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Agencias de marketingJimmy Wales ha puesto nombres y apellidos a los buenos y los malos de la película en internet

Internet, a caballo entre la bondad y la maldad

¿Quiénes son los buenos y los malos de la película en internet? Jimmy Wales responde

Muchos de los cambios de los últimos meses han emergido del vientre de la tecnología, una tecnología que se mueve entre dos aguas y es buena y mala a partes iguales.

En 2021 Wikipedia, la moderna Biblioteca de Alejandría del siglo XXI, soplará 20 velas. Y lo hará con abultadísimas cifras a su vera. Más de 15.000 millones de personas se zambullen cada mes en ese caudaloso manantial de conocimiento que es Wikipedia, disponible a día de hoy en 300 idiomas diferentes.

Pero después de dos décadas sumando hito tras hito, ¿cuál es el futuro que tiene por delante la mayor enciclopedia online del planeta? ¿Es posible dar una vuelta de tuerca (para mejor) a internet y a los múltiples males que carga sobre los hombros la red de redes? Jimmy Wales, fundador de Wikipedia, ha tratado esta tarde de procurar respuestas a esta y otras preguntas en la conferencia online DLD All Stars.

Wales ha dado comienzo a su ponencia poniendo en valor los múltiples cambios que ha sufrido en primerísima persona la sociedad en el transcurso del último año. Muchos de esos cambios ha emergido del vientre de la tecnología, una tecnología que se mueve, sin embargo, entre dos aguas y es buena y mala a partes iguales, enfatiza Wales.

La naturaleza bicéfala de la tecnología: buena y mala a partes iguales

El lado buena de la tecnología emerge, según Wales, en plataformas de vídeo en streaming como Netflix y Amazon Prime (que en han sido en muchos sentido nuestra tabla de salvación durante la pandemia) y también por supuesto en Wikipedia, ese lugar al que acudimos cada vez que estamos sedientos de conocimiento.

La tecnología da igualmente cuenta de su bondad en el fenómeno «fandom» que, emanado del mundo de la televisión y de los videojuegos, se mueve como pez en el agua en las profundidades de la red de redes.

En el lado positivo de la fuerza están asimismo Zoom y otras plataformas enfocadas a las videollamadas gracias a las cuales hemos podido seguir conectados con nuestros amigos, familiares y colegas de trabajo en los últimos meses.

También son una fuerza tecnológica para el bien, de acuerdo con Wales, los antediluvianos pero prácticos motores de búsqueda.

Sin embargo, la tecnología tiene también un lado oscuro, admite el fundador de Wikipedia. Y aunque Facebook y Twitter, donde la desinformación, el «bullying» y el extremismo campan en muchos sentidos a sus anchas, son solo la punta del iceberg, son evidentemente a día de hoy parte del problema de la tecnología, subraya Wales.

A juicio del fundador de Wikipedia, a la hora de juzgar la bondad o maldad de la tecnología y las plataformas a ellas solapadas hay que plantearse si tales plataformas nos permiten un mínimo de profundidad o se quedan flotando en la superficie.

La profundidad y la superficialidad de tecnología emanada de la red de redes, a examen

Cuando navegamos por las aguas de las plataformas de vídeo en streaming nos topamos, por ejemplo, con no poco contenido superficial que casi pareciera de usar y tirar. Aun así, si nos tomamos la molestia de bucear en las aguas abisales de Netflix y compañía, somos capaces de hallar entretenimiento de calidad y fenomenales documentales.

De naturaleza diferente y mucho más superficial (además de potencialmente muy ponzoñosa) son, en cambio, plataformas como Facebook y Twitter, que infligen y siguen infligiendo muchísimo daño a la sociedad, sostiene Wales.

En ellas hay por supuesto características que nada tienen de nocivas, matiza Wales, pero «dar un ‘like’ a la graciosa foto del perro de mi hermana en Instagram no reemplaza en modo alguno la genuina interacción humana que logro con ella a través de Zoom»..

Confrontados con el lado más corrosivo de la tecnología, ¿cómo debemos proceder entonces? El primer paso, dice Wales, pasa por reconocer que las tecnologías adictivas son como la comida basura para la mente y hay que distanciarse, por ende, de ellas.

Además, en las tecnologías más malignas debemos aprender a reconocer las venenosas técnicas de las que se valen para mantenernos permanentemente a su vera y a criticar públicamente sus corrosivas prácticas.

Otra posible solución es zafarse de Facebook, Twitter y compañía para apostar por redes sociales alternativas como WT:Social, una plataforma que lleva, no en vano, la rúbrica del propio Jimmy Wales.

Concebida como una plataforma de tipo colaborativo, WT:Social no alberga en sus entrañas ni anuncios ni muro de pago. «Es un modelo de negocio terrible, lo sé, pero así es como he levantado los cimientos de mi carrera hasta la fecha», bromea Wales.

Aún hay mucho por hacer en WT:Social, admite Wales. Su punto fuerte es definitivamente que permite la edición colaborativa del contenido allí publicado, pero le queda aún mucho camino por recorrer. Y para que ese camino sea lo más largo posible, «necesitamos por supuesto clientes de pago», subraya.

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