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Podemos pide despenalizar el "top manta"

Podemos presenta una polémica propuesta para despenalizar el "top manta"

Tras la polémica surgida en torno a la muerte de un mantero senegalés en Lavapiés, Podemos presenta una polémica propuesta de ley para despenalizar el "top manta" con beneficio inferior a 400 euros.

PodemosLa muerte del mantero senegalés Mame Mbaye durante el pasado jueves produjo varios altercados en  en el madrileño barrio de Lavapiés y algunas reacciones políticas. En esta línea, Podemos ha registrado en el Congreso una proposición de ley para reformar el Código Penal. El objetivo de esta nueva reforma sería fijar un baremo no punible que despenalizaría el top manta en la mayoría de los casos, es decir, cuando el beneficio es inferior a los 400 euros.

La propuesta de Podemos

Esta propuesta rebaja, según El Mundo, el castigo por la venta de falsificaciones. Actualmente, dicha actividad está penada con entre seis y veinticuatro meses de prisión. Con la nueva reforma, el castigo pasaría a ser una multa administrativa a decisión de los ayuntamientos. El título de la proposición, de hecho, es toda una declaración de intenciones: “Sobrevivir no es delito sobre Despenalización de la Venta Ambulante”.

La propuesta intenta aliviar la presión legal a la que se enfrentan los manteros por la venta de productos falsificados, que infringen los derechos de propiedad intelectual e industrial. Según Podemos, este colectivo, compuesto en gran mayoría por inmigrantes subsaharianos, sufre una “persecución policial”. También afirman que la legislación actual peca de crudeza, ya que “criminaliza” una actividad que, en mucos casos, “es la única forma de ganarse la vida” de estas personas en situación irregular.

Desde Podemos afirman que el daño producido por los manteros a la propiedad industrial e intelectual es “insignificante frente a otras conductas, como las descargas a través de internet”.

De esta forma, se introducirían dos importantes modificaciones en el artículo 274 del Código Penal. En primer lugar, se produciría la reducción de las condenas a la mitad, sustituyendo la pena de seis meses a dos años de prisión por pena de tres meses a un año o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 80 días. En segundo lugar, dejar de castigar las ventas callejeras de productos falsificados a pequeña escala, despenalizando cuando el beneficio sea inferior a 400 euros, dejando la situación en manos de la administración, que impondría las correspondientes multas.

“Sobrevivir no puede ser un delito. Vender un bolso en la calle puede suponer dos años de cárcel, pero defraudar 120.000 euros a Hacienda no se considera delito. Es desproporcionado y muy desajustado”, ha señalado Ione Belarra, portavoz adjunta de Podemos en el Congreso, durante la presentación de la iniciativa.

Podemos señala, además, que los inmigrantes en condición irregular se ven empujados a la “economía sumergida y a la explotación”, pues “sin permiso de trabajo, la venta ambulante es de las pocas actividades laborales que pueden desarrollar estas personas para la obtención de un sustento precario”. Además, si se produce una condena, los manteros ven imposibilitado su acceso a los papeles.

Críticas desde marcas y comerciantes

La Asociación para la Defensa de la Marca (Andema) ha querido pronunciarse al respecto, alertando que la distribución y venta de falsificaciones conlleva pérdidas de más de 7.000 millones de euros anuales, especialmente en joyería, relojería, perfumes, marroquinería y textil. Desde la asociación señalan que España es uno de los países europeos donde se venden más productos falsificados, solo superado por Italia, y que supone un tráfico ilícito que genera economía sumergida y se traduce en la pérdida directa de, por lo menos, 67.000 puestos de trabajo cada año.

La patronal del comercio textil de España (Acotex), también se opone frontalmente a la propuesta de Podemos, según ABC.es. “Estamos absolutamente en contra de que se despenalice cualquier venta de productos falsificados. Entendemos que la situación de esos vendedores es muy complicada, pero con esto no se ataja el problema de raíz, que es que esas ventas están controladas por auténticas mafias”, ha señalado Eduardo Zamácola, presidente de la asociación y consejero delegado de Neck & Neck.

Desde los pequeños comercios también reclaman mantener la firmeza contra estas prácticas. Desde la CEC (Confederación Española de Comercio) reconocen el “gigantesco impacto” del top manta, especialmente en las grandes ciudades, como Madrid o Barcelona. Aunque puntualizan que, como en el caso de mercadillos o puestos legales, “nunca se ha estado en contra de la venta ambulante siempre y cuando sea legal y pase determinados filtros fiscales”.

Pero lo cierto es que el 20% de los productos falsos que llegan al mercado no lo hace en las calles, sino a través de internet. Según la OCDE, la venta de falsificaciones representa el 5% de todas las importaciones de la Unión Europea.

La falsificación también daña al fisco

En la Unión Europea, la pérdida de recaudación tanto a través del IVA, IRPF o cotizaciones sociales alcanza los 13.270 millones de euros anuales. La Agencia Tributaria ha decidido estrechar el cerco sobre las mafias, bloquear la entrada y distribución de falsificaciones.

El Fisco pone el foco en las tramas, importaciones mayormente de orígen asiático, sobre las que la Agencia Tributaria está elevando la vigilancia. De hecho, en fechas previas al Black Friday de noviembre de 2016, se incautaron en tan solo un mes más de 185.000 prendas de marcas falsificadas por valor de casi 5 millones de euros.

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