La sostenibilidad ya no vive en un departamento aislado ni se limita a reducir la huella ambiental de las compañías. Cada vez más, se abre paso en los comités de dirección, condiciona inversiones, transforma la gestión de los recursos y se convierte en una variable directamente relacionada con la competitividad y la resiliencia empresarial.
Esta fue una de las principales ideas que se pudieron escuchar en la mesa redonda «Medio ambiente y competitividad: gestionar recursos, anticipar riesgos y ganar resiliencia», celebrada en la 14ª edición del ESG Spain 2026 – Corporate Sustainability Forum, organizado por Forética en Madrid.
? Estamos en @foretica escuchando a profesionales de referencia compartir su visión sobre el papel de la sostenibilidad y el medio ambiente en las empresas y marcas
— MarketingDirecto.com (@mkdirecto) September 10, 2026
Un espacio para conocer nuevas perspectivas, retos y oportunidades para construir un futuro más sostenible??… pic.twitter.com/N6x6vtlp3V
En el debate participaron Carmen Gómez-Acebo, directora de Sostenibilidad de Coca-Cola Europacific Partners Iberia; Paloma Cabral, directora de Impacto Corporativo de McDonald’s España; Patricia Dueñas, Global Lead Circular Economy de Iberostar; y Cristina Sánchez, directora de Sostenibilidad e Impacto Positivo de Leroy Merlin España, bajo la moderación de Camila Kauer, senior manager de Forética.
De la reducción de impactos a la estrategia de negocio
Uno de los cambios más significativos de los últimos años tiene que ver con la propia concepción de la sostenibilidad dentro de las empresas. Lo que durante mucho tiempo estuvo asociado principalmente a proyectos ambientales o de responsabilidad corporativa se integra ahora, de manera progresiva, en las decisiones que afectan directamente al negocio.
Paloma Cabral puso palabras a esa evolución desde la perspectiva de McDonald’s. «La sostenibilidad ha pasado de ser un conjunto de proyectos donde la reducción era un pilar importante, a planes donde la optimización y la gestión profesional de los recursos toman un carácter todavía más relevante», afirmó la directiva, subrayando que esta transformación sitúa la sostenibilidad al mismo nivel que otras áreas estratégicas de la empresa. «La sostenibilidad ya no es simplemente una reflexión, sino una realidad», sentenció.
Esta integración de la sostenibilidad en la estrategia fue también uno de los puntos en los que coincidieron el resto de las participantes. Para Carmen Gómez-Acebo, la transformación también es visible en la forma en que la sostenibilidad ha dejado de estar circunscrita a un único departamento. “No es narrativa, es una realidad”, aseguró, antes de recordar que desafíos como el cambio climático, el acceso al agua o la circularidad tienen una incidencia directa sobre la actividad empresarial porque “son temas que afectan directamente a la operativa”.
La sostenibilidad como inversión: la transición energética de McDonald’s
En el caso de McDonald’s, la gestión de la energía y la colaboración con su red de franquiciados se han convertido en una muestra de cómo los objetivos ambientales pueden trasladarse a la operativa de una gran compañía.
Con cerca de 660 restaurantes en España y una actividad que atiende a alrededor de 800.000 clientes diarios, la optimización de los recursos energéticos tiene un peso especialmente relevante. La compañía ha conseguido que el 100% de sus restaurantes utilicen energías renovables y ha desarrollado además un acuerdo de compra de energía a largo plazo, un PPA que combina fuentes eólicas y solares y suministra aproximadamente el 30% de la energía de sus restaurantes.
Pero uno de los elementos diferenciales de este proyecto reside en la incorporación de los franquiciados al acuerdo. «Creemos que es un caso único en España. Hemos logrado que pymes, nuestros 130 franquiciados, formen parte de un acuerdo marco de una PPA», explicó Paloma Cabral.
El ejemplo ilustra uno de los grandes retos que atravesaron el debate: la necesidad de extender la sostenibilidad más allá de las estructuras centrales de las grandes corporaciones y trasladarla a toda la cadena de valor. Una cuestión especialmente relevante en modelos empresariales que dependen de la colaboración entre compañías, proveedores, clientes o, como en este caso, franquiciados.
Coca-Cola: la gestión del agua, los residuos y los productos desde una nueva lógica
La disponibilidad y gestión de los recursos fue otro de los grandes ejes de la conversación. Para Coca-Cola, el agua ocupa una posición central en esta ecuación. Gómez-Acebo recordó que se trata de su «principal ingrediente y el recurso probablemente más preciado del planeta«, una circunstancia que convierte su gestión en una cuestión directamente vinculada a la capacidad de crecimiento y resiliencia de la compañía.
«Una empresa no va a poder crecer y ser resiliente en el tiempo si no tiene una sociedad o un entorno resiliente», destacó la directiva. La estrategia de Coca-Cola se articula en torno a la protección de las cuencas hidrográficas, la optimización del consumo en sus plantas y los proyectos destinados a devolver a la naturaleza el agua contenida en sus bebidas. En 2025, la compañía alcanzó un ratio de uso de 1,734 litros de agua por cada litro de bebida producida y devolvió a la naturaleza el 162% del agua utilizada, un total de 4,6 millones de metros cúbicos.
El poder de la economía circular en el sector hotelero: Caso Iberostar
Desde Iberostar, Patricia Dueñas trasladó el debate al terreno de la economía circular y la transformación de la industria turística. La compañía ha incorporado esta perspectiva desde el diseño y la construcción de sus hoteles hasta su operativa diaria, con herramientas como un manual de construcción con 100 categorías de sostenibilidad y el uso de inteligencia artificial en las cocinas para reducir el desperdicio alimentario.
«La circularidad es una oportunidad estratégica, no solo para el sector hotelero, sino para toda la cadena de valor», señaló Patricia Dueñas. Iberostar consiguió desviar de vertedero el 79% de sus residuos en 2025, combinando medidas internas con alianzas en los distintos destinos donde opera.
Leroy Merlin y la «Segunda Vida»: respondiendo a las nuevas demandas del consumidor
Leroy Merlin aborda la economía circular desde la perspectiva del cliente. El proyecto «Segunda Vida», que comenzó como un piloto en 2022, da una nueva oportunidad a productos con daños estéticos o que han sido devueltos. En lugar de gestionarlos como residuos, se reacondicionan y se venden a un precio más asequible.
«El proyecto surge de cambiar la pregunta que te haces cuando un producto no puede seguir los circuitos tradicionales de venta», comentó Cristina Sánchez. La iniciativa ya está presente en sus 140 puntos de venta en España y, a cierre de junio de 2026, había generado ventas por valor de 5 millones de euros, recuperando más de 130.000 productos.
De los compromisos a la ejecución
Más allá de los proyectos concretos, una de las conclusiones de la mesa fue que la sostenibilidad parece haber entrado en una fase de mayor madurez empresarial. El debate ya no gira únicamente en torno a qué objetivos fijarse, sino sobre cómo ejecutarlos, medirlos e integrarlos en la toma de decisiones.
En este sentido, Carmen Gómez-Acebo destacó el cambio producido en áreas que tradicionalmente habían permanecido más alejadas de esta agenda, como finanzas, compras, marketing o comercial. “Es necesario tomar decisiones sobre ellas y decisiones que afectan a la estrategia y a la inversión, que afecta a la competitividad, que afecta a la resiliencia”, detalló.
Paloma Cabral puso el broche a esta reflexión reivindicando la combinación entre innovación tecnológica y talento. «Creo que es la época de la inteligencia artificial, pero también de la inteligencia humana para que la sostenibilidad siga siendo un motor de crecimiento», reflexionó.
