Marketing

Cómo pasar de simple CMO a líder marketero en 5 pasos

Entre un CMO mondo y lirondo y otro que se precia de líder median 5 peldaños

Un CMO con ánimo de convertirse en líder debe poner al cliente en los altares y recorrer a continuación un camino, no exento de obstáculos, en 5 pasos.

cmoPara hacer frente a los múltiples desafíos que acechan como una mala sombra a los directores de marketing en los tiempos que corren, los CMOs deben proveerse no sólo de una larguísima retahíla de experiencias y conocimientos sino también de una buena dosis de liderazgo.

Si quieren metamorfosearse en líderes merecedores realmente de tan importantísima denominación, los CMOs deben emprender un viaje en 5 pasos, lo que disecciona a continuación Forbes:

1. Evaluar su grado de compromiso con el cliente

Este es un paso muy importante para buena parte de los marketeros. Una vez los CMOs admiten que no valoran quizás a sus clientes tanto como estos merecerían y que están verdaderamente dispuestos a cambiar las cosas, llega el momento de evaluar el compromiso de la empresa para la que trabajan con su target y hacerlo desde todos los puntos de vista: a nivel financiero (recursos volcados en el cliente), creativo (lenguaje empleado a la hora de entablar contacto con la audiencia), tecnológico y estratégico.

2. Crear una visión marketera con el foco puesto en el cliente

Una visión marketera verdaderamente sólida fija la mirada en los deseos y en las necesidades del cliente para convertir tales deseos y necesidades en la estrella polar que guía a la empresa en su expansión y viaje con destino a la innovación.

A la hora de definir su visión, el director de marketing no debe perder jamás de vista la manera en que la innovación emana del cliente (y es definida por él). Es aquí donde reside, al fin y al cabo, el poder de una estrategia de marketing verdaderamente efectiva.

3. Alinearse con otros departamentos

Para que el marketing pivote de verdad en torno al cliente (y éste porte sobre sus hombros la corona de rey absoluto) el CMO debe buscar aliados en otros departamentos (en particular en el área de finanzas y de tecnología).

No en vano, una buena estrategia marketera es en buena parte deudora de sólida base financiera y tecnológica que reconozca el valor del cliente (ahora y en el futuro) y utilice eficientemente la tecnología para dar alas al CRM y en último término al crecimiento.

Sin socios a su vera, el director de marketing fracasará a la hora de dar alas al crecimiento de la compañía para la que presta sus servicios.

4. Hacer sutiles cambios en las primeras etapas

Un CMO no se convierte lógicamente en líder de la noche a la mañana. Antes de aferrarse al cetro de líder, el director de marketing tiene una estrategia que deberá cumplir colgándose del brazo de tácticas que nada pueden tener de improvisadas.

Para poner en práctica una estrategia el director de marketing deberá necesariamente caminar con pies de plomo, probar diferentes tácticas y examinar adecuadamente los éxitos y los fracasos que salen a su paso (para actuar en consecuencia).

5. Convertir la visión en un plan, el plan en un programa piloto y el programa piloto en una estrategia rentable de crecimiento

Una vez el CMO ha estrechado el cerco al éxito y ha comenzado a aprender de sus fracasos, es importante que defina el camino a seguir a continuación parapetándose de planes y programas piloto.

Los programas piloto son, por ejemplo, valiosas herramientas a la hora de validar hipótesis con el acento puesto en el cliente como centro de la organización. Con estos programas piloto sobre la mesa, el director de marketing puede reafirmar su liderazgo, que se construye en último término sobre cimientos “customer-centric”.

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