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Madrid, punto de inicio del debate internacional sobre el derecho al olvido

googleEste martes 9 de septiembre ha tenido lugar en Madrid la primera de las siete reuniones que Google mantendrá en siete capitales europeas para debatir sobre el equilibrio entre la privacidad y el libre flujo de información. Estos debates se celebran después de que el pasado mes de mayo una resolución judicial concediese el derecho al olvido de los europeos.

Después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea estableciese el derecho de los ciudadanos a solicitar a los motores de búsqueda como Google que retirasen sus datos, el gigante de internet ha recibido (hasta julio de 2014) más de 90.000 solicitudes. Cada caso es analizado uno por uno para sopesar el derecho al olvido frente al derecho a la información. Por esta razón se ha creado un Consejo Asesor formado por Jimmy Wales, fundador de Wikipedia, Frank La Rue, relator especial de Naciones Unidas, Sylvie Kauffmann, directora de redacción de Le Monde, Luciano Floridi, profesor de ética y filosofía de la Universidad de Oxford, Lidia Kolucha-Zuk, ex directora ejecutiva de Trust for Civil Society in Central and Eastern Europe, Sabine Leuftheusser-Schanarrenberger, parlamentaria alemana y ex ministra federal de Justicia, José Luis Piñar, ex director de la Agencia Española de Protección de Datos y catedrático administrativo de derecho y Peggy Valcke, profesora de la Universidad Católica de Lovaina. El presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt ha sido el encargado de presentar el acto junto con David Drummon, vicepresidente mundial de Google.

Este Consejo ha comenzado la reunión en Madrid rodeado de un panel de expertos para conocer la opinión de los ciudadanos y expertos en la materia. El derecho a la intimidad, el derecho a la libertad y búsqueda de información, la memoria pública e histórica o el riesgo a que el derecho al olvido se convierta en un derecho a la impunidad han sido algunos de los temas que los expertos han planteado al Consejo en relación a la aplicación de la sentencia del Tribunal de Justicia Europeo. A continuación se resumen los principales aspectos planteados al Consejo en este primer debate:

¿Debe decidir el motor de búsqueda sobre este derecho?

Una de las primeras preguntas que se plantean en este debate es si el motor de búsqueda es el que tiene que decidir entre el derecho al olvido y la libertad de expresión. Uno de los problemas viene cuando es a los editores a los que se les da la capacidad de decidir ya que pueden rechazar una a una las diferentes propuestas. Varios expertos coinciden en que sí se les hubiese concedido este derecho desde el principio ahora no estaríamos en esta situación. La gran mayoría ha mostrado su rechazo a esta potestad concedida a los motores (aunque ellos no la han buscado) y piden la intervención de más agentes en el proceso.

¿Qué papel juega la protección de datos?

Los expertos señalan que ya no es que el derecho a la protección de datos tenga que justificarse sino que son el resto de derechos son los que tienen que justificarse ante el derecho a la protección de datos. Cada uno de los casos requiere un análisis de cuánto tiempo hace que se publicó en la Red y en qué circunstancias para poder dar una respuesta de acuerdo a la legislación no sólo nacional de cada caso sino a la legislación comunitaria. Es por esto que hay que determinar el “centro de gravedad de intereses” para que las sentencias sean acordes con ambas legislaciones. Aunque los buscadores realizan una tarea fundamental en la distribución de la información, algunos expertos señalan que la principal conclusión a la que debería llegar el Consejo Asesor es la de crear una nueva legislación ya que la actual escapa al tema tratado.

¿Debe cambiar Google su forma de actuar?

La sentencia sobre el derecho al olvido ha convertido a Google en juez y parte del proceso. Ha llegado un momento para Google en el que tiene que tomar decisiones y que decida “si son mensajeros o editores. Si siguen con el papel que ha realizado hasta ahora, deberá enfrentarse a grandes cambios” expone el Consejo Asesor. Señalan que lo mejor sería que Google diese la posibilidad de decidir dónde y en qué posición se colocan los links lo que plantea la cuestión de: si no se borran los contenidos ¿por qué no enterrarlos en los resultados de búsqueda?

