Toda buena historia tiene un enemigo, así que las marcas necesitan encontrar cuál es el suyo

enemigosA nadie le importa lo que tenga usted que decir. La gente está ocupada, tiene un millón de voces gritándole un millón de cosas todos los días, y no se preocupa por lo que las marcas tienen que decir. Aunque suene duro, es así.

Entonces, ¿cómo captar la atención de la gente y hacer que entren a la acción? Muy fácil: tiene que encontrar un enemigo. Desde que los seres humanos comenzaron a contar historias, estas se construyeron con tensión, lo que hace que la gente preste atención. Son historias con protagonista y antagonista, con una parte a favor de algo y otra en contra. Sin ese enemigo, no tiene nada, ninguna historia, señala Pete Favat, director creativo de Deutsch North America, en un artículo publicado por AdAge.

Hoy en día las marcas están cada vez más inmersas en el mundo del entretenimiento que en el de la publicidad. Compiten con internet y con las nuevas formas de contenido. Pero eso no quiere decir que haya que deshacerse de los pilares básicos del storytelling, pues no hay más que pensar en las campañas más icónicas y galardonadas en la historia de la publicidad ("Just Do It", "La chispa de la vida", etc.) y ver que todas tienen una narración detrás.

Piense en Apple. ¿Ha visto la foto de Steve Jobs apuntando a IBM? Esa es la historia de Apple, al igual que su spot "1984". Entonces Apple dijo claramente quien era su enemigo, el antagonista de su historia, y con ello se ganó al público.

steve_ibm

No es la única marca que cuenta con un enemigo acérrimo. Coca-Cola y Pepsi, Burger King y McDonald's, Nike y Adidas... Todas estas marcas encontraron su enemigo, lo que les llevó a una gran historia. Pero aún más importante, ese enemigo y el storytelling de detrás empujó las ventas, y mejoró los márgenes y las ganancias en su cuota de mercado, que es en última instancia el objetivo.

Entonces, ¿por qué el 90% de la publicidad falla? Porque los "marketeros" normalmente están demasiado asustados para ser provocativos y gastan mucho dinero diciendo cosas por las que nadie se preocupa. Piense en Pixar. Ellos nunca prueban nada, sólo crean grandes historias. No se trata de convencer a las masas, a nadie le importa lo que usted piensa de su producto. La historia de una marca no debe ser sobre lo grande que es, eso no es interesante.

El cielo necesita al infierno (imagínese la Biblia sin el infierno: no habría historia sin él). O "Star Wars" sin Darth Vader. Horrible, ¿verdad? Entonces ¿por qué debe ser diferente en el marketing? Hay que proporcionar a las personas dos lados de una historia. En cierto modo, los cerebros necesitan esta polaridad. Uno dice negro, otro dice blanco, pero nadie dice gris.

Un enemigo es un gran motivador para la creatividad y el trabajo en equipo. De la misma forma que los aficionados de un equipo se unan contra su el rival, un enemigo también impulsa al equipo de una marca. Ofrece algo común contra lo que empujar. Su enemigo es su mejor amigo y puede hacer que su trabajo sea realmente genial. Averigüe quién o qué es, póngalo en su punto de mira y póngase a trabajar.

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

icemd

Compartir