Marketing

5 lecciones de neuromarketing para convertir la buena publicidad en la mejor

gc_blog_hero_brandbrainHacerse con la atención del consumidor es uno de los mayores retos a los que las marcas se enfrentan hoy en día. Y más, cuando el consumidor es un ser complejo que en muchas ocasiones, no dice lo que piensa ni hace lo que dice.

Por ello, se hace necesario ir más allá de las apariencias y buscar ese engagement tan deseado en la parte más emocional de los potenciales clientes a través del neuromarketing.

Y es que, esta disciplina de la neurociencia aplicada al marketing, se ha convertido en una de las más interesantes para los profesionales a la hora de descubrir qué es lo que más impacta de manera, a veces inconsciente, en la mente del consumidor.

Teniendo en cuenta que la mayoría de las decisiones de compra se realizan de esta manera, Nielsen ha querido mostrarnos, a través de un experimento, la verdadera influencia de la publicidad en nuestro cerebro.

Y lo ha hecho a través de un casco que, con entre 32 y 64 sensores, es capaz de capturar datos de hasta 2.000 impulsos cerebrales por segundo, midiendo de manera muy precisa las reacciones emocionales ante estímulos, pudiendo de esta manera, verificar la eficacia de la comunicación.

Así, el análisis se centra en tres pilares: la atención del consumidor al estímulo, el esfuerzo que hace para memorizarlo y el vínculo emocional que establece con él.

Esta técnica ofrece a las marcas la posibilidad de conocer qué campos de su estrategia deben mejorar y en cuáles su eficacia es óptima.

Pero también les ofrece una visión 360 grados de la relación entre marca y consumidor y que se resumen en 5 grandes ámbitos: marca, envase, producto, experiencia de compra y publicidad.

"El 80% de las decisiones que tomamos cada día se basan en la intuición y las emociones, en la irracionalidad", explica Francisco Bernabé, director de medición y análisis de medios de Nielsen Iberia

Sin embargo, hasta ahora el modelo tradicional publicitario se basaba en la persuasión cuyo proceso comienza en el pensamiento, continúa en la acción y termina en el sentimiento o experiencia.

Pero esta pauta no refleja la realidad de los consumidores pues, ellos, primero sienten, luego actúan y finalmente piensan y toman decisiones. De hecho, según Nielsen, un producto bien comunicado que emociona al consumidor vende de media un 23% más.

Solo de esta segunda manera se genera un verdadero engagement emocional, elemento básico para la compra y para lograrlo, asegura Bernabé, "necesitamos que los consumidores asocien la marca a lo largo del día, en todo momento".

Así, las principales conclusiones que se desprenden del trabajo de Nielsen se centran en 5 puntos principales:

1.Los textos a la derecha y las imágenes a la izquierda
Aunque de manera racional pueda parecer lo contrario, lo cierto es que el funcionamiento del cerebro, cuyo hemisferio izquierdo procesa las palabras y el derecho las imágenes, así lo establece.

2. No saturar la publicidad con información
El cerebro es más sencillo de lo que pensamos por lo que saturarlo no es efectivo, pues baja la atención. Lo sencillo funciona siempre mejor.

3. Poner caras
Utilizar imágenes faciales de personas generan engagement. Por el contrario, situar personas de espaldas a las que no se les ve la cara produce el efecto contrario por lo que será mejor evitarlas.

4. Utilizar técnicas que dirijan la atención a la marca
Reflejar una persona en el anuncio que mira a la marca hará que el consumidor también dirija su atención a ella potenciando la imagen de la compañía y el recuerdo.

5. Las acciones en movimiento
Son recurso muy efectivos en la publicidad ya que generan más atención en el cerebro.

La neurociencia se convierte así en una valiosa herramienta con la que Nielsen ya trabaja de manera intensa pues, gracias su potencial puede cumplir los deseos de todo marketero: transformar la buena publicidad en la mejor.

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