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El imperio Playboy se queda huérfano de padre

Hugh Hefner, fundador de Playboy y leyenda del erotismo, fallece a los 91 años

Con una singular amalgama de fotos de desnudos, entrevistas, chistes de tonalidades verdes y consejos para lidiar con el sexo opuesto, Hugh Hefner hizo de la revista Playboy un fenomenal imperio. Un imperio que se queda ahora huérfano. Hefner ha fallecido a los 91 años.

Su último “sí quiero” lo dio el bueno de Hefner a los 86 años. Y la novia de “Mister Playboy” era seis décadas más joven. La vida del fundador de Playboy, que estuvo casado tres veces y tuvo cuatro hijos, fue un ir y venir constante de “amoríos”, como el mismo confesó en infinidad de ocasiones.

Con la muerte del editor, periodista y empresario una era llega a su fin. Hefner falleció en la noche del miércoles de manera pacífica y por causas naturales en su casa, donde estuvo acompañado en sus últimos momentos de su círculo más íntimo.

Cuando Hefner escribía a máquina allá por el año 1953 el primer número de Playboy, no sospechaba aún que su “criatura” acabaría convirtiéndose en un gigante.

De la mano de la emblemática revista Hefner quería poner los puntos sobre los íes a la América más puritana. Y parece que lo consiguió. Al primer número de Playboy lo adornaban las vertiginosas curvas de Marilyn Monroe. Más parte se asomarían a la portada de la mítica publicación iconos como Jayne Mansfield, Ursula Andress, Kim Basinger, Sharon Stone, Nancy Sinatra, Katarina Witt y Madonna.

Pese a lo lascivo de su sonrisa y su pose (deliberada) de mujeriego ataviado con batín, Hefner pasará a la historia por mucho más que por ser un “donjúan”.

Hefner dejaba las frivolidades al margen cuando hablaba, siempre pasionalmente, sobre la liberación sexual y sobre los derechos de los homosexuales y las lesbianas. Su objetivo fue siempre que Playboy se convirtiera en una herramienta de autodescubrimiento para todo el mundo (para bibliotecarias, para abogados, para médicos y para secretarias).

Pese a que es algo a menudo pasado por alto en su biografía, lo cierto es que en los años 60 Hefner se implicó personalmente en la batalla por la igualdad de blancos y negros. Y permitió (algo inimaginable por aquel entonces) que leyendas afroamericanas del jazz como Ella Fitzgerald, Sammy Davis Jr., Dizzy Gillespie o Dick Gregory participaran en sus shows televisivos y actuaran en los clubes de Playboy.

Y no sólo eso. A la “conejitas”, inicialmente blancas, de Playboy se sumaron (poco a poco) mujeres de color en una época en la que las féminas afroamericanas no tenían apenas protagonismo en los medios estadounidenses.

Jennifer Jackson, que protagonizó la portada de la revista en 1965, fue la primera “playmate” de raza negra de Playboy.

La historia del Hefner (y su posterior éxito) fueron en realidad fruto de un desengaño amoroso sufrido a la tierna edad de 16 años. Después de que una joven llamada Betty Conklin le partiera el corazón, Hefner decidió reinventarse a sí mismo y en los cómics que dibujaba entre clase y clase se imaginaba a sí mismo como el chico más popular del instituto (aquel en el que más tarde, y enarbolando la bandera de la liberación sexual, acabaría convirtiéndose).

En los últimos años la vida, tradicionalmente agitada del eterno “playboy”, fue más bien tranquila. En 2016 Hefner se desprendió de la denominada “Mansión Playboy”, escenario durante años de centenares de fiestas "traviesas", y se la vendió a un vecino. Aun así, en el contrato de venta el fundador de Playboy incluyó una cláusula según la cual podría seguir viviendo allí de por vida. Y en esa legendaria casa se ha apagado para siempre la luz, rebosante de erotismo, de Hefner.

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