Marketing

Lo que pueden aprender los marketeros de Tenet

5 lecciones marketeras de Tenet, el último y enmarañado filme de Christopher Nolan

En las farragosas profundidades de Tenet hay no solo valiosas lecciones para los amantes del séptimo arte sino también para los profesionales del marketing.

tenetTenet, la última película del aclamado cineasta británico Christopher Nolan, tiene la vitola de haber protagonizado un meritorio éxito en taquilla en tiempos de pandemia, cuando ir a las salas de cine parece haberse convertido de repente en un deporte de alto riesgo.

Puede que su recaudación en taquilla no haya sido tan boyante como si su "première" hubiera tenido lugar en un mundo 100% a salvo del coronavirus, pero Tenet se ha ganado con méritos propios el favor de los cinéfilos.

De todos modos, en las farragosas profundidades de Tenet hay no solo valiosas lecciones para los amantes del séptimo arte sino también para los profesionales del marketing. PR Daily las disecciona a continuación:

1. Hay que ser flexible, especialmente a la hora de asumir riesgos

Tenet se estrenó el pasado mes de agosto con el firme propósito de hacer regresar a los cinéfilos a las salas de cine. Y lo logró, pero solo hasta cierto punto.

En Estados Unidos, el país natal del filme, el filme se ha visto lastrado por el cierre de las salas de cine en mercados importantísimos como Los Ángeles. Sin embargo, en Europa y Asia Tenet ha reportado múltiples alegrías a Warner Bros.

Mientras otros estudios cinematográficos prefirieron guardar bajo llave sus potenciales "blockbusters" a la espera de tiempos mejores, Warner Bros. (y también Christopher Nolan) se arriesgaron a presentar una película con muchísimas papeletas para convertirse en un "taquillazo" en momentos extraordinariamente difíciles para la industria del cine.

Puede que la jugada no les haya salido del todo redonda, pero han demostrado que los éxitos en taquilla (cuanto menos los de índole moderada) no están reñidos en modo alguno con el coronavirus.

Además, y en vista de que Tenet no ha ido todo lo bien que se esperaba que fuera allende los mares, Warner Bros. ha sido lo suficientemente flexible como para hacer un viraje en su estrategia y posponer unos meses el esperado estreno de Wonder Woman 1984.

2. La autenticidad es ser leal a la promesa dada

En la película Tenet los protagonistas estrellan un avión 747 en el hangar de un aeropuerto. Y aunque parezca mentira, la fenomenal explosión que se contempla en la gran pantalla no es obra de los efectos especiales, sino que es real como la vida misma.

Nolan y su equipo pensaron en un principio utilizar una amalgama de miniaturas y efectos especiales para grabar esta escena, pero finalmente se dieron cuenta de que iba resultar en realidad mucho más eficiente estrellar un avión de verdad y que ello no iba sino a redundar en la autenticidad de la película.

En este caso en particular Tenet se lo jugó todo a la carta de la autenticidad, una autenticidad de la que los marketeros tiene también mucho que aprender a la hora de aproximarse a temas como la inclusión, la diversidad y la sostenibilidad.

Si el propósito del que los marketeros se cuelgan del brazo no está revestido de una gruesa pátina de autenticidad, ese propósito se quedará inevitablemente en agua de borrajas. A la hora de abordar el propósito los marketeros tienen que cumplir lo que prometen. Hacer promesas vacías es un pecado mortal en los tiempos marketeros que corren.

3. Siempre que sea posible es recomendable simplificar la complejidad

El argumento de la nueva película de Nolan es extraordinariamente complejo y no es siempre fácil de seguir (máxime cuando sus protagonistas viajan constantemente hacia atrás y hacia adelante en el tiempo).

Aunque arrebatadoramente sofisticada, la complejidad de Tenet no es algo que los marketeros deberían tratar de remedar en sus campañas. Puede que el fenomenal embrollo que plantea Nolan en su último filme funcione en clave cinematográfica, pero no lo haría en modo algo en la arena del marketing y la publicidad.

En el marketing y la publicidad hay que huir en la medida de lo posible de la jerga y lograr que los mensajes lleguen claros como el agua a los oídos y a los ojos de la audiencia.

4. Cuando la misión lo requiere, hay reunir a un equipo de expertos

En Tenet la épica misión a la que se enfrenta el protagonista requiere un nutrido ramillete de expertos altamente cualificados. Y en el marketing se necesita también no pocas veces la intervención de un grupo de expertos.

Los responsables de marketing deben rodearse de los mejores talentos e instruirles en el propósito de la empresa a la que sirven. Además, deben tomarse también la molestia de recabar su "feedback".

5. No es posible volver atrás en el tiempo para subsanar errores

Los protagonistas de Tenet viajan atrás en el tiempo para desbaratar los maquiavélicos planes del malo de la película, interpretado por Kenneth Branagh.

Desafortunadamente en el universo del marketing no es posible desandar los pasos para subsanar errores cometidos en el pasado, pero sí es perfectamente factible aprender de los yerros pretéritos a fin de evitar eventuales traspiés en el futuro.

Conviene recordar, por otra parte, que algo tan vital como la reputación de una compañía no se recupera de la noche a la mañana si la verdad juega al escondite. Una vez se destruye la confianza del consumidor en la marca, se necesita tiempo y muchísima paciencia para recuperarla (si bien es posible que nunca se restaure del todo después de todo).

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