El holding británico WPP está cambiando a marchas forzadas su manera de trabajar como consecuencia del coronavirus. Siempre que así sea posible, sus empleados deberán trabajar desde casa. Así lo comunicó a la plantilla este fin de semana a través de un email Mark Read, CEO de WPP. La multinacional británica emplea a más de 130.000 empleados en todo el mundo.
Más allá de imponer el teletrabajo, la misiva enviada por Read a los trabajadores de WPP endurece aún más las normas a la hora de viajar. El transporte en avión de los empleados de la compañía no será permitido sin la directa aprobación de los CEOs de los trabajadores concernidos. Y salvo en casos muy urgentes se denegará a los empleados de WPP el permiso para volar.
Así y todo, y pese al «home office», Read enfatiza que las agencias integradas en WPP seguirán operativas en términos de negocio y sus oficinas permanecerán asimismo abiertas (a menos que las autoridades locales dictaminen lo contrario).
La experiencia en China e Italia demuestra que incluso en situaciones excepcionales como la actual las agencias pueden seguir acometiendo adecuadamente su trabajo y generar incluso nuevo negocio, asegura Read.
Bajo el paraguas de WPP se cobijan redes de agencias de publicidad como Ogilvy, Grey, Wunderman Thompson y VMLY&R y el grupo de agencias de medios GroupM.




