Marketing

LOS FALLECIDOS NO VAN A RESPONDER

Si el marketing directo y el telemarketing borrasen los nombres de los fallecidos de las listas de sus clientes y potenciales clientes, se ahorrarían esfuerzos innecesarios en los mailings y llamadas telefónicas. Desafortunadamente, no se cuidan más allá de echar una rápida mirada para borrar esos nombres, tal y como apunta el reportaje de Robert Dunhill para DMNews.

El servicio postal de EEUU afirma que el 5% de los correos comerciales se envían a personas fallecidas, lo que significa malgastar una importante cantidad de dinero en impresión y envíos. Se calcula que, cada año, se envían entre 15 y 17 millones de correos a direcciones de personas fallecidas. Para borrar estos nombres, los profesionales del marketing necesitarían entre seis meses y dos años.

Las dos fuentes más importantes de actualización de listas en este sentido son las bases de datos gubernamentales y las privadas. Cambiar o borrar el nombre de los fallecidos tomando como referencia estas fuentes son la forma más fiable de reducir el volumen de envíos fallidos.

Por su parte, la industria privada hace un trabajo relativamente aceptable de borrado. Sin embargo, el sector público debería esforzarse más. Para conseguir que el trabajo esté bien hecho de una vez por todas, los profesionales del marketing deberían comprobar por sí mismos las listas de la Seguridad Social.

Te recomendamos

México

School

Podcast

Podcast

Compartir