Marketing

Lo que las marcas pueden aprender del storytelling de Netflix

3 lecciones de storytelling de Netflix para darse voraces "atracones" marketeros

Netflix ha cambiado radicalmente la manera de contar historias. Del fenomenal storytelling del célebre servicio de vídeo en streaming las marcas pueden aprender estas lecciones.

netflixVivimos en la era dorada de las series y las películas ("devoradas" cómodamente desde el sofá de casa). Cada vez que incursionamos en Netflix nos topamos de bruces con sabrosas producciones que deseamos hincar el diente cuanto antes.

Más allá de inculcarnos el hábito del "binge watching" (para tenernos eternamente pegados frente a la pantalla) y de convencernos de pagar por el contenido (sin recurrir a la piratería), Netflix ha dado también una radical vuelta de tuerca al arte milenario del storytelling.

De la particular manera que Netflix tiene de abordar el storytelling las marcas pueden aprender valiosísimas lecciones. T3N las disecciona a continuación:

1. Personaje vs. argumento

En las series de Netflix no está tanto en primer plano el argumento (como es habitual en el storytelling en su vertiente más tradicional) como los personajes.

Que los personajes tienen bastante más peso que el argumento en las producciones de Netflix es particularmente palpable en Orange is the New Black. Cuando el espectador se enfrenta por primera vez a esta serie, no puede evitar preguntarse cuál es exactamente su temática. Probablemente porque no es dueña de ninguna temática concreta y su fortaleza está en sus personajes, en particular (al menos en la primera temporada) en su protagonista Piper Kerman, un treintañera que termina de repente en la cárcel por transportar dinero procedente del narcotráfico.

Si no visualiza correctamente el vídeo embedded, haga clic aquí

El punto fuerte de Orange is the New Black no es su argumento. Son sus personajes los que consiguen que el espectador no se despegue de la pantalla.

Cuando el espectador contempla la serie (en modo "atracón"), no lo hace tanto para procurar respuesta al qué sucede como para responder al porqué les pasa lo que les pasa a sus personajes. La verdadera motivación de los fans de Orange is the New Black es conocer el trasfondo, la intrahistoria de sus protagonistas.

El espectador no quiere saber lo que pasa sino entender adecuadamente los motivos por los que los personajes son confrontados con determinadas situaciones.

Una marca que ha tomado prestado a Netflix su afán por ceder casi todo el protagonismo a los personajes para poner en segundo plano al argumento es, por ejemplo, Nike. En su aclamada campaña protagonizada por Colin Kaepernick la célebre marca deportiva estadounidense renunciaba a cualquier argumento para colocar bajo los focos al protagonista y hacerlo acompañado de un lema muy potente: "Believe in something, even if it means sacrificing everything".

Kaepernick fue el primer jugador de fútbol americano que, en protesta por la violencia policial contra las personas de color al otro lado del charco, se arrodilló en lugar de permanecer de pie cuando sonaba el himno estadounidense en los estadios.

En la campaña de Nike la historia de Kaepernick es el andamiaje que sostiene el mensaje que se quiere comunicar al espectador. Pero lo cierto que es que la historia de Kaepernick es mucho más que una historia individual. Su carácter es universal y es casi imposible no sentirse identificado con ella.

nike

2. Personas en lugar de héroes

Otra forma en la que Netflix ha cambiado el storytelling ha sido metamorfoseando a los héroes en personas corrientes y molientes. Prueba de ello es, por ejemplo, la serie Jessica Jones.

Esta producción resulta particularmente atractiva porque, aun siendo una adaptación de un cómic de Marvel, los personajes no son ni buenos ni malos. Son las dos cosas a la vez (como lo seríamos cualquiera de nosotros).

Si no visualiza correctamente el vídeo embedded, haga clic aquí

En Jessica Jones personajes que son supuestamente buenos asesinan a personas inocentes. Y personas que desean erigirse en héroes y proteger a la gente del mal hacen de repente aquello contra lo que luchan con tantísimo ahínco.

Jessica Jones confronta al espectador con una peliaguda pregunta, la de qué historia necesita. ¿Acaso un "happy end"? ¿Tienen realmente sentido los finales felices en los tiempos que corren?

De la metamorfosis de las héroes en personas normales tienen lógicamente mucho que aprender las marcas, que deben dejar de arrogarse el estatus de heroínas para narrar historias más revestidas de realismo en la que el espectador pueda verse plenamente reflejado.

3. Narrar historias universales

En sus series Netflix vuelca historias en las que el espectador se ve reflejado como un espejo. Aun cuando estén ambientadas en entornos totalmente ajenos al espectador, éste halla invariablemente concomitancias entre su propia vida y lo que acontece en la pantalla.

El storytelling de la compañía de Los Gatos es "consumer-centric" y las marcas tienen lógicamente mucho que aprender de esta forma de narrar las historias.

Una empresa que ha hecho suyo el storytelling "consumer-centric" es, por ejemplo, el marketplace para iPhones reacondicionados Back Market.

En campaña lanzada hace unos meses Back Market hacía suya la historia de una generación (la millennial fundamentalmente) que aprecia más las experiencias que las cosas materiales. Y que como tal prefiere comprarse un iPhone reacondicionado para poder invertir el dinero ahorrado en un viaje que adquirir un carísimo smartphone de última generación.

Aunque sencillísima, la campaña de Back Market conecta extraordinariamente bien con el espectador (que ve reflectada en ella su propia vida).

Te recomendamos

Inspirational

Criteo

Informa

Samsung

Compartir