Agencias de marketing

El mundo tras el coronavirus visto desde China

Las agencias tras el coronavirus: viajando al futuro haciendo escala en China

En China las agencias han retornado a la normalidad, pero se trata aún de una normalidad un tanto "anormal", asegura Lydia Lee, presidenta de Weber Shandwick en el gigante asiático.

coronavirusEn calidad de presidenta de Weber Shandwick en China, Lydia Lee tiene a su cargo a 300 empleados repartidos en varias oficinas (incluida una delegación en Wuhan). Su agencia acaba de regresar al trabajo después de ocho semanas de "home office" y, aunque China regresa poco a poco a la normalidad, esa normalidad es aún un tanto difusa en las oficinas en el gigante asiático de Weber Shandwick.

"Seguimos llevando mascarillas protectoras aun estando en la oficina. Estamos todavía en una etapa de recuperación, si bien el uso de mascarillas es sobre todo y ante todo una señal de respeto hacia los demás. Y se trata de algo que forma parte de la política de nuestra empresa. Además, se continúa tomando la temperatura a la gente a la entrada de los edificios. No hemos regresado del todo a la normalidad", constata Lee en una entrevista concedida a Horizont.

La presidenta de Weber Shandwick explica que el brote de coronavirus en China pilló a los trabajadores de su agencia en plenas vacaciones de año nuevo, por lo que ya estaban en casa y no les quedó más remedio que seguir trabajando desde allí. "Simplemente no pudimos regresar a la oficina", dice. Así y todo, "en China trabajamos a menudo de manera remota porque perdemos habitualmente muchísimo tiempo desplazándonos de un lugar a otro. Estamos acostumbrados al teletrabajo, por lo que quizás el cambio no resultó tan abrupto para nosotros", señala.

Normalidad relativa en las agencias chinas

Lee reconoce que al principio su agencia asistió con incertidumbre a todo lo que estaba pasando porque había todavía muy poca información sobre el virus. Así y toda, la consigna fue siempre quedarse en casa y seguir las recomendaciones de las autoridades gubernamentales chinas.

"Para nosotros la seguridad de nuestros empleados ha sido siempre una prioridad, pero al inicio de la pandemia se hizo un poco complicado velar adecuadamente por ella porque era todo bastante confuso. Se impuso entonces la confianza mutua entre las dos partes involucradas", apunta la presidenta en China de Weber Shandwick.

En cuanto a la vuelta a la normalidad (a la que le queda aún grande tal apelativo), Lee señala que los empleados (no todos) han comenzado a regresar de nuevo a la oficina, pero lo hacen guardando escrupulosamente la distancia social. "No podremos decir que todo ha regresado a la normalidad hasta que todo el mundo se haya reincorporado a sus puestos de trabajo en nuestras oficinas", reconoce. Cada uno de los equipos integrados dentro la agencia decide libremente qué trabajadores se reincorporan a la oficina y cuáles no. El objetivo es que haya espacio para todos y pueda respetarse la distancia social, recalca Lee.

De todos modos, "gracias a la tecnología podemos mantener el contacto con nuestros clientes sin ningún tipo de problema", enfatiza.

La tecnología es asimismo la particular aliada de Weber Shandwick en China para hacer que fluya la comunicación interna dentro de la agencia, que en las últimas semanas ha hecho un uso particularmente intenso de herramientas como WeChat, que tiene un enfoque mucho más social que el tradicional email.

WeChat se ha convertido, de hecho, en el reemplazo de los innumerables eventos after work que hay habitualmente en el universo de las agencias durante la cuarentena. "Gracias a WeChat hemos descubierto, por ejemplo, que en nuestra agencia hay más fans de los gatos que de los perros", apunta.

El COVID-19 ha obligado a las agencias a sacar músculo en el plano del liderazgo

En tiempos de crisis los empleados deben adaptarse a la nueva situación y también deben hacerlo los directivos. "Como líder tienes que conocer la cultura de tu empresa a la perfección y acompasar tus acciones con el ánimo que domina entre los trabajadores. En este sentido, los pequeños gestos ayudan mucho", indica. Cada empresa es un mundo, pero es vital "que la comunicación sea lo más fluida posible entre la dirección y los empleados".

"Como líder es esencial ponerte en la piel de tus empleados y preguntarte sinceramente a ti mismo cómo te gustaría que te trataran si estuvieras en idéntica situación. En realidad es menos importante lo que haces que la actitud que muestras hacia tus trabajadores", recalca.

Si nos detenemos en los efectos que ha tenido el COVID-19 en el transcurso de las últimas semana en las agencias chinas, Lee argumenta que en realidad ha habido más cambios y aplazamientos que cancelaciones de campañas. Y ello ha forzado a Weber Shandwick a agilizar más que nunca su ritmo de trabajo.

Como agencia con el foco puesto en la relaciones públicas, Weber Shandwick organiza múltiples eventos para sus clientes. Tales eventos han sido forzosamente cancelados, pero han sido reemplazados por eventos online, y lo cierto es que el cambio ha sido extraordinariamente positivo, asegura Lee.

De la crisis del coronavirus la presidenta de Weber Shandwick en China extrae varias lecciones: que es absolutamente vital estar pertrechado de una cultura corporativa fuerte, que es una prioridad mantener unidos a los equipos de trabajo y hacerlo además con rapidez, y que hay enarbolar la bandera de la transparencia a la hora de comunicarse con los clientes.

Con respecto a los errores que Lee personalmente no repetiría en la gestión de la pandemia, la presidenta de Weber Shandwick cree que, como líder, es importantísimo no dejarse llevar por el pánico y no traspasar emociones de naturaleza negativa a los empleados. "Las emociones de un líder afectan muchísimo a los empleados y, si no se gestionan adecuadamente, pueden provocar zozobra", subraya.

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