Marketing

Anunciantes y medición no se dan tregua en la batalla por el marketing de influencia

guerraBienvenido a la era de las métricas. En publicidad y marketing prácticamente se mide todo con el objetivo de conseguir que nuestras estrategias y acciones sean lo más certeras posibles. Situación que se ha asentado aún más con la entrada en juego de las redes sociales y plataformas como YouTube.

Estas han puesto de moda el ya conocido como marketing de influencia que plantea algunos problemas. Actores como YouTube, Facebook e Instagram hacen públicos solo algunos de sus datos relativos a los usuarios lo que dificulta la labor de los anunciantes a la hora de medir los resultados de sus campañas.

Un anunciante puede ver el número de seguidores, opiniones o engagement pero otros datos de interés se le escapan. Un hecho que también dificulta la relación de los influencers y youtubers con las marcas a la hora de trabajar juntos.

La falta de claridad en torno a los datos sobre la influencia, como sucede con todos los problemas genera también oportunidades. Así vemos como ha nacido un creciente negocio de empresas centradas en datos de terceros que facilitan algunos de esos datos a los que no llegamos en estas acciones de marketing como las tasas de participación o la información demográfica.

Estas compañías están conectadas a la API de YouTube y Facebook y además elaboran informes sobre el “maquillaje” que en ocasiones se aplica sobre las audiencias. Es más, no existen tantos datos cualitativos sobre audiencias sociales de vídeo en comparación con la cada vez más ingente cantidad de contenido que se está produciendo. Estos volúmenes de datos son mucho menores que los que si recogemos de la publicidad en internet o TV por ejemplo.

Por supuesto que podemos tener acceso y encontrar las estadísticas más básicas pero el problema es que se carece de un conocimiento más profundo sobre los intereses y pasiones del público. Y esta laguna es precisamente lo que está frenando a los anunciantes a la hora de apostar más por el marketing de influencia.

Y es que tal y como dejan claro los expertos en los planes de medios se puede mostrar a los clientes la cantidad de suscriptores o visitas que tiene un canal de YouTube pero no se puede matizar en lo que ha motivado a la audiencia a ver una determinada pieza.

La buena noticia es que a medida que más y más anunciantes destinan parte de su presupuesto al marketing de influencia las acciones y medición de resultados son más sofisticados. Un ejemplo lo encontramos en The Marketing Arm de Omnicom, una red que cuenta con más de 900.000 personas con influencia con las que los anunciantes pueden trabajar. Ahora solo queda esperar a que el ejemplo comience a cundir por toda la industria…

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