que la creadora de contenido se dio cuenta de que lo que hacía de manera orgánica y muy natural ya no era solo para ella, sino que llegaba a mucha gente.
Aunque al principio no pensaba en las redes como una carrera profesional, pronto se dio cuenta de que este podría ser su camino. «Sabía que me iba a dedicar a crear lo que fuese el resto de mi vida y justo me pilló muy bien porque fue en un punto de inflexión en el que estaba dejando la carrera y buscaba a qué dedicarme, me vino muy bien ese impulso», asegura.
El gran reto de la originalidad
La creación de contenido se ha convertido en una de las carreras más codiciadas, pero también una de las más desafiantes. Al principio, muchos creadores se enfrentan al reto de destacar entre una multitud de contenidos. Almu Carrión afirma que, si bien ser original era uno de los principales retos a los que se enfrentaba en sus inicios, este dejó de ser una preocupación cuando comenzó a crear desde su esencia.
«Al principio pensaba que el reto era la originalidad, pero me di cuenta de que si simplemente hacía los vídeos como si no hubiera visto nada antes, mi creatividad surgía de manera natural,» comenta. La verdadera creatividad, según Almu, surge cuando un creador confía en sí mismo y deja de compararse con los demás.
Como en cualquier aspecto profesional, los desafíos del inicio van cambiando o superándose para dar paso a unos nuevos retos. En el caso de la confianza, Almu comenta que experimentó inseguridad al compararse con creadores con más seguidores, algo que es común en muchos nuevos creadores. Sin embargo, con el tiempo entendió que «los números no definen el valor de una persona« y aprendió a ignorar la presión por este aspecto. A pesar de que reconoce que los números pueden afectar a la forma en la que uno se siente, Almu también enfatiza que es importante no dejar que la popularidad te haga sentir superior ni inferior a otros.
La relación de las marcas con los creadores de contenido
El mundo de las colaboraciones entre creadores de contenido y marcas está en constante evolución. Para Almu Carrión, este aspecto de su carrera ha sido una experiencia enriquecedora, marcada tanto por aprendizajes como por su visión personal sobre la relación con marcas.
En este contexto, Almu nos cuenta con cariño su primera colaboración con una marca. «Fue con una empresa de Barcelona y era solo un gifting como de una escape room por Madrid y me hizo mucha ilusión porque me llevé a todos mis amigos y nos lo pasamos súper bien», recuerda.
Ahora con una destacada trayectoria en el mundo de la creación de contenido, Almu ya cuenta con diferentes experiencias de colaboraciones con marcas y anunciantes. Y si algo tiene claro la creadora a la hora de aceptar alguna colaboración es: la libertad creativa.
«Yo sé lo que funciona en mi perfil y me siento responsable de si funciona o no», afirma. Según ella, cuando las marcas imponen demasiadas limitaciones, el riesgo de que una colaboración no funcione recae sobre ellas.
Para Almu, ser creadora de contenido implica estar en un aprendizaje constante. Define su profesión como «aspirante» ya que, según ella, no hay lugar para conformarse o estancarse en un entorno tan competitivo y dinámico. «Si te quedas quieto o dejas de aprender, te quedas atrás», concluye.





