Agencias

Agencias y consultoras, ¿una lucha de David contra Goliat?

¿Tirarán la toalla las agencias ante el creciente poderío de las consultoras?

En el universo de las agencias impera desde hace algún tiempo la perplejidad. Una perplejidad fruto del creciente poderío de las consultoras y las empresas tecnológicas en una industria, la publicitaria, que era hasta hace no mucho propiedad exclusiva de las agencias.

Ninguno de los “jefazos” que se desenvuelven actualmente en la arena de las agencias, ni Martin Sorrell (WPP) ni Arthur Sadoun (Publicis) ni John Wren (Omnicom) ni Michael Roth (Interpublic), ha encontrado aún una respuesta satisfactoria a una pregunta que les corroe a todos por dentro: ¿Qué deben hacer las agencias para seguir siendo relevantes y no verse relegadas a un segundo plano por las consultoras y las compañías tecnológicas?

Es cierto que todos los grandes holdings publicitarios se han subido con entusiasmo al tren de la transformación digital y se han agarrado como un clavo ardiendo a conceptos de moda como la agilidad y el “design thinking”.

Sin embargo, sus esfuerzos resultan inevitablemente escasos porque quienes amenazan con robarles el pan (Facebook, Google, Amazon, SAP, Accenture, IBM) tienen más. Más programadores, más ideas, más dinero y más atractivo para los jóvenes talentos, asegura Volker Schütz en un artículo para Horizont.

En la inmensidad del océano digital los holdings publicitarios no dejan de ser pequeños peces. Y las agencias independientes son plancton.

¿Qué deben hacer entonces las agencias (tanto grandes como pequeñas) para plantar cara al imparable avance de las consultoras y las empresas “techies” (si es que deben plantarles cara)?

Hay dos opciones, según Schütz. Y la primera es que el perro (consultoras y compañías tecnológicas) muerdan al hombre (agencias). Es lo que sucedió hace unos meses con SinnerSchrader y Accenture como protagonistas. Consciente de que su carácter local era para ella un lastre, la agencia digital alemana SinnerSchrader decidió el pasado mes de febrero dejar que Accenture le pusiera ojitos y le echara finalmente el guante.

Las agencias digitales y las que tienen la mirada puesta en el diseño son las que más “sex appeal” tienen a ojos de las consultoras. Y lo cierto es que unas y otras, como bien demuestra el caso de SinnerSchrader, se necesitan. ¿Por qué? Por el poderoso caballero don dinero, que ayuda a crecer (a nivel global) a las agencias digitales y a las agencias de diseño y que es también un poderoso imán para atraer el talento que huye como de la peste de las “empobrecidas” agencias tradicionales. Y también por la profunda sabiduría creativa (en clave digital) de la que son dueñas estas las agencias digitales y las agencias de diseño.

La segunda opción que hay sobre la mesa es que el hombre muerda al perro. Esta opción es la que ha guiado los designios de la agencia digital Syzygy que, plenamente convencida de que necesitaba reforzar sus competencias en el ámbito de la consultoría, compró hace sólo unos días el 70% de la consultora Different.

Y aunque esta segunda opción parece a priori la más débil y con menos posibilidades de imponerse en el futuro, podría dejar de ser “anormal” en el transcurso de los próximos años. No en vano, quien ha iniciado esta rompedora tendencia (la agencia alemana Syzygy) tiene, recuerda Schütz, un “padre” tan famoso como poderoso: WPP.

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

icemd

Compartir