Marketing

Cómo ser un gurú del marketing (de los pies a la cabeza) en 8 sencillos pasos

guruGurús hay en todas partes, pero estos se prodigan especialmente en el universo del marketing y la publicidad, donde hay quienes se desviven para alcanzar el codiciado estatus de gurú.

Si es usted de los que están dispuestos a dejarse la piel con tal de convertirse en un gurú del marketing, podrá hacer realidad su sueño siguiendo los prácticos consejos que Contently disecciona a continuación en clave de humor:

1. Hágase un peinado imposible, pero con gancho
En lo referente al estilo capilar, los gurús del marketing son un poco como las estrellas del balompié. De igual manera que Cristiano Ronaldo o Leo Messi hacen auténticas locuras con su cabellera (para resaltar entre la multitud), los gurús del marketing tienen que ser dueños de peinados deliberadamente extravagantes (o cuanto menos diferentes). No hace falta que el peinado en cuestión sea particularmente complejo. El gurú de los gurús, Seth Godin, es simplemente calvo. Y su calvicie le funciona al bueno de Godin a las mil maravillas. Más arriesgado es, sin embargo, el peinado (o despeinado) que luce David Shing, el gurú de cabecera de AOL.

seth-godin

david_shing_20132

2. Ponga como imagen de perfil en Twitter una fotografía de sí mismo hablando a las masas (y si es posible con un modernísimo micrófono sobresaliendo de su oreja)
Da igual que la foto en cuestión haya sido trucada (un poco). Lo importante que es que aparezca en ella gesticulando como el mismísimo Steve Jobs y moviendo su pelambrera hacia atrás y hacia adelante (como hacen los grandes gurús). Si la fotografía de marras está algo granulada, ganará credibilidad como gurú del marketing (que no del diseño).

3. Escriba un blog diferente (en el más amplio sentido de la palabra)
Un gurú del marketing tiene que escribir un blog, pero no un blog cualquiera. El blog en cuestión tiene que tener algo “loco” y deliberadamente estrafalario que llame la atención y saque del letargo al marketero medio.

4. Péguese como una lapa a una disciplina marketera y no se separe jamás de su lado
Storytelling, SEO, marketing de contenidos, etc. Escoja una de las múltiples disciplinas que hay en la galaxia marketera y prodíguele mimos como si fuera su “bebé”. Recuerde, por otra parte, que si logra crear “palabros” de nueva hornada relacionados con su especialidad, ganará enteros como gurú.

5. Cobre exorbitantes precios por sus servicios como “consultor” y “speaker”
Tenga muy claro que cuanto más caros sean sus servicios, más gurú será a ojos de los demás.

6. No se complique en exceso la vida en las redes sociales
No hable en las redes sociales sobre el aburrido día a día marketero. Apueste en su lugar por temas más vagos como la “inspiración” y la “creatividad”. Añada a los retuits que hace en Twitter expresiones como “wow” y “this is huge”. Y dé gracias (innecesariamente) a la gente por sus retuits.

7. Pula la historia de sus orígenes (hasta hacerla similar a la de Batman)
No corte las alas a la imaginación a la hora de hablar sobre sus orígenes y conviértase en un auténtico superhéroe a los ojos de sus fans. Diga que su obsesión con la “customer experience” comenzó cuando, a la tierna edad de 3 años, sus progenitores le dejaron abandonado a su suerte a cargo de un servicio de atención al cliente mediocre. O que su querencia por la automatización del CRM se gestó a la sombra de los majestuosos templos de Katmandú. Diga lo que quiera, pero deje claro cuál es el origen de su pasión por el marketing.

8. Dé ponencias como si fuera un auténtica estrella del rock
Procure estar en todas partes y dé envidia (a propósito) a la gente. Deje que la gente le haga preguntas (cargadas de resquemor) como ésta: “¿De verdad que en esto consiste tu trabajo? ¿En saltar de avión en avión y dar ponencias de 45 minutos?”. Y responda, henchido de orgullo, con un rotundo "sí".

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

EL OJO

Compartir