En enero Philips sacaba a concurso sus cuentas globales de creatividad, medios y comunicación, un colosal «pitch» valorado en nada más y nada menos que 300 millones de dólares.
A tan suculento concurso fueron invitados WPP, cuya filial Ogilvy había sido la agencia de cabecera de Philips desde el año 2011, Dentsu, MDC Partners y Omnicom.
Un par de meses más tarde, en marzo, se conoció que Ogilvy se desvincularía de Philips porque la multinacional tenía intención de consolidar sus cuentas de publicidad, medios y relaciones público y la propuesta puesta sobre la mesa por WPP no había convencido al parecer a la compañía.
Finalmente ha sido Omnicom quien se ha impuesto en el «pitch» y conformará un equipo hecho a la medida del cliente procedente de las diferentes agencias del grupo. TBWA tomará las riendas de la creación, OMD gestionará los medios y Fleishman-Hillard y Ketchum asumirán la gestión de la comunicación y las relaciones públicas de Philips. Estas dos últimas agencias son viejas conocidas de Philips, que lleva, no en vano, trabajando con ellas desde hace diez años.
La pérdida de la cuenta de Philips supone un duro golpe para WPP
Philips es considerado un cliente difícil en los círculos especializados por su amplísimo rango de productos, que van desde el ramo «healthcare» a los dispositivos electrónicos pasando por las licencias para productos como televisores.
En el futuro Philips desea apoyarse en una estrategia de comunicación que posicione a su marca como líder en la industria de la tecnología enfocada a la salud.
De la mano de Omnicom Philips desea agasajar a sus clientes con experiencias personalizadas y completamente diferenciadas.
Para WPP la pérdida de la cuenta de Philips constituye un gran fiasco. Junto con Unilever, Samsung e IBM, Philips era uno de los mayores clientes del holding británico.
Dentsu ha resultado también damnificado en el «pitch». Su subsidiaria Carat supervisó la cuenta global de medios de Philips durante más de dos décadas. Y de ahora en adelante la agencia gestionará solo una tercera parte de la cuenta que durante tanto tiempo lideró (la consagrada a los electrodomésticos).
Lograr haber echado el guante a la cuenta global de Omnicom es, por otra parte, una inconmensurable gesta para Omnicom. «Durante un pich muy intenso fuimos capaces de utilizar las fortalezas de nuestras agencias para crear un modelo que amalgama creatividad, cultura y tecnología», enfatiza John Wren, CEO de Omnicom.





