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Una etiqueta que cambia de color según la fecha de caducidad del producto

¿Realmente tenemos en cuenta la fecha de caducidad de los productos? Eso es lo que se pregunta mucha gente, entre ellos el exministro de Agricultura y actual comisario europeo Miguel Ángel Arias Cañete, que pasó a la historia por decir la frase "Yo veo un yogur y ya puede poner la fecha que quiera que yo me lo voy a comer".

De hecho, se está considerando eliminar la fecha de caducidad de los productos, ya que, ¿quién y cómo decide sobre esa fecha? Quizá tú no eres de esas personas que desechan productos caducados tan rápidamente, pero hay gente que lo hace, y mucho. De hecho, según el Ministerio de Agricultura ocho de cada 10 hogares desechan alimentos sin procesar por considerar que no están en buen estado.

Una gran parte de estos productos desechados se deben a que han caducado antes de la fecha de consumo. En nuestro país hay una regulación que obliga a las empresas alimentarias a etiquetar sus productos con la fecha de caducidad o consumo preferente, algo que no se decide según determinados patrones homogéneos, sino que depende de las investigaciones de la propia empresa.

Este tema se ha tratado en el congreso Meetpacking 2017, y fue propuesto ya hace años por la Universidad de Beijing, como recoge este artículo de Innovadores de El Mundo. En el congreso se han planteado etiquetas inteligentes capaces de informar sobre el estado real de un producto. Todo ello daría lugar a una nueva generación de etiquetado con capacidades sensitivas y un código de colores de tal forma que permite distinguir si el producto está en buen estado o no, y dependiendo de ello la etiqueta se pone de un color u otro.

Además, estas etiquetas van más allá e incorporan una serie de gradaciones que, gracias al análisis de los gases y componentes que desprende el producto en sí, facilitan el conocimiento exacto de maduración del producto. Este sistema ya se está empleando en supermercados de Estados Unidos, donde la fruta y la carne están embaladas. Concretamente, la cadena americana de supermercados Geissler's utiliza un sensor que alerta cuando se rompe la cadena de frío, como se puede ver en el producto de la fotografía.

La importancia de llevar la tecnología hasta las etiquetas de los productos supondría una gran revolución, pero parece que aún queda tiempo. El responsable de negocio del Instituto Tecnológico del Plástico, Aimplas, Sergio Jiménez, ha asegurado que aún queda mucho tiempo hasta que la tecnología llegue a todos los supermercados. Entre las causas destacan que el exceso de transparencia sobre el estado de un producto puede ser una barrera para los distribuidores, y que el incremento del coste que supondría este etiquetado.

Mientras estas novedades llegan, en el mercado español los envases que más destacan son los recerrables, ergonómicos y manejables, con fácil apertura y diseños microondables, entre otras características. Eso sí, de momento la etiqueta con la fecha de caducidad continuará presente.

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