Derecho al olvido vs Historia

Milagros del Corral, jurista y profesora de derecho explica que todos están de acuerdo en que “Google es fundamental” por lo que modificar Google “supondría modificar la Historia ya que tenemos más referencias a través de la información pasada que la presente”. Explica que el derecho al olvido no se contemplan en ninguna legislación como tal y “sería un error” que bajo el “concepto de transparencia” se busque un “pasado digital a medida”. “Esta decisión nunca debe dejarse en manos de un buscador o empresa privada. Google necesita unas directrices oficiales para poder ejercer el derecho al olvido o destrozaremos la Historia”. Ante este alegato, el Consejo Asesor ha dado como respuesta que según la sentencia deben eliminar cualquier tipo de enlace o información lesiva, insignificante… que se denuncie y reciba el visto bueno salvo en los datos de carácter histórico relevantes para el dominio público donde no podrá prevalecer el derecho al olvido debido a su importancia histórica.

Se propone como una solución para Google que actúe con la información que debe eliminar como con los documentos clasificados: retirarlos durante un periodo de por ejemplo 50 años para luego reestablecerlos y así no perder aquella información que, aunque esté contemplada bajo este derecho al olvido, sea de cierta relevancia histórica. La cuestión es ¿Derecho al olvido o derecho a la memoria? ¿Cuál debe prevalecer? Ese uno de los grandes retos a los que tendrán que enfrentarse los buscadores ante esta sentencia.

¿Qué sucede con las figuras públicas?

Otra de las propuestas lanzadas por el panel de expertos se basa en una sentencia en la que se contempla que se establezcan cambios en los sistemas de búsqueda. Por ejemplo, eliminar la asociación de búsqueda entre los links que se quieran eliminar y el nombre o nombres de sus protagonistas. Esto permitiría que la información apareciese siempre que se busque mediante otros términos de búsqueda pero no se muestren cuando se emplee como término de búsqueda el nombre o nombres de los protagonistas. Es el caso de las personas privadas que han cumplido algún tipo de condena por asuntos que carecen de relevancia pública y no quieren que se relacione su nombre con el motivo de su condena.

“¿Acaso no tienen derecho a la reinserción?” plantean los expertos. “En el caso de los personajes públicos debería prevalecer el acceso a la información sobre dichas personas aunque sea retrospectiva. En el mundo de las personas públicas prevalece el interés del público a encontrar información sobre estos utilizando sus nombres como términos de búsqueda”. El Consejo Asesor de Google ha respondido que es necesario que se realice una definición estandarizada aplicable a todos los países sobre lo que consideraría personaje público y porqué se le considera como tal. El panel señala que Google ya cuenta con un sistema para diferenciar personajes públicos de privados basado en la relevancia del volumen de búsquedas por lo que una solución pasaría por mejorar ese sistema para hacerlo más completo.

¿Puede convertirse el derecho al olvido en un “derecho a la impunidad”?

Debe existir un equilibrio entre ambos derechos teniendo en cuenta que el derecho a la información tiene una vertiente social muy fuerte. La solución no se encuentra en la equidistancia de estos derechos. “No nos estamos encontrando con datos que son erróneos o incompletos. Sino con contenidos inapropiados” explica el panel de expertos. “Despejada la veracidad del dato nos encontramos con la actualidad de este” para poder determinar el derecho al olvido. “La actualidad del dato es cuando este se conoce y no cuando ha sucedido”. Aparte de la veracidad y actualidad del dato debemos tener en cuenta la relevancia social del dato. Hay que tener en cuenta estos tres factores para no caer en la impunidad amparándose en el olvido.

El panel señala que el modelo propuesto por el Consejo es el adecuado pero que debería abrirse a otras organizaciones que ejerzan como supervisoras y árbitros. No podemos confundir el derecho al olvido con el derecho a la impunidad ya que en el fondo, dentro del propio derecho al olvido existen diferentes tipos que ya se encuentran contemplados dentro de otros derechos clásicos como el derecho a la supresión.

Finalizado este primer debate celebrado en Madrid y con los planteamientos de los expertos españoles como base, el Consejo Asesor de Google continúa su tour europeo en Roma el 10 de septiembre continuando un recorrido que les llevará por París (25 de septiembre), Varsovia (30 de septiembre), Berlín (14 de octubre), Londres (16 de octubre) y Bruselas (4 de noviembre).

 

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