Dice el refranero español que cuando el río suena, agua lleva. Y cuando The Wall Street Journal se hacía eco ayer del interés de Omnicom en la adquisición de Interpublic Group (IPG), manejaba a todas luces fuentes de primerísima mano. El grupo ha confirmado hoy la compra de su rival IPG para crear el que será el mayor «holding» publicitario en todo el mundo.
John Wren, presidente y CEO de Omnicom, ha enfatizado que el acuerdo propiciará la amalgama de «las plataformas de tecnología y datos altamente compatibles» de ambos grupos y que ello espoleará en último término del crecimiento de los clientes de las dos compañías. «La operación presenta ventajas estratégicas muy interesantes. IPG y Omnicom cuentan con activos altamente complementarios que se unirán para crear una cartera inigualable de productos y servicios que ampliará notablemente las oportunidades de nuestros clientes. Las dos empresas comparten además culturas y valores fundamentales altamente complementarios, incluida la creencia de que el poder de las ideas puede ser llevado en volandas gracias a la tecnología y los datos. Esto es solo el principio de cómo esta fusión impulsará nuestro crecimiento. Hemos buscado activamente esta transacción porque creemos que es una oportunidad para movernos más rápido, innovar más y acelerar el crecimiento«, destaca Wren.
Wren seguirá siendo presidente y CEO de Omnicom tras la fusión con IPG, según ha anunciado la compañía en un comunicado. Y Phil Angelastro conservará igualmente el cargo de vicepresidente y CFO del grupo publicitario neoyorkino.
Por su parte, Philippe Krakowsky y Daryl Simm, CEO y COO de IPG respectivamente, asumirán los roles de copresidentes y directores de operaciones (COO) de Omnicom.
«Mediante esta fusión aceleraremos la innovación y aprovecharemos las importantes oportunidades planteadas por las nuevas tecnologías en esta era de cambios exponenciales», explica Wren.
Omnicom e IPG llevan trabajando en el acuerdo que derivará en la fusión de ambas compañías desde hace aproximadamente un año e insisten en minimizar los conflictos de interés que podrían aflorar eventualmente a la superficie tras su unión. «No tengo constancia de haya ningún conflicto de interés en la fusión de Omnicom e IPG», subraya Wren. Una vez anunciada su unión, Omnicom e IPG deberán trabajar, eso sí, para garantizar a sus clientes que «seguimos amándolos tanto como lo hacíamos antes de esta mañana», asevera Wren.
En un comunicado remitido a la plantilla de IPG, Krakowsky especifica que la transacción no se cerrará previsiblemente hasta la segunda mitad de 2025 y que los accionistas de IPG y Omnicom deberán dar en último término el visto bueno a la operación.
«Teniendo esto en mente, no habrá cambios inmediatos en nuestro día a día y todos necesitaremos seguir concentrados en agasajar a nuestros clientes con los mejores resultados y en apoyarnos mutuamente», indica el CEO de IPG.
«Sé que todo tenéis preguntas en relación al rol que ocuparéis cuando IPG pase a formar parte de la organización de Omnicom el año que viene. Deseo en este sentido haceros saber que nuestra máxima prioridad será cuidar de nuestra gente y os comunicaremos de manera constante y fluida las últimas novedades a este respecto», enfatiza Krakowsky.
La operación no será clausurada previsiblemente hasta la segunda mitad de 2025
No han trascendido por ahora los detalles de la transacción, pero la fusión habría otorgado a IPG un valor de entre 13.000 y 14.000 millones de dólares excluyendo la deuda arrastrada por el grupo, según The Wall Street Journal.
En base a los ingresos cosechados por Omnicom e IPG en 2023, la nueva empresa resultante de la fusión tendrá una facturación combinada de 25.600 millones de dólares y un EBITA de 3.900 millones de dólares, por lo que desplazaría a Publicis Groupe y a WPP como mayor «holding» publicitario del mundo
La fusión, que unirá bajo el mismo techo a icónicas agencias de publicidad como McCann, BBDO, DDB y FCB bajo el mismo techo y se traducirá asimismo en la amalgama de los grupos de medios Omnicom Media Group e IPG Mediabrands, trata de batallar a todas luces contra la creciente presión con la que brega en la actualidad el tradicional modelo de «holding» en la industria publicitaria.
Los grandes «holdings» de publicidad afrontan cada vez más retos como consecuencia de la fragorosa entrada en escena de los datos, la tecnología y la inteligencia artificial (IA), que están causando una honda transformación en los departamentos de marketing.
De acuerdo con los términos del acuerdo, los accionistas de IPG recibirán 0,33 títulos de Omnicom por cada acción que tengan actualmente en cartera.
Cuando la transacción se consume, los accionistas de Omnicom serán propietarios del 60,6% de los títulos de la compañía resultante de la fusión y los accionistas de IPG controlarán, por su parte, el 39,4% de las acciones.
La operación se traducirá previsiblemente en unos ahorros anuales de 750 millones de dólares, según las empresas involucradas en la fusión.
Omnicom continuará cotizando en la Bolsa de Nueva York bajo la misma denominación actual tras su fusión con IPG y tendrá una capitalización de mercado de aproximadamente 31.000 millones de dólares.
La empresa resultante de la fusión empleará a más de 100.000 personas en todo el mundo y cobijará en su seno a importantes agencias como BDDO, DDB, TBWA, OMD, PHD y Flywheel (Omnicom) y McCann, Lowe, FCB, UM, Initiative y Acxiom (IPG).
No es la primera vez que Omnicom explora una fusión con un rival. En 2014 la empresa liderada por John Wren ya intentó fusionarse sin éxito con el grupo francés Publicis Groupe, pues ambos grupos naufragaron a la hora de definir los términos exactos del acuerdo, que preveía en aquella «una fusión entre iguales».





