líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

No me chilles, que no te veo: los 5 mayores malentendidos entre agencias y clientes

Agencias de marketingA agencias y clientes les cuesta a menudo ponerse de acuerdo

Los escollos en la relación entre agencias y clientes

No me chilles, que no te veo: los 5 mayores malentendidos entre agencias y clientes

Si las agencias y los clientes se tiran a menudo los tratos a la cabeza (cuando lo que de verdad deberían hacer es cooperar), es fundamentalmente por estos malentendidos.

En el mundo de los negocios (al que la publicidad no es en modo alguno ajena) emerge de manera casi impepinable la incomprensión mutua y el conflicto es inevitable. Entre las agencias y sus clientes surgen no pocas veces rifirrafes que echan raíces en último término en corrosivos malentendidos.

Si las agencias y los anunciantes se tiran a menudo los tratos a la cabeza (cuando lo que de verdad deberían hacer es cooperar) es fundamentalmente por los malentendidos (extraordinariamente comunes) que disecciona a continuación Andreas Gruhl en un artículo para Horizont:

1. Evaluación de la creatividad

Los creativos que se desempeñan profesionalmente en las agencias tienen muchas veces una idea radicalmente diferente de la creatividad que quienes trabajan para el departamento de marketing del cliente.

El rango de opciones posibles desde el punto de vista de la implementación de ideas en muy diferente en uno y otro bando. Y ello genera en no pocas ocasiones decepción en ambas partes.

En este sentido, es recomendable que agencias y clientes se pongan de acuerdo (de manera lo más transparente posible) sobre sus propias expectativas. ¿Existe de verdad apertura hacia a toda una panoplia de estilos creativos? ¿Hay algún tipo de restricción?

Para evitar posibles entuertos y dejar claro lo que una y otra parte desean desde el punto de vista creativo es muy útil el intercambio de ejemplos de referencia y de otros elementos creativos.

2. Evaluación de las expectativas mutuas

Para algunos clientes el branding es la medida de todas las cosas. Otros prefieren, en cambio, poner el acento en la activación de las ventas. Sin embargo, en las primeras discusiones entre agencias y clientes se quedan a menudo en el tintero los KPIs por los que se va a regir una determinada campaña y surgen después los malentendidos, pues la agencia propone al cliente ideas que no están alineadas en ocasiones con los KPIs previamente definidos (que han llegado claramente desvirtuados a los oídos de la parte creativa).

Agencias y clientes deben definir objetivos y estrategias de manera coordinada. Y antes de pasar a las primeras implementaciones de ideas, conviene que una y otra parte comparen sus mutuas prioridades para descartar a la postre posibles equívocos.

3. Evaluación del porfolio de tareas y de la responsabilidad de quien ejerce de enlace con el cliente

Las agencias se llevan a menudo las manos a la cabeza ante la demora del cliente a la hora de tomar determinadas decisiones (quizás porque no son conscientes de qué áreas es responsable realmente quien ejerce de enlace por parte del anunciantes).

Para que la comunicación fluya entre una y otra parte hay que enarbolar la bandera del «feedback» (sincero y constante), discutir abiertamente sobre los procesos de coordinación y impregnarlos de transparencia desde el inicio de la colaboración.

A la hora de coordinar tareas es también absolutamente vital el «timing» ¿El objetivo? Que todas las personas involucradas tengan clara la razón por la que una decisión ha sido demorada (para evitar así especulaciones inútiles).

4. Evaluación del trabajo y del desarrollo de procesos por parte de la agencia

Algunos clientes están completamente en la penumbra en cuanto a la manera en que las agencias desarrollan e implementan sus ideas una vez tienen el «briefing» en sus manos.

En algunos casos  el cliente no es, por ejemplo, consciente de que hay varias disciplinas involucradas en el proceso (estrategia, creación, planificación, etc.).

Conviene, por lo tanto, que las agencias se tomen la molestia de mostrar a los clientes sus procedimientos y sus procesos de trabajo nada más iniciar la cooperación.

Este enfoque de trabajo suele sensibilizar al clientes con temas habitualmente problemáticos como el precio y el «timing».

5. Evaluación de los procesos internos de toma de decisiones por parte del cliente

La principal persona de contacto por parte del cliente con la agencia no es siempre quien toma en último término la decisión. Por eso precisamente las decisiones pueden acabar tomando derroteros totalmente diferentes de lo inicialmente esperado.

Las evaluaciones y los comentarios sobre los proyectos varían inevitablemente a lo largo del proceso. Son de naturaleza mutable. Y es preciso que tanto la agencia como el cliente sean consciente de ello. De lo contrario, aflorarán de manera inevitable las frustraciones.

 

El vídeo viral "Charlie bit my finger" se vende por 625.000 euros como NFTAnteriorSigueinteEsta campaña nos "traslada" a todos esos festivales y eventos que la pandemia robó

Noticias recomendadas