3 eficaces ejercicios a lo "Karate Kid" para sacar brillo a su marketing de contenidos

karate kidSi se dedica a la noble disciplina del marketing de contenidos, seguro que sus estanterías están llenas hasta los topes de libros especializados en esta materia y que no pierde ripio de sus RSS para estar al tanto de lo que se cuece en el exitoso matrimonio formado por marketing y contenidos.

Pero, ¿y si estuviera dejando escapar oportunidades para progresar adecuadamente en sus estrategias de marketing de contenidos?

Para captar el verdadero sentido de esta pregunta, debemos echar la vista atrás y retrotraernos a 1984. Ese año se estrenó en los cines Karate Kid. En esta ya legendaria película el joven Daniel LaRusso se las tiene que ver con los “matones” de la escuela de kárate Cobra Kai.

Para hacerles frente, en la vida real y en el tatami, Daniel se encomienda al señor Miyagi, un experimentado sensei, cuyas estrambóticas sesiones de entrenamiento incluyen horas y horas de tareas domésticas como sacar brillo a un coche, pintar una valla o pulir un suelo de madera.

Después de dar alas a su frustración por no estar aprendiendo, a su juicio, nada de kárate, Daniel se da cuenta, sin embargo, de que las peculiares sesiones de entrenamiento del señor Miyagi han surtido efecto, pues le han ayudado a desarrollar de manera natural movimientos esenciales para un karateca.

Si quiere mejorar su pericia en el universo del marketing de contenidos, le recomendamos echar un vistazo a los ejercicios a lo Karate Kid que propone a continuación Deanna Lazzaroni en LinkedIn:

1. Seleccione excelentes ejemplos de “copywriting” y cópielos (de su puño y letra)
Gary Halbert, bautizado como el “rey del copywriting”, popularizó en su día este ejercicio. Y lo cierto es que, aunque aparentemente absurdo, puede resultar muy útil para interiorizar las prácticas más eficaces de “copywriting”. Por eso, la próxima vez que se tope con un post que le haya “hipnotizado”, guárdelo y cuando tenga tiempo, tómese de la molestia de coger un cuaderno y copiarlo palabra por palabra bolígrafo en mano.

2. Lea todo tipo de buenos ejemplos de “copywriting”
Muy a menudo los “marketeros” cometen el pecado de leer única y exclusivamente textos salidos de la industria en la que se desenvuelven. No obstante, para poner verdaderamente en forma sus flujos creativos, deben leer también libros (de ficción y de no ficción), blogs y revistas de temas ajenos a su propio ámbito profesional.

3. Deje de trabajar en los contenidos para “incubarlos”
A veces ese titular cautivador que andamos buscando desesperadamente se resiste a aparecer ante nuestros ojos. Es entonces cuando llega el momento de parar, hacer otra cosa y poner a “incubar” esa gran idea que se nos resiste. Las mejores ideas necesitan a veces un tiempo de "incubación" para atreverse a salir del cascarón.

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