Tras la unión de dos gigantes de la formación como MasterD y MEDAC, nace Davante: una marca que no busca sumar, sino multiplicar. Con una identidad renovada y una propuesta ambiciosa, Davante se presenta como una evolución estratégica que responde a los desafíos del entorno educativo actual.
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Desde marketingdirecto.com hablamos con Lucía Grasa, CMO de Davante, para conocer cómo han trabajado el rebranding, qué diferencia su modelo formativo y por qué «dar lo que nadie más da» no es solo un claim, sino una promesa tangible.
El rebranding de Davante implica una transformación profunda en la percepción de la marca. ¿Cómo habéis trabajado para que esta transición sea percibida como una evolución y no como una simple fusión de MasterD y MEDAC?
Desde el primer momento, tuvimos claro que Davante no podía ser una simple suma de partes. La fusión de dos marcas tan potentes como MasterD y MEDAC debía dar lugar a algo más grande, no a una convivencia de logotipos.
Hemos trabajado la transición con una narrativa muy cuidada, que conecta con la historia de ambas marcas, pero proyecta una visión completamente renovada. En este proceso de definición contamos con la ayuda de la agencia de branding Summa, identificando nuestro propósito, valores y tono de Davante.
En un mercado educativo saturado, muchas marcas prometen acompañar al estudiante en su camino. ¿Cómo se traduce realmente esta promesa en la experiencia del alumno con Davante y qué la hace única frente a la competencia?
La diferencia está en los detalles y en la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. En primer lugar, nuestra amplia oferta de formaciones y de modelos educativos diferentes nos permite adaptarnos a las necesidades y disponibilidad de cada alumno. En Davante además de la formación online o la formación presencial, tenemos nuestra formación abierta que es un modelo de aprendizaje con todo lo bueno del online, como poder adaptar los horarios a tu día a día, complementado con lo bueno de la formación presencial ya que nuestros alumnos tienen un centro al que acudir para poder realizar talleres y practicas in situ, además de sesiones personalizadas con su entrenador que hace un seguimiento individualizado para ayudar a cada persona a alcanzar sus objetivos. No nos limitamos a «acompañar», sino que convertimos la experiencia de aprendizaje en un trayecto individualizado, optimizado y con impacto real.
Además, la experiencia de nuestros alumnos está basada en dos principios: 1- aprender haciendo, ya que la dimensión práctica nos parece clave y 2- formar mucho más allá del contenido. En este sentido, en Davante complementamos todos nuestros programas con formaciones en soft-skills claves (como resiliencia o trabajo en equipo) que son claves para ser un buen profesional en cualquier contexto. Nos aseguramos de que el alumno no solo recibe formación, sino que la vive de una forma que maximiza su empleabilidad. De hecho, actualmente, el 90% de nuestros alumnos están trabajando en sectores clave a los 6 meses de acabar su formación.
Desde la inteligencia artificial aplicada a la personalización del aprendizaje hasta una red de más de 10.000 empresas colaboradoras que facilitan el acceso al mercado laboral, cada paso está pensado para que el estudiante sienta que está avanzando con un respaldo sólido y tangible.
El claim «Davante da lo que nadie más te da» es ambicioso. ¿Cuál ha sido el mayor desafío a la hora de respaldar este mensaje con hechos concretos y cómo se planea sostenerlo en el tiempo?
En esta primera campaña de «Davante te da lo que nadie más te da» hemos trabajado con la agencia Fácil, un socio clave que nos ha acompañado en el proceso creativo y en el aterrizaje de todas las piezas para lograr el impacto que buscamos.
Lo cierto es que el mayor desafío fue encontrar el claim que resumiera de forma sintética e impactante todo lo que ya, a día de hoy, nuestra compañía ofrece. Gracias a la integración de las dos compañías, Davante tiene la mayor red de centros que aseguran la cercanía, la mayor variedad de formaciones, la mayor pluralidad en cuanto a metodologías de estudio, por ello somos capaces como nadie de adaptarnos a la situación y necesidades de cada estudiante.
Este claim es un compromiso, no solo una frase atractiva. El mayor desafío ha sido demostrarlo desde el primer día. Para ello, hemos apostado por una oferta formativa que está en constante evolución y que incorpora tendencias reales del mercado laboral. No vendemos humo ni promesas vacías; estamos en contacto directo con empresas para garantizar que lo que enseñamos es lo que realmente se necesita.
Además, estamos en constante evolución para integrar las tendencias reales del mercado laboral que conocemos al estar en conatcto con más de 10.000 compañías colaboradoras. Uno de los grandes lanzamientos en Davante este 2025 es la FP Plus, que precisamente surge de esta ambición de dar a los alumnos el plus que nadie más les da. Nuestra FP ahora incluye no solo el título oficial de FP, al igual que el resto de la competencia, sino que además los alumnos salen con certificaciones profesionales valoradas en su sector, y un perfil profesional mejor preparado gracias a las competencias o soft skills más demandadas por los empleadores en cada ámbito.
Tenemos claro que mantener este claim implica innovación constante y escucha activa. Y eso es lo que estamos haciendo.
El naming ‘Davante’ tiene connotaciones de progreso y avance, pero también representa una apuesta arriesgada al alejarse de marcas ya consolidadas. ¿Qué insights en naming y branding educativo han guiado esta elección?
Nos alejamos deliberadamente de nombres descriptivos o institucionales porque queríamos algo que evocara movimiento, visión y ambición. En branding educativo, la clave es transmitir confianza sin caer en lo genérico.
«Davante» nace de «avanzar» y «adelante», conceptos que encajan perfectamente con nuestra filosofía y además incorpora reminiscencias latinas que aportan credibilidad a la marca. Era una apuesta arriesgada, sí, pero también una declaración de intenciones: somos un nuevo referente, no una simple continuación de lo anterior.
La transición de marca no solo afecta a los estudiantes, sino también a los equipos internos. ¿Cómo habéis gestionado la resistencia al cambio dentro de la organización y qué aprendizajes se han obtenido en este proceso?
El cambio siempre genera incertidumbre, pero también ilusión si se comunica bien. La clave ha sido la transparencia y la participación: no hemos impuesto un cambio, lo hemos construido juntos.
Implicamos a los equipos desde el inicio en la construcción de los valores de compañía y de la marca mediante workshops interdepartamentales donde escuchamos sus inquietudes y les hicimos parte del proceso. Uno de los mayores aprendizajes ha sido que la cultura de marca es tan importante como la estrategia de marketing: si el equipo cree en la marca, la marca se convierte en algo vivo y poderoso.
¿Cuál es la visión de Davante a largo plazo? ¿Cómo se planea innovar en la formación para manteneros relevantes en un entorno educativo en constante transformación?
Davante no es una marca estática. La clave de nuestra visión a largo plazo es la adaptabilidad: no nos limitamos a reaccionar a las tendencias, las anticipamos. Apostamos por la tecnología como acelerador del aprendizaje, pero sin perder el componente humano.
La personalización radical del aprendizaje, el uso de la inteligencia artificial y la integración con el mundo empresarial son pilares que seguirán marcando nuestro camino. Queremos que la formación deje de ser un medio y se convierta en un impulso real para la vida de nuestros alumnos. Nuestra misión deja esto bien claro: «acercar la formación para que todo el mundo vaya más lejos».





