Eventos y Formación

F. Muñoz analiza los claroscuros del "matrimonio" formado por redes sociales y felicidad en #LaREDes1regalo

felizmuñoz¿Hacen buena pareja la felicidad y las redes sociales? Por supuesto que sí. Las relaciones humanas son las vitaminas de la felicidad, y ¿no son al fin y al cabo las redes sociales facilitadoras de esas relaciones humanas? Cuando quieren, redes sociales y felicidad forman un "matrimonio" muy bien avenido. Así lo aseguró Félix Muñoz el pasado sábado durante su intervención en el evento solidario #LaREDes1regalo, organizado por Juan Merodio.

¿Qué es la felicidad? Muñoz lo tiene claro. Como bien cuenta en su libro La marca de la felicidad, donde desgrana los secretos "marketeros" de Coca-Cola, la felicidad tiene que ver fundamentalmente con establecer buenas relaciones con los demás.

"Hay que mantener buenas relaciones para ser feliz y las redes sociales son precisamente un activador de las relaciones de los demás", recalcó Muñoz. Las redes sociales nos permiten estar conectados en todo momento y en todo lugar con nuestros seres queridos y compartir con ellos nuestros pequeños instantes de felicidad a través de vídeos, fotos, música, reflexiones, etc. Y no sólo eso, las redes sociales nos brindan la posibilidad de aumentar exponencialmente el número de personas con las que nos relacionamos, retomar viejas relaciones y tener mucho más a mano a nuestro círculo más cercano. "Las redes sociales han incrementado nuestra capacidad de conectar con los demás", recalcó.

"Las redes sociales han aumentado de manera increíble nuestro número de relaciones personales y eso ya de por sí es algo fantástico que aumenta nuestras posibilidades de ser felices", dijo Muñoz.

Por otra parte, y más allá de relacionarnos con los demás, una de las cosas que más felicidad es capaz de aportarnos, según numerosos estudios científicos, es algo tan fácil, y a veces tan complicado, como dar las gracias. Y las redes sociales también nos lo ponen mucho más fácil a la hora de dar las gracias a la gente. El siguiente vídeo es un magnífico ejemplo del poder de dar las gracias en nuestros índices de felicidad:

¿Otra ventaja de las redes sociales en nuestros índices de felicidad? La capacidad de las plataformas 2.0 para ayudarnos a construir todos juntos una sociedad mejor. "Las redes sociales nos permiten poner nuestro granito de arena para lograr una sociedad mejor", indicó Muñoz. La tecnología nos ha dado una fuerza tremenda para luchar juntos por causas justas y eso nos hace más felices. Ahí están plataformas Change.org para demostrarlo.

Eso sí, las redes sociales necesitan ser bien gestionadas, bien utilizadas para tener de verdad un efecto benéfico en nuestros índices generales de felicidad, advirtió Muñoz. "Si no somos capaces de mantener el contacto directo con la gente a través de la conversación, si perdemos el tono, las miradas, las expresiones, los gestos, los silencios..., estaremos perdiendo la mayor y mejor parte de nuestras conversaciones con los demás", destacó. Y si no, como ejemplo, un botón: este vídeo que recrea una misma conversación entre una pareja, primero a través de Whatsapp y después cara a cara.

"Cuando nos comunicamos únicamente por escrito, como hacemos en las redes sociales, se pierde muchísima riqueza en la conversación y por eso debemos tener cuidado de que esto no se vuelva en nuestra contra", explicó

A nivel personal, y ni no tenemos cuidado, las redes sociales pueden mermar sensiblemente nuestros índices generales de felicidad, pero también a nivel social. ¿Un ejemplo? Las personas que viven tan obsesionadas con las redes sociales y los dispositivos móviles que se olvidan literalmente de los que tienen alrededor y lo peor, que se olvidan de disfrutar de los pequeños instantes de felicidad que les proporciona la vida. Este vídeo ilustra a la perfección los efectos perniciosos de las nuevas tecnologías en nuestra capacidad para ser felices:

¿La conclusión? "Las redes sociales son fantásticas porque pueden aumentar exponencialmente nuestras posibilidades de ser felices, pero hay que tener mucho ojo con cómo las utilizamos", apuntó Muñoz. "No debemos dejar que las redes sociales nos hagan perder la esencia de las relaciones humanas, unas relaciones humanas en las que hay silencios, tonos de voz, gestos y miradas que lamentablemente no tienen cabida en estas plataformas", señaló. Como tampoco tienen cabida en ellas la magia de las cartas manuscritas y la magia de los abrazos. "Un abrazo de 20 segundos es la medicina más potente que hay para mejorar los indicadores de felicidad", apuntó Muñoz. "Debemos disfrutar de las redes sociales, pero sin por ello relegar a un segundo plano las conversaciones cara a cara, las cartas manuscritas y los abrazos", concluyó.

Para ver el vídeo de la ponencia, haga clic aquí.

Te recomendamos

TAPTAP

ADN

Recopilatorio

Enamorando

Compartir