Marketing

¿Deben los marketeros devanarse los sesos con la realidad aumentada y la realidad virtual?

Dicen algunos que el futuro del marketing digital caminará (sí o sí) de la mano de dos tecnologías emergentes de muchísimo relumbrón: la realidad aumentada y la realidad virtual.

Pero, ¿están obligados los marketeros a hincarle el diente a estas dos tecnologías? ¿O estamos simplemente ante una moda pasajera?

Para responder a ambas preguntas, deberemos dejar correr el tiempo (que se guarda bajo la manga todas las respuestas relativas al futuro).

Sin embargo, lo cierto es que las marcas  (algunas al menos) se están dejando querer poco a poco por la realidad virtual y la realidad aumentada.

Coca-Cola, sin ir más lejos, se colgó hace algún tiempo del brazo de la realidad virtual para deleitar sus fans con un mágico paseo en trineo.

Por su parte, la marca de alpargatas TOMS ha echado también mano de esta tecnología en un viaje solidario por Perú. Y Marriott está utilizando la realidad virtual para ofrecer a su potenciales clientes tours de 360 grados por sus hoteles.

En el capítulo referido a la realidad aumentada, Ray-Ban se vale de esta tecnología para que sus clientes puedan probarse virtualmente sus famosas gafas de sol y ver qué modelos se ajustan mejor a sus facciones.

Otra marca que está haciendo también muy buen uso de la realidad aumentada es el fabricante noruego de muebles Northern Lighting, que emplea esta tecnología para ayudar a sus clientes a visualizar cómo quedarán los artículos de su catálogo en sus hogares.

Aun así, las marcas que se han arrojado a los brazos de la realidad aumentada y la realidad virtual son más bien una minoría. En realidad sólo el 8% de las empresas utiliza la realidad virtual. Y un mero 7% hace uso de la realidad aumentada.

Las tres principales barreras que se están interponiendo entre estas dos tecnologías y el marketing “mainstream” (y dirigido al gran público) son la escasa oferta de contenidos, la renuencia de algunos a todo lo nuevo y las limitaciones de tipo técnico.

Aun así, puede que tales barreras se queden en agua de borrajas dentro de no mucho tiempo. Al fin y al cabo, el mercado de la realidad aumentada y la realidad virtual podría alcanzar un valor de 120.000 millones de dólares en 2020.

¿Lograrán salir algún día del cascarón (marketero) estas dos tecnologías? No lo sabemos, pero esta infografía de MDG Advertising le proporcionará a buen seguro un buen puñado de pistas:

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