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L'Oréal se enfrenta al reto de la digitalización en el Gran Consumo

Encontrar la forma de digitalizar un producto físico, el objetivo de L'Oréal

L'OréalEl sector de la belleza es el segundo con más presencia en la red, después de la moda. Por ello, Jaime del Valle chief marketing de L'Oréal, no podía faltar en la séptima edición del Observatorio de Branding organizado por la Asociación de Marketing de España, el Foro de Marcas Renombradas Españolas, GfK y SUMMA. Jaime del Valle ha querido hablar de cómo la digitalización puede marcar la diferencia en un sector tan intermediado como el Gran Consumo.

La industria del maquillaje, como el Gran Consumo en general, tiene muy poco conocimiento de sus consumidores, lo cual es impensable en otros sectores. "Decidimos empezar por aumentar y complementar la experiencia física en la tienda con todo el contenido y la utilidad del modo online, como con espejos interactivos".

"Todavía tenemos que descubrir cual es nuestro rol en este nuevo ecosistema". Los productos de belleza son extremadamente físicos, pero con la tecnología digital se empiezan a complementar estos productos tan físicos con las experiencias y los servicios del mundo digital.

Testar el producto es una de las claves para los consumidores antes de decidirse a comprar un tipo de maquillaje u otro. "Por ello, hemos creado tecnología de realidad aumentada y de inteligencia artificial que permiten que esa experiencia de prueba se vuelva más eficiente, acortando el momento desde que se produce la decisión de compra hasta que se hace efectiva la misma".

También aparecen dispositivos electrónicos, presentados por L'Oréal incluso en ferias de tecnología donde hace unos años era impensable que apareciese una marca de belleza. "Existen dispositivos que pueden hasta medir la exposición de la piel a los rayos solares para saber qué tipo de producto se debe aplicar".

Los datos permiten personalizar los productos. Pero para conseguirlo hacen falta sensores, por eso "era importante introducirnos también en ese mercado, por ejemplo, mediante un cepillo conectado que captura los datos de la densidad capilar, las características del cuero cabelludo, entre otros datos, y así ofrecer productos personalizados".

Un ejemplo clarificador del nuevo sistema es NYX, una marca perteneciente a L'Oréal que utiliza al propio consumidor como amplificador de la marca. "Es una marca que no utiliza publicidad, tan solo las propias opiniones y fotografías que comparten los usuarios en las redes sociales, un modelo de negocio que se basa en incorporar al consumidor en la propia cadena de valor de una manera más ágil que los competidores".

Para concluir, Jaime del Valle ha querido señalar lo siguiente: "La industria de la belleza, por muy grande y física que sea, no está exenta de digitalización y nos está forzando a cambiar nuestro modelo de negocio hacia una industria más directa".

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