Agencias

Cómo tratar con clientes difíciles

Las agencias saben que hay muchos tipos de clientes. Pero algunos de ellos comparten ciertos rasgos fácilmente identificables. Si usted puede reconocer a cada uno de ellos estará preparado para mantener una buena relación con ellos trabajar codo con codo consiguiendo unos mejores resultados

Está claro que si una agencia ha sido contratada es porque sus clientes necesitan algo de ellas que solos no pueden obtener. Esto pone a las agencias en un posición de influencia, y su objetivo debe ser lograr un delicado equilibrio entre escuchar y actuar. Pero a veces los clientes pueden ser muy complicados,  por ello, a continuación incluimos una lista de caracteres típicos de clientes difíciles para que sea más fácil identificarlos y conseguir reducir la influencia negativa que puedan tener sobre sus propios proyectos:

El negativo:

El negativo siempre critica sus ideas, implorando que vuelva a empezar, haciendo continuas sugerencias, y rechazando los proyectos. Para desarmarlo lo mejor es crear un sistema de sugerencias. Además sería bueno que desarrollase opciones que le permitan a su cliente el acceso a los detalles, para legitimar su deseo de control, así verán que está abierto a sugerencias pero podrá ser firme en el establecimiento de las expectativas.

El hombre respuesta:

El hombre de respuesta no quiere que le impresionen, tiene un problema y quiere que lo arreglen. Él no quiere saber por qué estás haciendo lo que estás haciendo, cuánto tiempo va a tardar, o el proceso. Sólo quiere respuestas. Por este motivo para conseguir que esté satisfecho, no le entretengas con los detalles, simplemente soluciona de manrea rápida y eficaz sus problemas.

El linebaker:

Toda la información que se va a ejecutar debe pasar primero a través de él, aunque sería más eficiente ir directamente a la fuente. Él insiste en cuidar el manejo de todas las situaciones. Esto sucede porque no confía en la agencia, y teme perder el trabajo por su culpa, así se asegura de q todo salga como el quiera y consigue convertirse en esencial en el proyecto.

La solución es ganar su confianza. El proceso de construcción de la confianza implica la participación del cliente, escuchar, reformular sus problemas o cuestiones y demostrar su compromiso con el proyecto mediante la construcción de una agenda compartida.

El xenófobo:

Este tipo de clientes no sigue sus costumbres sociales, le gusta sentirse especial, al igual que cree que su negocio es único. No está abierto a la percepción de las similitudes entre su negocio y otros. Para mejorar su relación con él, hágale saber que es especial y conseguirá ganar su confianza para después poder hablar francamente con él, e incluso, compararle con otros.

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