Marketing

Por qué marketing e inteligencia artificial deben pasar por el altar

5 razones (impepinables) por las que el marketing debe abrazar la inteligencia artificial

La inteligencia artificial, cuyo desarrollo ha pegado notablemente el estirón en el transcurso de los últimos años, está abocada a amalgamarse con el marketing.

inteligencia artificialLa inteligencia artificial que otrora echaba raíces única y exclusivamente en el cine de ciencia ficción está actualmente apostada casi en cada esquina y se ha convertido en amigo íntimo del marketing, que ha hallado en esta tecnología de nueva hornada respuestas a muchas de sus plegarias.

Hay muchas razones por las que el marketing debería convertir a la inteligencia artificial en su concubina, pero estas que disecciona a continuación W&V son quizás las más convincentes:

1. Con la inestimable ayuda de los chatbots la inteligencia artificial está dando la vuelta como un calcetín a la atención al cliente, que es más que nunca en tiempo real. El siguiente paso en la relación, cada vez más estrecha, entre inteligencia artificial y atención al cliente son los chatbots conversacionales, que dialogan individualmente con el consumidor y le procuran soluciones verdaderamente eficientes a sus problemas (como podría hacerlo un ser humano de carne y hueso).

2. Apoyándose en el reconocimiento de imágenes los retailers online pueden hacer mejores sugerencias a sus clientes. Las posibilidades son también infinitas desde el punto de vista de la búsqueda de imágenes. Si el cliente desea, por ejemplo, un producto muy concreto, puede cargar la fotografía del producto de marras en el buscador de una tienda online a fin de rastrear artículos similares y adquirir el producto que tiene entre ceja y ceja.

3. Con los datos recopilados y analizados por la inteligencia artificial los marketeros tienen la posibilidad de valorar rápidamente el éxito (o en su defecto fracaso) de las acciones de marketing y hacer también pronósticos extraordinariamente precisos para ir siempre un paso por delante del cliente.

4. El “brand safety” tiene definitivamente muchísimo que ganar con la entrada en escena de la inteligencia artificial. Mediante el análisis contextual de carácter semántico los marketeros pueden fácilmente escanear emplazamientos publicitarios que no resultan pertinentes. Además, utilizando el historial de compra del cliente y valiéndose de factores como su localización, los marketeros pueden hacer llegar sus mensajes promocionales al consumidor en el momento más oportuno.

5. En el futuro los algoritmos emanados de los datos y las experiencias del cliente pondrán en manos de los marketeros valiosas sugerencias a la hora de tomar decisiones perfectamente fundamentadas. Para lograrlo es necesario, eso sí, que los algoritmos operen sin ningún tipo de prejuicio.

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